Martes 18 de
septiembre
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Graciela Ralón de Walton
14.15
hs. JESICA BUFFONE (UBA)
“Merleau-Ponty. Progreso
afectivo y sentimientos ilusorios como la irrecusable señal de mi
presencia al mundo”
14.50
hs. MARÍA EUGENIA LUGANO (CONICET, UNSAM)
“El medio afectivo, lugar de encuentro con el otro y
de comprensión del yo”
15.35 hs. MARTÍN
BUCETA (UNSAM)
“La idealidad sensible y la
palabra”
16.10 hs. JOSÉ
NICOLÁS LUCERO (UBA)
“El sentimiento de lo insensible
en la ontología de la experiencia mereleaupontyana””
16.55 hs. BRENDA
DANEY (UBA)
“Intencionalidad,
reversibilidad y sentir: Merleau-Ponty y el replanteo fenomenológico en pos
de una ontología de la carne”
17. 30 hs. ALEJANDRO
LAREGINA (UBA)
“Piel y estructura en los
órdenes físico, vital y humano. Aportes merleaupontyanos para la
descripción del
comportamiento táctil ”
18.15 hs. ESTEBAN A.
GARCÍA (CONICET, UBA)
“Movimiento, espacialidad y
corporalidad en Merleau-Ponty y Bergson”
18.50 hs. ARIELA BATTÁN HORENSTEIN (CONICET, UNC-Secyt)
“Movimiento y modulación temporal del espacio”
Salón del CEF
Presidente de la
mesa: Roberto J. Walton
14.15 hs. CLAUDIO CORMICK (UBA)
“Sobre el problema del sentimiento en la ética de Husserl a partir de
algunas discusiones
actuales (Melle, Peucker, Steele)
14.50
hs. CELIA CABRERA (CONICET, UBA)
“Razón, valor y sentimiento en
la ética temprana de Husserl”
15.35
hs. EMILIO ROBERTO SESAREGO ACOSTA (UBA)
“La estructura del campo de
conciencia y la ontología formal en la filosofía de Aron
Gurwitsch”
16.10 hs. HORACIO M. R. BANEGA (UBA, UNQ)
“La aplicación de la ontología
formal al dominio fenomenológico en el caso de la constitución
de la temporalidad inmanente”
16.55
hs. VERÓNICA KRETSCHEL (CONICET, UBA)
“Conciencia temporal y melancolía”
17. 30 hs. LUIS NIEL
(CONICET)
“La fenomenologización de la
proto-fenomenalidad. Husserl y lo límites de la fenomenología
del tiempo”
18.15 hs. PATRICIO A. PERKINS
(CONICET, UCSF)
“Problemas
fundamentales de la fenomenología de Husserl revisitado”
18.50 hs. EMILIO
VICUÑA ZAUSKEVICH (Pontificia Universidad Católica de Chile)
“Horizonticidad y tipicidad en la
praxis y protopraxis husserliana”
XXIII ENCUENTRO
NACIONAL DE FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Miércoles 19 de septiembre
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Ricardo O. Díez
14.15 hs. PABLO FACUNDO RÍOS FLORES (CONICET, UBA)
Cura de sueño: evasión del ser, apelación al otro
14.50
hs. ANALÍA GIMÉNEZ GIUBBANI (Universidad de Montevideo)
“El sufrimiento y el perdón.
Aportes levinasianos”
15.35
hs. PABLO DREIZIK (UBA)
“El encadenamiento a sí según
E. Levinas”
16.10
hs. PATRICIA EMA KNORR (UNGS)
“Afectividad como aparecer
original del ser en la fenomenología de la vida de M. Henry”
16.55 hs. STELLA MARÍA FOSSATI (UNGS)
“M. Henry, el pensador de la vida. La denuncia a la
confusión cuerpo-carne y la necesidad de
una archi-inteligibilidad”
17. 30 hs. CARLOS
BELVEDERE CONICET, UBA, UNGS)
“Un sentimiento que baila.
Reflexiones sobre la danza en el tango desde la fenomenología
material”
18.15 hs. JUAN PABLO
E. ESPERÓN (CONICET, USAL, UNLAM)
“Nietzsche y Dionisos: el
sentimiento trágico como destrucción de las estructuras metafísicas y
apertura de nuevos y diferentes
horizontes históricos”
18.50 hs. GABRIELA
BALCARCE (CONICET, UBA)
“Hay que tener coraje para sentir
el espectro. Sobre la afección de lo imposible”
Salón del CEF
Presidente de la
mesa: Daniel Leserre
14.15 hs. MARTÍN SIMESEN DE BIELKE (CONICET, UNC)
“¿Puede el tiempo ser lento? Reflexiones en torno a la relación
tiempo-velocidad a partir de la
tematización heideggeriana del aburrimiento”
14.50
hs. MARÍA SOL YUAN (CONICET, UNL)
“Martin Heidegger: en torno a
la afectividad y su posible interpretación realista”
15.35 hs. DANTE E. KLOCKER (UCSF, UNL, UNER)
“La significación del fenómeno
del ‘amor’ en el pensamiento de M. Heidegger”
16.10
hs. LUCIANO MASCARÓ (CONICET)
“La apertura y la co-originariedad
de los fenómenos existenciales en el contexto de Ser y
tiempo”
16.55
hs. MARIO MARTÍN GÓMEZ PEDRIDO (UBA)
“Los temples de ánimo de la
existencia y la ruptura de la neutralidad existencial: una relación de
compatibilidad temporal”
17.
30 hs. JESÚS ALBERTO ISLAS AGUILERA (Universidad Veracruzana, México)
“La diferencia entre
sentimientos y Stimmungen: en torno
al seynsgeschichtliches Denken”
18.15
hs. HERNÁN CANDILORO (CONICET, UBA)
“El sentimiento del cuerpo: una indagación en la dimensión fisiológica
del ser-en-el-mundo”
18.50
hs. LETICIA BASSO MONTEVERDE (CONICET, AADIE)
“Exposición de la bidimensionalidad del Dasein por el
temple de ánimo”
XXIII ENCUENTRO
NACIONAL DE FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Jueves
20 de septiembre
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Adriana Gallego
14.15 hs. CAMILA ROCÍO PÉREZ (UBA)
“Aproximaciones fenomenológicas a la fotografía: conciencia de imagen y
experiencia estética.
Hacia una ontología formal de la imagen fija”
14.50
hs. SANTIAGO FEDERICO RICHETTI (UBA)
“La ontología ingardiana del
objeto-film. Una teoría estructuralista-fenomenológica de la obra
de arte”
15.35
hs. AZUL KATZ (UBA)
“Imaginación, conciencia de
imagen y experiencia estética”
16.10
hs. LUCIANO LUTEREAU (UBA)
“Percepción estética y
sentimiento en la fenomenología de M. Dufrenne”
16.55
hs. ALICIA POCHELÚ (UNSAM)
“La perspectiva en la pintura como expresión del
sentimiento del espacio”
17. 30 hs. MIRTA
CAMBLONG (CONICET)
“Los sentimientos presentes
en la imagen poética”
18.15 hs. MARÍA
GABRIELA REBOK (CONICET, UNSAM, USAL)
“Hegel y Hölderlin: una
constelación en el ‘giro del tiempo’”
18.50 hs. GRACIELA MATURO (UCA)
“El sentimiento de participación
cósmica en la poesía de Juan L. Ortiz”
Salón del CEF
Presidente de la
mesa: Mirta Camblong
14.15 hs. CRISTINA MICIELI (UBA)
“La desproporción humana. Sentimiento, valer y reconocimiento desde la
perspectiva de P.
Ricoeur”
14.50
hs. ENRIQUE MORALEJO (UNLu)
“El puesto de lo afectivo en la
experiencia hermenéutica”
15.35
hs. LUISA RIPA (UNQ)
“Amor y justicia, amor y poder:
dos filosofías de nuestros tiempos”
16.10
hs. JUAN PABLO STERLING CASAS (Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia)
“Hacia una reivindicación de la
hermenéutica en el derecho: filosofía del lenguaje, sentimiento
y comprensión”
16.55
hs. DANILA SUÁREZ TOMÉ (UBA)
“El carácter mágico de la vida
emocional irrefleja dentro de la ontología sartreana”
17.
30 hs. MAXIMILIANO BASILIO KLADAKIS (CONICET, UNSAM)
“‘Lo esencial de la
contingencia’. Sentimiento de existencia y revelación ontológica en
La náusea”
18.15
hs. DANIEL LESERRE (CONICET, UNSAM)
“Sentimiento de lo bello y
símbolo: la noción kantiana de símbolo en H.-G. Gadamer”
18.50 hs. ADRIÁN BERTORELLO (CONICET,
UBA)
“El lugar de los sentimientos
en la teoría del juicio de H. Rickert”
XXIII ENCUENTRO NACIONAL DE
FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Viernes
21 de septiembre
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Ricardo Pobierzym
14.15 hs. M. VERÓNICA ARÍS ZLATAR (Pontifica
Universidad Católica de Chile)
“Fuente integral de la fenomenología: la instalación”
14.50
hs. CLAUDIA PÁEZ SANDOVAL (Universidad de Chile)
“Adivinar la imagen o la imagen
me adivina”
15.35
hs. MARÍA EMILIA CARVALLO DE ARAUJO VIERA (Universidad Federal de Goiás)
“Identidad y memoria: tentativa de
interpretación del profundo conocimiento de los
campesinos brasileños”
16.10 hs. JUAN DUKUEN (CONICET, UBA)
“Bourdieu. Un ‘trabajo de campo’ en fenomenología”
Salón del CEF
Presidente de la
mesa: María Raquel Fischer
14.15 hs. ROBERTO J. WALTON (CONICET, UBA, UCSF)
“Las dos dimensiones del
sentimiento en Dilthey y Husserl”
14.50 hs. MARTÍN GRASSI (CONICET, USAL, UCA)
“La filosofía de la religión
como filosofía primera en Gabriel Marcel”
15.35 hs. MARÍA JOSÉ
ROSSI (UBA)
“El sentimiento de empatía como
fundamento de la socialidad en Husserl”
16.10 hs. MATÍAS
GRAFFIGNA (UBA)
“Variaciones de significado y
referencia en la expresión. Un análisis de algunos problemas
semánticos en la I.
Investigación lógica”
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Roberto J. Walton
Conferencias de
clausura
17.00 hs. ÁNGEL
GARRIDO-MATURANO (CONICET, UCSF)
“Temple –sentimiento – pasión.
Contribuciones preliminares a una comprensión filosófica
integral de la afectividad”
18.15
hs. ANÍBAL
FORNARI (CONICET, UCSF, UNL)
“El sentimiento en P. Ricoeur:
entre lo ontológico y lo ilusorio”
XXIII ENCUENTRO
NACIONAL DE FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Jueves 18 de
octubre – Sesión complementaria
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Mirta Camblong
Mesa: Melancolía
14.15
hs. RICARDO OSCAR DÍEZ (CONICET)
“El sufrimiento del sentir melancólico”
14.50
hs. MARCELA CROCE (UCA)
“Sujetos en la frontera: el
melancólico y el místico”
15.35
hs. CECILIA AVENATTI DE PALUMBO (UCA-UNSTA)
“La indigencia
melancólica ante el umbral de lo Absoluto en los Últimos poemas
de Olga Orozco”
16.10 hs. MARÍA
RAQUEL FISCHER (CONICET)
“Nuestro tiempo y el
sentimiento de la melancolía”
Salón de Actos
Presidente de la
mesa: Mirta Camblong
16.55 hs. BLANCA H. PARFAIT
(CEF)
“Sentir e interpretar en clave
scheleriana”
17.30 hs. JULIA V.
IRIBARNE (ANCBA)
“Acerca del sentimiento según
perspectivas diferentes”
Sala del CEF
Presidente de la
mesa: Daniel Leserre
14.15 hs. MARIANA LECONTE
(CONICET, IIGHI-UNNE)
“Rasgos constitutivos de la mirada
fenomenológica del lenguaje en las Investigaciones
lógicas ”
14.50 hs. CÉSAR URRUTIA (UBA)
“Sobre la angustia”
15.35
hs. ESTEBAN LYTHGOE (CONICET)
“Temple de ánimo,
temporalidad e historia en Los conceptos
fundamentales de la metafísica de
M. Heidegger”
16.10
hs. JORGE ROGGERO (UBA)
“El pecado como affectus. La
lectura heideggerian de Lutero”
16.55
hs. ADRIANA GALLEGO (CONICET)
“El papel del sentimiento en la
fenomenología de Peirce”
17. 30 hs. SILVIA C. GABRIEL (UBA)
“Los peligros de la ideología como integración en P.
Ricoeur. Su ilustración en la política de la
Shoah”
XXIII ENCUENTRO NACIONAL DE FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Martes 18 de
septiembre
Merleau-Ponty.
Progreso afectivo y sentimientos ilusorios
como la
irrecusable señal de mi presencia en el mundo
Jesica
Buffone (UBA)
En este trabajo me propondré
no solamente ahondar en el proceso por el cual se determina la verdad o
falsedad de nuestros sentimientos, sino también analizar el rol que los mismos poseen en lo que será
el desarrollo intelectual. En la Fenomenología
de la Percepción, Merleau-Ponty analizará la concepción cartesiana según la
cual “la sensación, reducida a sí misma, es siempre verdadera”. En primer
lugar, para este autor no sólo existen sentimientos ilusorios sino que, en el
momento en que son develados como tales, se produce un desdoblamiento en el
interior del acto perceptual a partir del cual nos percibimos de manera
incompleta. Será la cancelación de la duda en torno a la falsedad de los
sentimientos (y, por ende, de nuestra autopercepción) lo que permitirá
reafirmarme en medio de mi incompletitud como una síntesis acabada. En segundo
lugar, en Las relaciones del niño con los
otros, el sentimiento aparece como la contraparte del desarrollo
intelectual del individuo. Las relaciones con los otros se instalan como
estructuras que prefiguran mi percepción
del mundo y que estimulan el progreso intelectual, siendo este, a su vez, el
correlato de cierto progreso afectivo. De esta manera, considero que será el
sentimiento (o la cancelación de la duda que posibilita que funcione como
verdadero aún no siéndolo) lo que permita la apertura de un mundo y la
proyección del individuo sobre los otros y las cosas; nuestros lazos afectivos
serán los que nos arrojen al mundo y prefiguren nuestra manera de conocerlo.
El
medio afectivo, lugar de encuentro con el otro y de comprensión del yo
María
Eugenia Lugano (CONICET, UNSAM)
En el presente trabajo trataré de mostrar la
importancia del medio afectivo en la comprensión del otro y el lugar central
que ocupa el cuerpo en esta cuestión. Para esto partiré de ciertas
consideraciones que realiza Merleau-Ponty en los capítulos de la Fenomenología
de la percepción, “El cuerpo como ser sexuado” y “El otro y el mundo humano”;
como también en La prosa del mundo en el capitulo “La percepción del otro y el
dialogo”. Merleau-Ponty describe el sentimiento de pudor e impudencia, como
aquel que como seres encarnados nos pone ante el otro y ante nosotros mismos.
El encuentro con el otro, se da verdaderamente cuando comprendo el drama que
esto implica, al drama de nuestra existencia; un drama que es ante todo
ontológico, pero que solo lo podemos comprender desde nuestra vivencia en el
mundo y por esa esfera de la experiencia que es propiamente humana, es decir el
medio afectivo. En el encuentro con el otro me siento amenazado porque sé que
el otro puede entrar en mi mundo y puede trastocármelo, pero este sacrificio,
esta exposición es necesaria para que yo y el otro podamos constituir el mundo
cultural en el que habitamos. “El conflicto de mi y del otro (…) ya está ahí
cuando intento vivir al otro, por ejemplo, en la ceguera del sacrificio.
Concluyo un pacto con el otro, me resuelvo a vivir en un intermundo en que
concedo tanto lugar al otro como a mí mismo. Pero este intermundo es un
proyecto mío (…). Sin reciprocidad no hay alter ego, puesto que el mundo de uno
envuelve el mundo del otro y uno se siente enajenado en beneficio del otro.” (Fenomenología de la Percepción, p. 392).
La
idealidad sensible y la palabra
Martín
Buceta (CONICET)
El presente
trabajo tiene como objetivo presentar sucintamente el rol fundamental de la
corporalidad en la génesis de la idealidad y la expresión de esta en el
lenguaje. Dicha corporalidad está constituida por un elemento principal: la
carne (chair). La noción de carne se
torna central para comprender la posibilidad de una ideación del mundo. La
carne del mundo se inscribirá en la carne del sujeto, el cuerpo sintiente será
extensión del mundo en el que se encuentra y, mediante la “metamorfosis” de su
carne en carne del lenguaje, la idealidad sensible se tornará idealidad pura
expresada en el lenguaje. La palabra se erige de manera análoga a la de la carne,
es decir, como relación al Ser por medio de un ser. Las palabras son parte del
mundo visible y, sin embargo, tiene su doblez en lo invisible, prolongan su
acción en ese campo. Carne y palabra, son los elementos que Merleau-Ponty
propone para dar explicación del pasaje de la idealidad sensible, del orden
prereflexivo, a la idealidad pura. Estos dos conceptos, seres de dos hojas,
funcionan como pivote entre la percepción y el pensamiento. La idealidad
sensible que se inscribe en la carne del sujeto es dicha en la carne del
lenguaje, esto es, por medio de la palabra.
El sentimiento de lo insensible
en la ontología de la experiencia merleaupontyana
Jorge
Nicolás Lucero (UBA)
Evaluamos algunos aspectos de aquello que
puede denominarse “ontología de la experiencia” en la última trayectoria
filosófica de Merleau-Ponty. Enfatizamos el esfuerzo del fenomenólogo por
deslindar el sentido de la profundidad de lo sensible que coincide con su ser
más propio y con el nudo que conecta y sostiene la relación entre los hombres,
los sucesos y las cosas. El “co-nacimiento” entre cuerpo y mundo lleva al
fenomenólogo en sus últimos tiempos a pensar en las condiciones ontológicas del
mismo, así como la posibilidad de su acceso legítimo (no objetivado). Para
ello, el fenomenólogo propone sostener una intraontología a partir de las
nociones de reversibilidad y carne. Esta elucidación sobre la profundidad de lo
sensible nos permite denotar: 1) un desarrollo del sentido de la percepción y
su movimiento originario como “acontecimiento”; 2) relevar en la experiencia de
la carne una noción de inmanencia sin interioridad; 3) la corporalidad como
recurso metodológico privilegiado para acercarnos a es intraontología; y 4) una relación intrínseca entre el campo
trascendental y el ámbito empírico que releva el estatus trascendental
inherente a toda experiencia sensible. Estos cuatro puntos de relevancia permitirán
encuadrar, de manera parcial, el estatus particular del ser de la experiencia
como un “conocimiento por sentimiento” (Malebranche), esto es, un conocimiento
elusivo a las explicaciones reflexivas y positivistas de la sensibilidad, en
pos de augurar un nuevo abordaje de su naturaleza.
Intencionalidad, Reversibilidad y Sentir:
Merleau-Ponty y el replanteo fenomenológico
en pos de una Ontología de la Carne
Brenda
Daney (UBA)
El presente
trabajo intenta hacer un recorrido partiendo de la noción de intencionalidad
tal como es entendida en la fenomenología tradicional, como la propiedad de la
conciencia de ser “conciencia de”, para así avanzar relación con ciertas
nociones de Lo Visible y lo Invisible, obra póstuma de Maurice
Merleau-Ponty. En particular nos interesa poner en diálogo dicha noción con la
de reversibilidad, que tiene una fuerte presencia en la mencionada obra, a los
fines de rescatar el carácter de movimiento intrínseco a ambas nociones, así
como el rol del cuerpo vivido en ésta última. Sumado a esto, tenemos la
intención de resaltar el carácter de lateralidad que constituye a la reversibilidad
por sobre el de frontalidad, propio de la intencionalidad. Todo ello a los
fines de sostener que el replanteo de la relación de conocimiento que se
realiza en dicha obra, es en pos de una Ontología de la Carne, que prioriza la
relación misma por sobre los términos de dicha relación. A la vez, avanzamos
hacia una fenomenología de las emociones que tome como base la noción de
reversibilidad para explicar la dinámica de la experiencia emocional, y para
ello nos sostenemos en el trabajo de S. Cataldi (1993). Posteriormente sólo
dejamos abierta una sugerencia respecto de la consideración del cuerpo como
“sensible ejemplar”, que menciona Merleau-Ponty en dicha obra, para
preguntarnos si es posible y bajo qué condiciones tomar la dimensión del
“sentir” como punto de apoyo para nuestras futuras investigaciones en una
fenomenología de las emociones que las entienda como encarnadas.
Piel y estructura en los órdenes
físico, vital y humano. Apuntes merleaupontyanos
para una descripción del
comportamiento táctil
Alejandro
Laregina (UBA)
La piel desempeña funciones vitales
imprescindibles en el desarrollo y supervivencia de los seres humanos.
Siguiendo el análisis de la noción de
“comportamiento” desarrollada por Merleau-Ponty en su obra primera, La estructura del comportamiento,
exploraremos la posibilidad de llevar a cabo una descripción de la estructura
del campo táctil en los seres humanos. Encontramos en esta estructura un lugar
donde espacializar y temporalizar las múltiples dialécticas que se entrelazan
en el cuerpo: la piel como lugar donde la masa de compuestos químicos en
interacción se equilibran, la piel como tensión entre el ser viviente y su
medio biológico, la piel como el lugar de contacto entre el cuerpo simbólico y
su virtualidad. La descripción de la estructura del campo táctil nos permitirá
atravesar los órdenes físico, vital y humano
esbozando algunos rasgos de la estructura táctil que serán retomados en
desarrollos merleaupontyanos posteriores: tanto en La fenomenología de la
tactilidad desplegada en Fenomenología de
la percepción, relacionada con la
constitución del cuerpo propio y con la constitución de la
intercorporalidad, como en la ontología
de la carne presentada en Lo visible y lo
invisible. De esta manera, la tactilidad nos proporcionaría un hilo
conductor que nos permitiría poner en diálogo estas tres obras
merleaupontyanas.
Movimiento, espacialidad y
corporalidad en Merleau-Ponty y Bergson.
Esteban
A. García (UBA)
Este trabajo se refiere a los análisis
merleaupontyanos del movimiento desarrollados en sus cursos de 1952-1953 acerca
de "El mundo sensible y el mundo de la expresión", para elucidar sus
paralelos y contrastes con la exposición de Bergson acerca de "La percepción
del cambio" (1911). Ambos pensadores se propusieron el objetivo común de
dar cuenta de la experiencia del movimiento por debajo de las idealizaciones y
objetivaciones que impiden concebir su originariedad respecto del móvil y del
espacio. Sin embargo, Merleau-Ponty entiende que la mediación entre la
indivisión subjetiva y la división del en sí indispensable para dar cuenta de
la percepción inmediata del movimiento sólo es provista por el cuerpo propio,
por lo que se propone continuar los análisis bergsonianos en el punto donde se
detuvieron en ausencia de una teoría del cuerpo.
Movimiento
y modulación emocional del espacio
Ariela Battán Horenstein (CONICET, UNC-Secyt)
La definición
fenomenológica del movimiento humano supera los límites y obstáculos que trae
aparejada la comprensión del movimiento en términos de cambio de posición de un
móvil en el espacio objetivo. En su lugar ofrece, por un lado, un espacio
modulado cualitativamente y, por otro lado, un moviente. El moviente a diferencia del móvil está animado por
motivos y emociones. En el presente trabajo, y recogiendo de manera crítica las
reflexiones de M. Sheets-Johnstone, D. Morris, S. Kristensen y S. Cataldi, nos
ocuparemos de considerar la relación entre movimiento y emoción de acuerdo con
las fundamentales consideraciones que M. Merleau-Ponty desarrolla sobre el
problema de la motricidad, el espacio vivido y el cuerpo.
Sobre el problema del
sentimiento en la ética de Husserl
a partir de algunas discusiones
actuales (Melle, Peucker, Steele)
Claudio Cormick (UBA)
Intentaremos en nuestro trabajo abordar
algunas discusiones actuales en torno a los escritos éticos de Husserl,
centrándonos en particular en el rol que ocupan los sentimientos como un tipo
específico de actos que -en contraste con los actos estrictamente
intelectuales- permiten fundamentar un orden moral. Más en particular aun, nos
detendremos en el nuevo sentido que cobra la apelación a los sentimientos desde
el momento en que, dentro de la obra de Husserl, tal fundamentación deja de
tener la forma de una captación emocional de valores sometidos a una
jerarquización y un cálculo -que permitiría poner en práctica el imperativo
categórico de escoger “lo mejor entre lo alcanzable”-, y, en lugar de ello, nos
encontramos con el reconocimiento husserliano de la existencia de deberes
incondicionados de carácter individual, como en el ejemplo del amor materno a
un hijo. Partiendo de una reconstrucción crítica de Henning Peucker (2008),
analizaremos estos dos diferentes roles del sentimiento -como medio de
captación de valores y complemento material de un imperativo categórico formal,
en un primer momento, y como sustraído, en un segundo momento, a ese mismo
imperativo- y abordaremos sus implicaciones. Pasaremos para ello por el
señalamiento de Margaret Steele (2010) en torno a la coherencia exhibida por el
pensamiento de Husserl en oposición al caso de Rawls, en la medida en que el
fundador de la fenomenología introduce conscientemente y en su carácter de
tales los sentimientos personales, mientras que el proyecto de la Teoría de
la justicia se vería obligado a apelar a ellos de forma subrepticia para no
afectar el carácter presuntamente formal del análisis. Ello no obstante,
señalaremos en último término que no cabe desconocer algunas tensiones que son
esenciales a la orientación adoptada por Husserl, en la medida en que tal
apelación a la “conciencia sintiente” conlleva asimetrías entre los diversos
destinatarios de la acción moral, las cuales no necesariamente son susceptibles
de ser compatibilizadas con pretensiones universalistas.
Razón, valor y sentimiento en la
ética temprana de Husserl
Celia Cabrera (UBA, CONICET)
El paralelismo entre ética y lógica que
Husserl propone en su ética temprana exige la comprensión de sus distintos
dominios en un concepto genérico de razón y al mismo tiempo la demarcación de
la diferencia específica entre sus distintos ámbitos. El objetivo de Husserl es
extender la teoría fenomenológica de la razón a la vida emocional evitando que
la soberanía de la razón lógica subsuma esta esfera bajo sus propios
principios. En tanto este paralelismo tiene su raíz en un paralelismo entre
tipos de actos, correlativamente, deben distinguirse los actos no objetivantes
del sentimiento de los actos fundantes teóricos, preservando algún tipo de
unidad en el concepto de acto. Es decir, se debe poder hablar aquí también de
evidencia, intención y cumplimiento.
Pero, a pesar de que sólo pueda ser articulada en juicios por la razón
teórica, ¿hay formas de evidencia que pertenezcan a los actos de la razón
valorativa? ¿Cómo se hacen presentes intencionalmente los valores? La
elucidación de la noción de valor, tanto desde el punto de vista noético como
noemático, enfrenta a Husserl a muchas dificultades. Se trata de conciliar el
hecho de que sólo los actos teóricos pueden “poner” objetos con la idea de que
los actos del sentimiento son esenciales a la constitución del valor, pero
“ciegos” respecto de su correlato. Con todo, la determinación del tipo de correlato
que constituyen estos actos es, en este momento de su pensamiento, una cuestión
esencial que se encuentra a la base de la posibilidad de garantizar la
autonomía de la esfera axiológico-práctica respecto de la lógico-cognitiva.
La
estructura del campo de la conciencia y la ontología formal en la filosofía de
Aron Gurwitsch
Emiliano Roberto Sesarego Acosta (UBA)
Este trabajo se compone de tres partes. En la primera,
se expone la teoría de la estructuración del campo de la conciencia de
Gurwitsch. En la segunda, se exponen algunos elementos de la ontología formal
husserliana y se hace referencia a algunas de las críticas que Gurwitsch hace a
propósito de la misma. Por último, en la tercera parte se analiza cómo se
relacionan dichas críticas con la propuesta de la división del campo de la
conciencia de Gurwitsch, y se trata de establecer las relaciones
ontológico-formales que se realizan al interior de esta estructura.
La aplicación de la ontología
formal al dominio fenomenológico
en
el caso de la constitución de la temporalidad inmanente
Horacio M. R. Banega (UBA, UNQ)
La teoría de la ciencia desarrollada por Husserl en
sus Prolegómenos establece una
contraparte semántico-formal compuesta por categorías semántico-formales y su
contraparte ontológico-formal compuesta por categorías ontológico-formales. En
la Tercera Investigación Lógica
Husserl se dirige a elaborar esta teoría a
priori de las formas de combinación de las partes de un objeto para ser
considerado un todo. En la misma se elaboran, diseñan y proponen distintas
relaciones formales entre distintos tipos de partes para dar cuenta de
distintos tipos de todos. El origen de esta ontología formal se puede datar en
afirmaciones de Husserl que ponen en claro que muestran que el origen de la
ontología formal es matemático. En manuscritos editados en Hua. XXI (Studien zur Arithmetik und Geometrie. Texte aus dem Nachlass (1886-1901)), además, se muestra que Husserl conocía la incipiente
topología de conjuntos de puntos, sobre todo en relación al problema originario
al que pensaba dedicarse: el continuo. De este modo la ontología formal se
puede considerar que detenta una base mereotopológica (relaciones parte – todo
+ conjuntos cerrados, abiertos, límites y conjuntos semiabiertos + teoría de la
fundamentación). En esta presentación me dirigiré, aceptando que lo arriba
mencionado produce modelos del
dominio fenomenológico, a explicitar el modo en que Husserl aplicó la ontología
formal así diseñada al amplio y debatido problema de la constitución de la
temporalidad inmanente, por lo menos desde 1900 en las Investigaciones Lógicas. En la segunda parte de este trabajo
mostraré las ventajas teóricas de esta interpretación para la consideración
científica del mundo de la vida, en este caso, el tiempo vivido socialmente.
Conciencia temporal y melancolía
Verónica
Kretschel (UBA, CONICET)
La
fenomenología del
tiempo husserliana, tal
como es desarrollada
en las Lecciones
de fenomenología de la
conciencia interna
del tiempo, presenta
dificultades a la
hora de explicar
ciertas experiencias relativas
a la temporalidad.
Es el caso
de la incompatibilidad
entre la rigidez de
la modificación retencional
y la aproximación
efectiva que tiene
un sujeto con
sus recuerdos. Otros
fenómenos en torno
a la rememoración,
la “actividad” de
la conciencia durante
el sueño y
comportamientos vinculados
a patologías, parecen
también quedar por
fuera del análisis
de la conciencia
temporal en los
términos de las
Lecciones.
Se destaca, en este sentido, la lectura de Stefano Micali quien sostiene
que, tanto la así llamada
interpretación standard
de la conciencia
absoluta (J. B.
Brough), como la
posterior alternativa propuesta
por D. Zahavi,
comparten un presupuesto; a
saber, ambas consideran
que la forma
del flujo de
la conciencia del
tiempo no cambia.
Frente a esto
plantea que en
los casos de
melancolía y en
las situaciones de
insomnio es posible
constatar un operar
diferente de la
conciencia temporal.
Buscaremos aquí explicitar esta interpretación y mostrar por qué nos parece que
la descripción del fenómeno propuesto no es adecuada y, por consiguiente,
tampoco lo es su lectura del operar de las estructuras temporales.
La fenomenologización de la proto-fenomenalidad:
Husserl y los límites de la fenomenología del tiempo
Luis Niel (CONICET)
El develamiento metódico del nivel de
constitución de tiempo más elemental es uno de los problemas más fundamentales
de la fenomenología del tiempo de Husserl. La presentación se concentra en los
tardíos Manuscritos C de Husserl,
tomando como hilo conductor la siguiente pregunta: ¿es posible, en general,
mostrar fenomenológicamente la corriente proto-fenomenal de la conciencia
constituyente? En primer lugar, se diferenciarán los niveles de constitución,
para luego concentrar la atención en el último nivel. En segundo lugar, se
analizará la proto-fenomenalidad de la proto-corriente (Urstrom) en su “intencionalidad” peculiar, a partir de la
diferenciación entre “intencionalidad de acto” e “intencionalidad de flujo”. En
tercer lugar, se bosquejará la función metódica del yo fenomenologizante en
tanto forma suprema de autoconciencia fenomenológica, es decir, en tanto
conciencia que devela sus propias realizaciones constitutivas. En cuarto lugar,
se abordará el problema de la captación de la dimensión proto-fenomenal en su
originalidad misma. Argumentaremos que sólo se puede captar dicha dimensión
fundamental poniendo a este “experienciar” originario en una relación
intencional objetivante con el ego fenomenologizante.
Problemas fundamentales de la
fenomenología de Edmund Husserl revisitado
Patricio A. Perkins (CONICET, UCSF)
Se
expondrá una visión sucinta del curso del semestre invernal de 1910/11,
Problemas fundamentales de la fenomenología, de Edmund Husserl, defendiendo la
idea que el curso presenta principal, –pero no exclusivamente–, tres temas
entre los fundamentales de la fenomenología: la reducción fenomenológica, el
mundo de la vida y la unidad del yo. Entre los tres, la reducción
fenomenológica tiene prioridad, porque el mundo de la vida es una antesala a
ella y la unidad del yo, un tema que ella motiva. El tema de la reducción
fenomenológica fue subrayado por Iso Kern; el del mundo de la vida, por Manfred
Sommer y Rochus Sowa; el de la unidad del yo, por Eduard Marbach. Se mostrará,
además, i. los nuevos conceptos con los que Husserl valora la lección en los
años veinte, –p. ej., el de horizonte–; ii. la presencia implícita y explícita
en este curso de la filosofía de Richard Avenarius; y iii. la conexión entre el
argumento acerca del principio de construcción de la unidad de la conciencia y
la intersubjetividad.
Horizonticidad y tipicidad en la
praxis y protopraxis husserliana
Emilio
Vicuña Zauschkevich (Pontificia
Universidad Católica de Chile)
En virtud de la sedimentación habitual de
apercepciones que se establecen alguna vez en el campo de la pasividad es que,
sobre la base de la evocación asociativa, todo lo que nos afecta es
experimentado de antemano bajo la forma de caracteres típicos de familiaridad
más o menos determinados. En el ámbito de la experiencia perceptiva, los tipos
empíricos se dejan flexibilizar en variabilidad fluyente merced a la
confirmación, especificación o cancelación de horizontes internos al objeto que
son despertados por esta función de la experiencia pasiva. La corrección y
determinación más cercana del tipo que sirve de regla a los actos de aprehensión
sedimenta tras de sí una posesión habitual del interés perceptivo. También es
posible constatar esta función de la actividad asociativa en el ámbito de la
experiencia volitiva y práctica. El interés siempre se dirige a algo afectante.
Pero este estar-dirigido-el-yo hacia el objeto de interés sólo rebasa el
anclaje en el mero anhelar pasivo cuando el sujeto se ve implicado en lo
primero al modo de una “meta” (Ziel)
sujeta a realizabilidad merced a la propia capacidad de su actuar corporeizado,
vale decir, merced al hábito sedimentado de kinestesias en función práctica que
introducen consecuencias causales en el mundo de otros cuerpos dados en su
campo práctico, sometiéndolos a modificaciones reales. En la pasividad
práctica, este intervenir kinestésico en el mundo adopta en principio la forma
de esfuerzos tensionales orientados a la superación de resistencias que
presentan las cosas reales en su aparecer referido al propio hacer (Tun). Con todo,
tras la superación exitosa de estas resistencias y la correlativa prevalencia
de ciertos modos típicos de producir alteraciones, la actividad asociativa
despierta en la pasividad práctica habitualidades o estilos kinestésicos de la
propia eficacia causal. De esta forma, en base a la evocación asociativa ahora
retrorreferida al yo corporeizado, la experiencia proto-práctica ofrece
sistemas de horizontes predelineados que pre-señalan de antemano los “trayectos
volitivos” (Willenswege) en que se ha
de implicar el propio hacer en el aspirar activo. Estos sistemas flexibles de
trayectos volitivos sedimentados son los que, en definitiva, serán sometidos a
cumplimientos, enriquecimientos o frustraciones que en lo sucesivo se integran
al modo de habérselas el yo, en su experienciar volitivo y práctico, con el
mundo. En esta exposición pretendo mostrar que un análisis de aquellos factores
que cooperan en la intencionalidad volitiva enriquece el tratamiento habitual
que conceptos tales como los de “horizonte”, “tipo” y “cumplimiento” suelen
recibir en el ámbito de descripción de la experiencia perceptiva. Fuentes: Hua IV, Hua XV, Hua
XXVIII, Hua XXXIX, HuaM VIII, Erfahrung
und Urteil.
Miércoles 19 de septiembre
Cura de sueño: evasión del ser,
apelación al otro
Pablo
Facundo Ríos Flores (UBA,
CONICET)
En De la
existencia al existente, Emmanuel Levinas refiere a la inhumana neutralidad
y anonimato del ser, al ser en su sentido verbal, con el concepto de hay (existencia sin existentes). A
partir de esta noción, intentará una fenomenología de la pereza, del cansancio,
del esfuerzo, como un modo de describir la tensa relación entre el existente y
su propia existencia, la separación del carácter desértico del ser y la
posición de sí del existente que puede vencer la vigilia insomne y su balbuceo
sin entes, el <ello vela>. En este contexto, el dormir como índice fenomenológico, exhibirá la posición del
existente en el ser, en tanto aquí,
en el acto mismo de acostarse, como un refugio o evasión contra la vigilancia
insomne del hay. Pero ¿qué sucede
cuando el dolor parece quebrar la posibilidad misma de la evasión, cuando el
sufrimiento físico remacha al existente a su propia existencia, de modo que la
presencia en lo de sí, se transforma en un sentimiento agudo de estar clavado al ser? Noche de insomnio
que despoja al existente de la posibilidad de replegarse en sí mismo, grito
desesperado que se ahoga en lo de sí, sin posibilidad de salida. El dolor
físico abre las puertas de la pura inmanencia sin salvación, del terror que
vela desde las entrañas. Pero entonces, ¿puede el dormir cumplir su promesa de
evasión ante la asfixiante presencia del ser, que revela en el dolor insomne
todo su peso? ¿Es posible una cura o salida del ser, en el sueño?
El sufrimiento y el perdón. Aportes
levinasianos
Analía Giménez Giubbani (Universidad de Montevideo)
Esta
presentación tiene como objeto situar y problematizar lo que es para mí uno de
los temas más importantes de nuestro tiempo: el sufrimiento, entendido como
mal, y el perdón, como recurrencia al Bien. Decía Miguel García-Baró en una
conferencia hace muy poco: si no se mira al mal con precisión y fuerza es imposible
hablar del Bien; no perderle la vista al mal es abrirse a la esperanza y uno
puede así vivir abierto al mandamiento del Otro, como proponía Levinas (Conferencia pública en la Fundación Juan March. 24/5/2012). Pretendo utilizar el pensamiento de Levinas como
instrumento lo que supone la convicción de que su unión con otros aportes
deviene en una mirada enriquecida, imprescindible para iluminar un asunto tan
complejo y vivencial como este. Esta convicción responde también a la necesidad
de plantear algunos distanciamientos del pensamiento de Levinas, en el marco de
un gran aprecio por el autor. Creo que la función de la
crítica benévola no es rechazar un planteo, sino mejorarlo desde dentro para
que las intuiciones buenas no se malogren. Esta exposición se divide
básicamente en dos secciones: en primer lugar presento el análisis
fenomenológico del sufrimiento en Levinas, que concluye en subrayar la primacía
del Bien; y en segundo lugar me dirijo a esclarecer algunos elementos que hacen
al fenómeno del perdón. Para transitar de un apartado al otro me refiero al
siglo XX como escenario del
sufrimiento inútil.
El
encadenamiento a sí según Emmanuel Levinas
Pablo Dreizik (UBA)
La obra
temprana de Emmanuel Levinas mantiene un enfasis particular sobre la nocion de
encadenamiento a si "enchaînement à soi" encadenamiento del
yo a sí mismo. .El índice fenomenológico que aquí da cuenta de la
condición de afectividad que mantiene el momento del “encadenamiento a
sí” es señalado por el sufrimiento: “El fondo del sufrimiento esta hecho
de una imposibilidad de interrumpirlo, de un sentimiento agudo de estar
clavado” (De la Evasión 79). Esta imposibilidad de interrupción
descansa en el hecho que el propio encadenamiento refiere a la estructura de la
ipseidad: “En la identidad del yo, la identidad del ser revela su
naturaleza de encadenamiento ya que aparece en forma de sufrimiento” (Idem
82-83) De modo tal que, es importante subrayarlo, aquí el
sufrimiento no se confunde con el contenido de una experiencia, sino que indica
solamente la estructura del encadenamiento, el régimen de auto-afección bajo el
que este tiene lugar : “El sufrimiento físico es, en todos sus grados,
imposibilidad de separarse del instante de la existencia”. Sin embargo, el
énfasis sobre el "encadenamiento a sí"de Levinas cuyo
índice de auto-revelación patética es la prueba del dolor¿concluye
en un modelo de auto-afección absoluta, en una adhesión a sí sin resto ni
distancia, cuyo modelo relevante es la subjetivación por el dolor en los
términos de las descripciones que provee la fenomenología de Michel Henry?
Afectividad como aparecer
original del ser
en la fenomenología de la vida
de Michel Henry
Patricia Ema Knorr (UNGS)
En el presente trabajo, nos proponemos indagar
el estatuto de la afectividad en la fenomenología de la vida de Michel Henry,
quien considera a la afectividad como “la esencia originaria” del aparecer del
ser que se da a sí mismo como autoafección en el sentirse a sí de la vida.
“Vivir significa ser”, afirma el filósofo francés, y la fenomenalidad, es decir
el modo original del aparecer en que la vida se manifiesta, es el
experimentarse a sí sin distancias, como carne viviente, en la radical
inmanencia de esta autodonación; por tanto, la vida no es algo que tiene “la
propiedad de sentirse a sí misma, sino que esta es su esencia” (Michel Henry, Fenomenología
de la vida, Buenos Aires, Prometeo
Libros, 2010). Así, se revela el carácter ontológico fundante de la
afectividad, como modo más originario del aparecer del ser. Solo sobre este
fondo invisible e inekstático del pathos
primordial de la vida se funda, en segundo término, un aparecer de lo otro en
el horizonte ek-stático del mundo, bajo la forma irreal de la representación,
por lo que Henry propone una inversión fenomenológica dado que “no es el pensamiento el que nos da acceso a
la vida, es la vida quien permite al pensamiento acceder a sí” (Michel Henry, Encarnación. Una filosofía de la carne, Salamanca,
Sígueme, 2001, p.120).
Michel Henry, el pensador de la vida.
La denuncia a la confusión cuerpo-carne y la
necesidad de una archi-inteligibilidad
Stella Maris Fossatti
(UNGS)
La fenomenología material que propone Michel
Henry recupera de entre las sombras, a la que ha sido condenada, la cuestión
fundamental de la filosofía: trae nuevamente a su arena de juego, la cuestión
de la donación, imponiéndole ahora un sello personal y distintivo que lo
diferencia y lo confronta con el pensamiento tradicional de Occidente: lejos de
encontrar asidero la donación en la aparición de un mundo, lo sitúa al presente
en el abrazo invisible de la vida y su propio pathos. De forma magistral, Henry
no solo rescata el tema de la donación sino que al mismo tiempo y con la
maestría que lo caracteriza, plantea nuevos y paradójicos problemas, parte de
los cuales intentaremos abordar en el presente trabajo mediante un humilde ejercicio de acercamiento al colosal pensamiento de uno de los principales
pensadores del siglo XX.
Un sentimiento que se baila.
Reflexiones sobre la danza en el
tango, desde la fenomenología material
Carlos
Belvedere (CONICET, UBA, UNGS)
Enrique Santos
Discépolo, en una de sus frases más recordadas, caracterizó al tango como “un
sentimiento triste que se baila” (Galasso, 2004: 48). Dejando de lado la
tristeza -en tanto manifestación contingente del sentimiento, tan reveladora
como la alegría-, nos preguntaremos cómo es posible bailar un sentimiento; más
aún, cómo puede ocurrir que lo bailado sea el sentimiento mismo. Toda una serie
de opiniones no examinadas parecieran indicar que la danza es de otra índole,
exterior, objetiva, visual, en fin… mundana. Particularmente, en el ambiente
“milonguero” hay tres prejuicios fundamentales que impiden comprender en su
radicalidad la danza: el primero, que lo expresado en el baile es el cuerpo
orgánico, al cual se busca dominar pragmáticamente y utilizar como un medio de
expresión; el segundo, que lo expresado es la música concebida como la fuente
del ritmo; tercero, que esta expresión artística es eminentemente una
experiencia intersubjetiva regulada por el régimen de la intencionalidad. Por
arraigadas que estén estas representaciones en el mundo del tango, la certera
intuición de Discépolo nos lleva en otra dirección, que bien podríamos
describir desde la fenomenología material. Así mostraremos, primero, que lo
expresado en todo baile no es el cuerpo orgánico sino el cuerpo subjetivo;
luego, que la fuente originaria del sentido del ritmo es la vida; finalmente,
que la intersubjetividad implicada en el baile de tango (como en toda relación
interpersonal) es de carácter no-intencional. Al concluir, volveremos a la vida
en su manifestación para encontrar allí el sentido último del abrazo patético
implicado en danzas como la del tango, que hacen del sentimiento su
quintaesencia.
Nietzsche
y Dionisos: el sentimiento trágico como destrucción de las estructuras
metafísicas y apertura de nuevos y diferentes horizontes históricos.
Juan
Pablo E. Esperón (USAL, UNLAM,
CONICET)
El pensar mismo se presenta en
Nietzsche orientado hacia una destrucción total de las categorías metafísicas,
pero también como apertura de caminos que muestran un nuevo modo de hacer
filosofía para habitar y relacionarse con el mundo. De este modo, el problema
general que recorre nuestra investigación es indagar, si Nietzsche logra
destruir la metafísica efectivamente y anunciar una nueva experiencia del ser o
queda apresado por las estructuras de las categorías metafísicas. Para ello acotaremos
nuestra investigación al escrito del joven Nietzsche sobre la tragedia griega.
Hay que tener coraje para sentir
al espectro.
Sobre la afección de lo
imposible.
Gabriela Balcarce (UBA, CONICET)
A partir de la publicación de Espectros de Marx la figura del espectro inició un camino de
indagación filosófica en la filosofía derrideana. Por un lado, la noción se
propone a propósito de una crítica a la ontología tradicional: rompiendo con
una concepción de la existencia como presencia, el espectro traspasa los
umbrales entre-la-vida-y-la-muerte, desestabilizando las notas básicas de la
caracterización de lo existente. Por otro, el espectro permite pensar una
ruptura con la filosofía de la historia como realización de una idealidad. El
espectro irrumpe, disloca, socava (out of
joint) el presente viviente y la posibilidad de pensar una temporalidad en
términos de continuidad.
En el presente trabajo analizaremos dicha figura desde
una perspectiva novedosa desarrollada en el segundo volumen de su seminario La bestia y el soberano donde nuestro
autor sostiene que el espectro nos afecta bajo la forma de un sentimiento, de
una “tonalidad del pathos”, que es
aquella que nos vincula con lo imposible. Este sentimiento es llamado aquí
coraje, coraje de un miedo, del espanto de aquello que no puede ser previsto ni
tematizado sin eliminar sus rasgos inherentes.
¿Puede el tiempo ser lento? Reflexiones
en torno a la relación tiempo-velocidad
a partir de la tematización
heideggeriana del aburrimiento
Martín Simesen de Bielke (UNC-IIGHI, CONICET)
Esta comunicación surge a propósito de la
lectura de las lecciones de 1929/30 publicadas bajo el título Conceptos fundamentales de la Metafísica.
Mundo, finitud, soledad, donde Heidegger tematiza el aspecto temporal del
‘temple de ánimo fundamental’ (Grundstimmung)
del aburrimiento (Langweile). Nos
centramos en la forma más superficial del aburrimiento, el ‘ser aburrido por
algo’ (das Gelangeweiltwerden von Etwas),
e indagamos el momento estructural del ‘dar largas’ (hinhalten) como devenir moroso/lento el curso del tiempo. A partir
de esto, se pregunta: ¿puede el tiempo ser lento si no tiene velocidad? Hacemos
un repaso por los argumentos de Aristóteles en contra de la atribución de
velocidad al tiempo, y sugerimos que sólo accidentalmente se le atribuye
velocidad –siendo propiamente ‘rápido’ o ‘lento’ sólo el movimiento. Luego se
indaga la relación entre tiempo y temple y sus antecedentes en el nexo
tiempo-alma, problematizado por Aristóteles y Agustín. El apartado 3 gira en torno
al pasatiempo como ocupación orientada a impeler el curso moroso del tiempo.
Por último, se atiende la relación tiempo-velocidad en la teoría de la
relatividad. Se confrontan el tiempo relativo y el tiempo lento del
aburrimiento. Se discute la creencia tan difundida actualmente en que el tiempo
no es un asunto que concierne a la filosofía tanto como a la ciencia física
matemática.
Martin Heidegger: en torno a la
afectividad y su posible interpretación realista
María
Sol Yuan (UNL, CONICET)
El presente trabajo intenta indagar acerca de la
posible lectura realista epistemológica que se establece sobre la primera parte
de Ser y Tiempo de Martin Heidegger,
a partir del rol que en este espacio juega la afectividad (Befindlichkeit), en tanto fenómeno que reúne en sí uno de los rasgos
existenciales que con mayor claridad denota el hecho de que el mundo “nos
afecta” de determinado modo. Afirmaciones
sobre la necesidad de “confiar el descubrimiento primario del mundo al ‘mero
estado de ánimo’” (SZ, §29-138), han
abierto la posibilidad de realizar una lectura realista a partir de la
consideración de la afectividad. Así, mientras una postura en torno a la
interpretación idealista de Heidegger se basa en el hecho de que la conciencia
de los entes está fundada en la comprensión del ser por parte del Dasein, autores como Piotr Hoffman (Heidegger and the Problem of Idealism)
se detienen en el hecho de que lo que está descubierto siempre se halla de tal
modo a partir de un estado de ánimo determinado y estos son autónomos en
relación a la comprensión y de ahí, consecuentemente, pueden asegurar un acceso
autónomo a lo que lo rodea. A fin de dar debate a esta postura, retomaremos
tres momentos del análisis de la noción de Befindlichkeit:
la apertura originaria de la propia “facticidad”, de la totalidad del
ser-en-el-mundo y la condición última de posibilidad de un dirigirse y dejarse-afectar
por los entes intramundanos, a fin de aclarar el propio alcance explicativo de
tal postura.
La significación del fenómeno
del “amor” en el pensamiento
de Martin
Heidegger
Dante E. Klocker (UCSF, UNL, UNER)
Mucho se ha dicho acerca de la curiosa
relación que ha mantenido la reflexión heideggeriana con la cuestión del
“amor”. En efecto, nuestro autor, por un lado, ha colocado el fenómeno de la
afectividad en un lugar central de su ontología al entenderlo como carácter
constitutivo de todo acceso comprensivo al mundo y, por tanto, también como
fuente ineludible de la propia reflexión filosófica. En ese contexto y en apoyo
de esta tesis, en una nota al pie del parágrafo 29 de Ser y Tiempo va a citar una significativa afirmación de Agustín
(luego retomada literalmente por Pascal) según la cual “no se ingresa a la
verdad, sino a través del amor”. Ahora bien, a la hora de escoger los temples
anímicos fundamentales (Grundstimmungen)
de la existencia humana, se inclina por afectos más bien negativos y, en cierto
modo, a-sociales (como la “angustia” y el “aburrimiento profundo”) y parece
relegar a la experiencia amorosa a un lugar más bien secundario, además de no
ofrecer acerca de ella mucho más que menciones aisladas y en ningún caso un
tratamiento temático expreso y extenso. Sin pretender desconocer las
dificultades aquí entrañadas, quisiera en esta oportunidad avanzar en otra
dirección y mostrar de qué manera el fenómeno del “amor” no sólo no está
ausente, sino que, además, tiene una presencia central y decisiva a lo largo de
toda la obra heideggeriana. En efecto, a la hora de caracterizar la relación
“propia” y genuina tanto con el mundo, en general, como con los otros hombres,
en particular, se lo hace en términos, a mi juicio, claramente inspirados en la
relación amorosa. Ésta consistirá, pues, en un “dejar-ser” (sein-lassen) que, en sentido contrario a
toda imposición violenta, se compromete y promueve el mostrarse de la “cosa”
por y desde sí misma y tal como ella misma es.
Este motivo teórico, fuertemente presente en la época de Ser y Tiempo, no sólo no desaparece tras la Kehre, sino, más aún, se radicaliza. Así, pues, en esta época no
sólo se tomará a la relación amorosa como modelo a partir del cual entender la
“actitud” (Haltung) humana adecuada
respecto lo “ente” y su “ser”, sino que también se interpretará a partir de
aquí al “ser” mismo, ahora caracterizado como pura “donación” (Gabe) de presencia, como “darse” (geben) absolutamente gratuito al pensar.
La Apertura y la cooriginariedad
de los fenómenos existenciales
en el contexto de Ser y Tiempo
Luciano
Mascaró (CONICET)
Existe una característica que
atraviesa a todas las estructuras descubiertas por el análisis existencial
propuesto por Ser y Tiempo: se trata
del fenómeno de la Cooriginariedad [Gleichursprünglichkeit]
de los fenómenos existenciales. A medida que la investigación heideggeriana
profundiza sus reflexiones, se va volviendo cada vez más patente el estilo
integrado y co-variante de los diversos momentos constitutivos de la existencia. El papel de la Cooriginariedad en Ser y Tiempo
representa una temática relevante, puesto que en ella se basa la posibilidad de
acceder al Dasein en tanto totalidad estructural. La presente investigación se
orienta al objetivo de ofrecer una visión articulada del modo de manifestación
de este fenómeno unitario, y el modo en el cual las modificaciones que
acontecen en una de las estructuras motivan cambios modales en todas las demás.
En esta oportunidad se tomará como foco de estudio a la estructura existencial
de la Apertura [Erschlossenheit], que
nombra a la existencia en su perfil permanentemente vuelto hacia “fuera” de sí.
La Apertura se encuentra integrada por tres existenciarios: Disposición
Afectiva, Comprensión y Discurso. A lo largo de los siguientes párrafos, se
intentará explicitar los tipos de conexiones presentes entre aquellos tres
momentos estructurales, en un intento por determinar los modos fácticos en los
cuales se expresa su constitutiva co-implicación, por medio de la cual todos
ellos aparecen como pertenecientes a un mismo nivel de relevancia ontológica.
Los temples de ánimo de la existencia y la ruptura de
la neutralidad existencial:
una relación de compatibilidad temporal
Mario Martín Gómez Pedrido (UBA)
En el transcurso de su obra Heidegger
consideró que el carácter afectivo de la existencia constituye uno de los modos
privilegiados y originarios para la apertura de su estructura ontológica,
específicamente tematizó esta posibilidad a traves de sus análisis de la
disposición anímica del Dasein. Esta tesis es fundamental porque incluye la
disposición anímica y los temples afectivos en el centro mismo de la reflexión
filosofica. Complementariamente a este reconocimiento del carácter constitutivo
de la dimensión afectiva, Heidegger también consideró que la neutralidad es una
disposición constitutiva del Dasein y señala que su esencia consiste en
arrojarse a la existencia rompiendo con dicha neutralidad originaria. Esta
descripción es desarrollada en sus cursos del Semestre de Verano de 1928 y en
el curso subsiguiente del Semestre de Invierno de 1927-1928. Este último
señalamiento parece no corresponderse armónicamente con el carácter originario
de la disposición anímica desarrollado en los textos inmediatamente anteriores
a los mencionados cursos, desde Sein und Zeit hasta el cuso recogido del
Semestre de Invierno de 1929-1930, y en una serie de cursos inmediatamente
posteriores dedicados a la poética de Hölderlin donde analiza otros temples
anímicos como el duelo. En este marco el problema que abordaremos puede
formularse en estos términos: ¿es posible definir de modo compatible a la
existencia como originariamente neutra y al mismo tiempo como originariamente
abierta por la patencia de una Stimmung fundamental? Partiendo del
interrogante señalado, en la presente comunicación nos proponemos analizar los
siguientes tres dimensiones del mismo: (a) las diferentes correlaciones que
pueden establecerse entre los principales temples anímicos con la neutralidad
existencial en tanto “esencia del Dasein”, (b) dado que Heidegger no explicita
cómo ha de romperse la neutralidad para acceder a la existencia nuestra hipótesis
consistirá en establecer que los temples anímicos están a la base de la
posibilidad de dicha ruptura del neutrum originario, (c) explicitaremos en que
sentido la temporalidad originaria y sus modificaciones constituye un criterio
posible para establecer la vinculación entre temple de ánimo fundamental y
ruptura de la neutralidad.
La diferencia entre sentimientos
y Stimmungen: en torno al seynsgeschichtliches Denken
Jesús Alberto Islas Aguilera
(Universidad Veracruzana, México)
El tema principal de la comunicación versa
sobre la distinción entre el sentimiento y el estado de ánimo [Stimmung] en el pensar ontohistórico [seynsgeschichtliches
Denken] de Martin Heidegger. Bajo la consideración metodológica acerca del
quehacer filosófico como una tarea que no se limita a disputas terminológicas,
sino antes bien, a preguntar por la cosa misma, no hemos de seguir tan sólo la
aclaración que realiza Heidegger, en muchos lugares, sobre la diferencia que
existe entre el sentimiento y los Stimmungen. Por ejemplo, en Beiträge
zur Philosophie (Vom Ereignis), Heidegger señala: “Pero, si interpretamos
el temple de acuerdo a nuestra representación del ‘sentimiento’, entonces se
nos irá a decir aquí simplemente que el ser ha sido referido, ahora, en lugar
de al ‘pensar’ al ‘sentimiento’. Pero, cuán superficial y sentimentalmente
pensamos allí los ‘sentimientos’ como ‘capacidades’ y ‘manifestaciones’ de un
‘alma’; y cuán lejos nos hallamos de la esencia del temple, lo que significa
aquí: del Da-sein.” (GA 65:256). De ahí que tengamos que pensar cómo es
que se da justamente esa diferencia, y hacia qué apuntan unos y otros; de tal
suerte que intentemos acercarnos fenomenológicamente al asunto que se abre con
los Stimmungen, y ello, a su vez, oriente un modo de encarar al seynsgeschichtliche
Denken posterior a la Kehre heideggeriana. De ahí que centremos este
acercamiento a lo que se muestra desde el volumen 65 de la Gesamtausgabe,
considerado como el núcleo de este pensar del Ser [Seyn], y se nos
revele su específica “necesidad”.
El sentimiento del cuerpo: una indagación en la
dimensión fisiológica del ser-en-el-mundo
Hernán J.
Candiloro (CONICET, UBA)
En el primer tomo de sus cursos sobre Nietzsche y en
el marco de una explicación de la embriaguez como “condición fisiológica previa
del arte”, Heidegger introduce la cuestión del sentimiento [Gefühl] vinculándola con los temples de
ánimo y la corporalidad. Se trataría allí de explicitar la dimensión
fisiológica del ser-en-el-mundo presentándola como una instancia esencial al
Dasein, es decir, de exponer a la corporalidad como un existenciario. Pero al
mismo tiempo que pone en cuestión la determinación del cuerpo como algo “ante
los ojos”, dicha caracterización busca sustraer la corporalidad de las
contraposiciones sujeto-objeto, alma-cuerpo y mismidad-alteridad, al
explicitarla como “corporalidad viviente” [Leib].
A partir del fragmento mencionado y poniéndolo en relación con la ausencia de
un desarrollo de la corporalidad del Dasein en Ser y tiempo, la presente comunicación se propone indagar en la
problemática del cuerpo en Heidegger, problemática que, a primera vista,
parecería estar invisibilizada y forcluida en su obra. Para ello tomaremos como
hilo conductor la caracterización del sentimiento con la intención de
reconstruir la comprensión heideggeriana de la corporalidad, cuyas determinaciones
más importantes pueden ser halladas en la impersonalidad, neutralidad respecto
de la diferencia sexual y capacidad desapropiante de la mismidad. Se trataría,
en suma, de una corporalidad que no sólo expone al Dasein a la alteridad
arrojándolo a la ek-sistencia, sino que además encarna su inserción en el mundo
de la vida.
Exposición de la
bidimensionalidad del Dasein por el temple de ánimo
Leticia Basso Monteverde (CONICET, AADIE)
En este trabajo nos interesa examinar la estructura
tensiva del Dasein para explicar lo
que aquí entendemos como su carácter bidimensional, de forma tal que se perciba
la unidad de su constitución. Para esto analizamos la función del temple de
ánimo en la dinámica tensiva de la estructura a través de la angustia (Angst) y el aburrimiento profundo (tiefe Langeweile). Al respecto,
consideramos que estos temples cumplen la función de enlace de la estructura
porque posicionan al Dasein en “el
entre” de la relación con el ser, en donde se avistan sus dos vías de
realización, la propiedad y la impropiedad. A partir de una lectura de Sein und Zeit presentamos, entonces,
nuestra comprensión de la estructura trascendental del Dasein, y enfatizamos la disposición afectiva como punto de partida
existencial y condición de posibilidad para las dos vías. Esto se debe a que en
la relación con el ser se manifiesta cierta tensión entre dos dimensiones que
hacen oscilar al Dasein hacia un
movimiento de ocultación y uno de desocultación de lo que acontece. La
hipótesis sugerida por el autor postula que la dinámica tensiva de la
estructura bidimensional del Dasein es
el efecto de la originaria donación sustraída del ser.
Jueves 20 de septiembre
Aproximaciones fenomenológicas a
la fotografía: conciencia de imagen y experiencia estética.
Hacia una ontología formal de la
imagen fija.
Camila
Rocío Perez (UBA)
El presente trabajo nace de un intento de aproximación fenomenológica a la
estética, en general, y a la fotografía, en particular. Desde esta perspectiva,
no interesa tanto la justificación de criterios o valores estéticos sino más
bien recuperar el antiguo sentido aristotélico de ‹‹aisthesis›› y la idea de una
experiencia estética fuertemente ligada a la percepción. De ahí que tomamos como punto de partida una
de las mayores contribuciones de la fenomenología de Edmund Husserl al campo de
la estética: la descripción del fenómeno de conciencia
de imagen, el tipo de vivencia intencional que experimentamos cuando
miramos fotografías, películas o un programa de televisión, cuando contemplamos
un cuadro o una escultura. Consideramos, sin embargo, que una aproximación
fenomenológica a la fotografía no sólo nos permite describir el fenómeno de
percepción de una imagen fotográfica sino también nos aporta herramientas
fundamentales para indagar por una ontología de la imagen fija. Es por ello que
partiendo de la descripción de dicho fenómeno y
teniendo en cuenta las herramientas de la ontología-formal presentada por
Husserl en su tercera LU así como el desarrollo de la estética fenomenológica del filósofo polaco Roman Ingarden, el
presente trabajo se propone indagar por la estructura formal de una imagen
fotográfica. A su vez, más abarcativamente, la fenomenología nos permitirá
indagar por el estatuto ontológico de la obra de arte así como por la
naturaleza de la experiencia estética.
La ontología ingardiana del
objeto-film.
Una teoría
estructuralista-fenomenológica de la obra de arte
Santiago
Federico Richetti, (UBA)
El presente trabajo
intenta reivindicar un enfoque ontológico-descriptivo en lo que respecta el análisis de la obra de arte
cinematográfica. Para ello, recuperamos la lectura de la obra del fenomenólogo
polaco Roman Ingarden, que partiendo de las investigaciones de su maestro,
Edmund Husserl, elaboró una teoría de los objetos artísticos basado en dicho
enfoque. Cabe destacar que Ingarden no sólo otorga un lugar fundamental a la estética
dentro de su teoría, elaborando una ontología de la obra de arte que puede ser conocida a
través de la aprehensión de su estructura esencial, cosa que se opone a
cualquier aproximación estética de carácter psicologista, sino que también es
uno de los primeros pensadores en tomar en cuenta al cine como objeto de
estudio de una teoría filosófica del arte. En efecto, Ingarden establece el estatus ontológico
del film en tanto objeto artístico y
realiza una descripción ontológica de la estructura del film, la cual
está conformada por elementos heterogéneos (espaciotemporales y audiovisuales)
y aparece estratificada. Esta ontología nos permite responder a la pregunta
acerca del tipo de entidad que posee el film; pregunta que consideramos
fundamental a la hora de elaborar una teoría estética cinematográfica. Consideramos
que el desarrollo y la profundización de un enfoque de este tipo es de
particular relevancia en el marco de los estudios estéticos cinematográficos,
pues podría contribuir con un punto de vista poco desarrollado en lo que
respecta la teoría del cinematógrafo, luego de la decadencia del
estructuralismo semioticista, sin que esto
signifique una restauración del mismo, sino, justamente, del establecimiento de
un estructuralismo fenomenológico que posibilite un enfoque del tipo objetual.
Imaginación, conciencia de
imagen y experiencia estética
Azul
Katz (UBA)
En el presente trabajo exploramos la
posibilidad de pensar la experiencia y el deleite estéticos
fenomenológicamente. Los análisis que sugieren una posible filosofía del arte
husserliana suelen estar restringidos al tipo de presentificación que no
presenta los objetos en sí mismos, sino por medio de imágenes (en este caso
estéticas). Los elementos de la conciencia
de imagen (Bildbewusstsein) son
extensamente caracterizados por Husserl, por ejemplo al distinguir, en el
grabado de Durero, (1) al grabado como soporte físico -physische Bild-, (2) de las figuras –Bildobjekt- que allí aparecen representando por semejanza (pero en
otros casos simbólicamente) (3) a los sujetos ausentes de carne y hueso -Bildsujet-. Sin embargo, ya en el
vocabulario que utiliza, podemos ver cómo la conciencia de imagen tiene tanto
un pie en el mundo perceptivo como en los de la fantasía. Incluso si parece más
apropiado hablar de aprehensión
imaginativa, lo cierto es que a los actos imaginativos subyacen otras
aprehensiones objetivantes: por un lado la de la percepción (aunque
neutralizada) y, por otro, la de la fantasía. Indagaremos, entonces, desde la
propia fenomenología de Husserl, la relación entre conciencia de imagen, percepción
y fantasía, y trataremos de mostrar
cómo un abordaje de la experiencia y el deleite estéticos desde la perspectiva
de la fantasía permite ampliar el análisis a un tipo de fenómeno no sólo
motivado por imágenes y estímulos físicos exclusivamente, sino también por
fantasmas.
Percepción estética y sentimiento
en la fenomenología de M. Dufrenne
Luciano Lutereau (UBA)
En la cuarta parte de su obra Fenomenología de la experiencia estética
(1953) M. Dufrenne realiza una crítica de los fundamentos subjetivos de la
percepción estética, con el propósito de esclarecer ciertas estructuras a priori de la afectividad que se
manifiestan en la obra de arte. De acuerdo con esta orientación, interroga la
posibilidad y la validez de una estética “pura”. Esta cuestión es retomada y
ampliada en su obra posterior La noción
de a priori (1959).
En esta exposición reconstruiremos las
dimensiones propias de la percepción estética, con el objetivo primero de delimitar
el lugar específico que cabe al sentimiento. En un segundo momento, expondremos
los componentes de su concepción de la afectividad en relación con la noción de
a priori. En un último punto,
evaluaremos el alcance de la propuesta dufrenniana de una estética “pura”.
La perspectiva en la pintura
como expresión del sentimiento del espacio
Alicia Pochelú (UNSAM)
En el contexto de las reflexiones sobre la
institución y en particular las vinculadas a la creación artística expuestas en
La institución. La pasividad. Notas de
cursos en el Colegio de Francia (1954-1955), Merleau-Ponty analiza la
perspectiva planimétrica nacida en el Renacimiento, reconociéndola como una de
las tentativas sistemáticas del hacer de la pintura que expresa, en el campo
visual, un sentido al que le es inherente inaugurar un orden, fundar una
institución. Esta concepción de la
perspectiva planimétrica pone a la luz ese sentimiento del espacio del que las
artes plásticas deben ser su manifestación y al mismo tiempo deja traslucir el
modo según el cual el sentimiento del mundo opera. Por ello, Merleau-Ponty
estima necesario preguntarse cómo en el Renacimiento se da la institución del
espacio y de qué manera esta forma de perspectiva se instituye. Y para dar
respuesta a esos interrogantes se sirve del pensamiento de E. Panofsky presente
en la obra La perspectiva como forma
simbólica. Ahora bien, el análisis de la perspectiva planimétrica realizado
por ambos autores, los condujo al reconocimiento de las dimensiones
constitutivas que hacen a la perspectiva como forma simbólica: la objetividad y
la subjetividad, la razón y el azar, el sentido adherido a la práctica concreta
y la elección estético-social.
Los sentimientos presentes en la
imagen poética
Mirta Camblong (CONICET)
Gaston Bachelard analiza: fuego, tierra, aire y agua como los elementos
de la materia ensoñada, que asocian en sí
-cada uno a su modo- la imaginación, la sensualidad y la afectividad
propias de la vida humana.
Muchas veces los vocablos aparecen como inadecuados para describir un
sentimiento o un estado de ánimo. La dificultad para describir los
sentimientos, hace que busquemos modos simbólicos de expresarlos. Describir un
sentimiento nos coloca en el ámbito de la “comprensión”, más que en el de la
interpretación. Allí encontraremos una lógica propia, una gramática y una
sintaxis propias. Las categorías dominantes serán las de la intensidad y la
asociación. En mi presentación me centraré en algunas imágenes acuáticas que
intensifican de modo particular la valoración sentimental. Allí donde más
específicamente vemos al sentimiento: veremos la presencia de la imagen del
agua.
Hegel y Hölderlin, una
constelación en el ‘giro del tiempo’
María Gabriela Rebok (CONICET, UNSAM,
USAL)
Empleamos el
término “constelación” en el sentido de D. Henrich para señalar esta relación
filosófico-poética entre Hölderlin y Hegel, decisiva en la elaboración filosófica
de Hegel en la época de Frankfurt. La constelación, a su vez, arraiga en la
filosofía de la unificación (Vereinigungsphilosophie),
de estirpe neoplatónica y se despliega en la atmósfera postkantiana. Hölderlin
habla de un fundamento, previo a toda reflexión, y lo llama ‘ser’ (Seyn). Pero tanto en el Hyperion como en los Himnos, es el Uno-Todo de la naturaleza,
una unión no en la autoconciencia, sino en lo Absoluto que es divino. Por su
parte, el ‘espíritu’, cuya esencia es el amor y la belleza, reúne lo que el
juicio como partición originaria (Ur-theil)
y la reflexión han escindido. Implica la marca de lo trágico en toda relación.
Las categorías de las que se vale Hegel para restablecer la unidad perdida son
también: amor, vida, belleza y espíritu.
Puede percibirse, en esta época de Frankfurt, el impacto de Hölderlin
sobre el viraje en el pensamiento hegeliano. Para ambos, el Absoluto tiene
carácter divino y opera “la unificación con todo cuanto vive”. A su vez, “la
naturaleza es libertad”. La vida,
“cuyo ser es esta relación”, implica
“la posibilidad de vincularse con lo excluido”. La religión despliega este
vínculo más profundo. Pero aun en épocas posteriores no desaparece para Hegel
la importancia del amor y de la religión en la mediación ético-política que es
el reconocimiento.
El sentimiento de participación
cósmica en la poesía de Juan L. Ortiz
Graciela Maturo (UCA)
Me propongo considerar aquí (
fragmentariamente) el poema
“Gualeguay” del poeta entrerriano Juan
L. Ortiz (1896-1978) en la intención de perfilar una actitud ya advertida en otros
pasajes de su obra poética, la cual
consiste en la configuración de un sujeto-amante que expone un fuerte sentimiento de
participación cósmica. El paisaje de su
provincia - en particular el de la región natal- sus plantas y animales, y en particular el río
Gualeguay, han sido personalizados
en la poesía de Ortiz, volcada a las formas del mundo natural en acto de
fusión amorosa que suscita una consecuencia óntica. La transformación del sujeto-amante por el anonadamiento personal aproxima - o bien las anticipa y produce- a este tipo de poesía a vivencias que
podemos llamar de orden místico por tratarse de una participación en el Ser. Entiendo
que esta actitud puede ser comprendida a partir
de las reflexiones de Max Scheler y María Zambrano acerca de los
distintos modos y grados de la
afectividad, que ponen en evidencia su capacidad heurística e iluminatoria. La constatación de la actitud estudiada en
Juan L. Ortiz, y su verificación en poetas de distintos tiempos, puede llevarnos
a admitir como constante del poetizar este encuentro con el Ser mediado por las formas del mundo. Tal constante, que relaciona Poesía y Mística
en una línea mediatizada, fue enunciada
en el siglo VI por San Isidoro de Sevilla, y nos remonta asimismo a una larga
tradición poético-filosófica de Oriente
y Occidente.
La desproporción humana.
Sentimiento, valer y reconocimiento desde la perspectiva de Paul Ricoeur
Cristina Micieli (FCS, UBA)
En Finitud y culpabilidad,
Ricoeur sostiene que la falibilidad del hombre radica en el sentimiento de
contingencia, en la experiencia de finitud. El ser humano se da cuenta de su
insignificancia y contingencia, de la posibilidad de no haber sido, de errar,
de dejar de ser y esto lo aterra; por ello, el hombre es constitucionalmente
frágil, puede caer, de allí que éste presente una constitución ontológica
inestable. Esta desproporción se debe a que el hombre es el
producto de una discordia originaria, de una duplicidad o dualidad entre bíos y logos, lo cual se refleja en un conflicto irremediable que nunca
termina. Bajo
esta desproporción del “corazón”, Ricoeur coloca toda la región intermedia,
ambigua y frágil que se extiende entre las afecciones vitales y las espirituales.
Se trata de la afectividad que efectúa la transición entre el vivir y el pensar
(Cf. Ricoeur, P., Finitud
y culpabilidad, traducción
de Alfonso García Suárez y Luis M. Valdés Villanueva, Madrid, Taurus
Humanidades, 1991). De esta forma quedan delineadas las tres esferas
fundamentales para las relaciones del hombre con el hombre, tal como lo
reconceptualiza Ricoeur siguiendo a Kant: la esfera económica del tener, la
esfera política del poder y la esfera cultural del valer o del reconocimiento
mutuo. Llegados a este punto, mi exposición se detendrá en esta esfera del
valer, y tomo para ello, siguiendo a Ricoeur (Ricoeur,
Paul, Caminos de reconocimiento,
trad. de Agustín Neira, Madrid, Editorial Trotta, 2005), el tema del reconocimiento de
Axel Honneth (Honneth, Axel, La
lutte pour la reconnaisance. Grammaire morale des conflits sociaux, Paris,
Cerf, 2000) quien
sigue el encadenamiento de “tres modelos de reconocimiento intersubjetivo”
colocados, sucesivamente, bajo la égida del amor, del derecho y de la estima
social, esquema tripartito que tiene la ventaja de enmarcar lo jurídico
mediante estructuras que lo anticipan o lo sobrepasan. Asimismo, corresponden a
estos tres modelos, tres figuras de la negación del reconocimiento capaces de
proporcionar de modo negativo una motivación moral a las luchas sociales.
El
puesto de lo afectivo en la experiencia hermenéutica
Enrique Moralejo (UNLu)
Si la hermenéutica contemporánea, en la senda
trazada por Martin Heidegger, y en particular en el caso de Hans-Georg Gadamer,
ha dejado de lado la subjetividad como el ámbito de justificación última de
toda forma de experiencia y se orienta, en cambio, hacia la indagación del lenguaje y la forma que en especial
adopta en el intercambio del diálogo,
¿qué papel se le puede reconocer al sentimiento,
al dejar de ser considerado como una de las facultades del sujeto, junto al
entendimiento y la voluntad? La respuesta que se intenta justificar en el
presente trabajo plantea que interpretar,
en la experiencia hermenéutica, implica abocarse a lo que en cada caso acontece y llega a ser de una determinada manera. Desde una visión de lo
permanente en el tiempo, lo objetivado por el conocimiento puede ser
estructurado desde elementos puramente intelectuales, a lo que sólo se agrega
la asignación de valores, que
justifican la existencia de las facultades independientes de sentir y actuar.
En cambio, para una visión desde la finitud e historicidad, la comprensión
hermenéutica debe admitir que lo determinante es lo que afecta en sentido amplio, que se manifiesta tanto en los
condicionamientos de todo tipo a que estamos sujetos en la propia situación, como
en la influencia del pasado y en lo que esperamos del futuro. En consecuencia,
lejos de consistir en componentes
meramente psíquicos, la afectividad
y los estados de ánimo proyectan
su influencia.
Amor y justicia, amor y poder:
dos filosofías de nuestros tiempos
Luisa
Ripa (UNQ)
Paul Ricoeur trabaja la relación entre el amor y la justicia y se interroga por el sentido ético que pueda tener ese
sentimiento desde el preciso momento en que puede ser imperado. Sostiene que, en
definitiva, el mandamiento del amor no hace más que reconocer la justicia del
don y el contra-don. Pero Mandrioni trabaja la relación del amor con el poder y explora los sentidos presentes que, como pasión del alma,
definen la identidad y la vida personal y social. Las complejidades de su
interpretación y la apuesta de su propuesta final merecen ser retomados
cuidadosamente.
Hacia
una reivindicación de la hermenéutica en el derecho:
Filosofía
del lenguaje, sentimiento y comprensión
Juan Pablo Sterling Casas
(Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia)
El presente trabajo busca realizar una
propuesta para el mejoramiento de las competencias hermenéuticas, lógicas y
argumentativas en la enseñanza del derecho a partir de una filosofía del
lenguaje como eje. Dicha propuesta se erige sobre cuatro pilares: 1) una correcta
enseñanza y análisis de las teorías del lenguaje; 2) una clara diferencia entre
hermenéutica e interpretación; 3) el reconocimiento de lógicas no
tradicionales; y 4) El reconocimiento del derecho como un ejercicio de
narración y sentimiento. De esta manera
se pretende eliminar un común error en el derecho y su enseñanza: la falsa
creencia de que existe una hermenéutica propia y exclusiva del derecho que
conlleva a un desconocimiento de ésta como fenómeno filosófico encaminado a la
comprensión, es decir, reivindicar la idea según la cual no se puede reducir la
hermenéutica (en la enseñanza del derecho) tan sólo a un fenómeno jurídico.
El carácter mágico de la vida emocional irrefleja
dentro de la ontología sartreana
Danila Suárez Tomé (UBA)
En 1939 Jean-Paul Sartre escribe un ensayo
titulado Esbozo de una teoría de las
emociones en el cual se embarca en una discusión con algunas teorías
psicológicas de la emotividad. No obstante, éste no fue su único propósito,
dado que en el mismo podemos encontrar una tematización del fenómeno emocional
desde una perspectiva fenomenológica que resulta fácilmente encuadrable en sus
desarrollos filosóficos que funcionan como preámbulo a la ontología
fenomenológica de El ser y la nada.
En el presente trabajo proponemos una lectura de dicho ensayo a la luz de los
principios de la ontología sartreana para intentar elucidar si es posible
integrar su tematización específica de la afectividad en el Esbozo dentro de su planteo filosófico
existencial más general según aparece sistematizado en El ser y la nada. En vistas a ello, reconstruiremos, en primer
lugar, las notas distintivas del fenómeno emocional, explicitando su carácter
intencional, significativo y funcional. En segundo lugar, abordaremos la idea
sartreana de una vinculación mágica de las emociones con el mundo e
intentaremos explicitar los supuestos que dicha caracterización conlleva.
Finalmente intentaremos argumentar críticamente en qué sentido su consideración
de la conciencia emocionada como un tipo de conciencia degradada puede
comprometer a los principios de su ontología.
“Lo esencial es la contingencia”.
Sentimiento de existencia y revelación
ontológica en La náusea
Maximiliano Basilio Cladakis
(UNSAM-CONICET)
El objetivo de nuestro trabajo es abordar la
forma en la que La
náusea nos presenta la
formulación de una ontología de la contingencia centrada en el “sentimiento de
existencia”. Partiendo de la tesis de que las obras filosóficas y literarias de
Sartre no sólo corren de manera paralela, sino también complementaria,
destacaremos la forma en que las aventuras y desventuras de Antoine Ronquentin
(protagonista de la novela) expresan la dramatización de una fuerte apuesta
filosófica por parte de Sartre. Con este objetivo, nuestro trabajo se
encontrará constituido por tres ejes. En el primero, nos dedicaremos a abordar
la manera en que Sartre expresa, a través del diario íntimo del protagonista,
una formulación del cogito que, en
cierta medida, y a pesar de los paralelismos, se halla en las antípodas del cogito cartesiano. En el segundo,
expondremos el rol que ocupa el cuerpo como facticidad originaria en el
trascurso de la obra y en las vivencias del personaje. En el tercero y último,
nos ocuparemos de la forma en que la escena del jardín público manifiesta de
manera directa la apuesta por una ontología de la contingencia. Precisamente,
es en la descripción de dicha escena, cuando Ronquentin concluye en la
afirmación “lo esencial es la contingencia”, con lo cual aparece una crítica
explícita a una forma de comprender la metafísica fundada en la idea de un ser
necesario.
Sentimiento de lo bello y
símbolo: la noción kantiana de símbolo en H.-G. Gadamer
Daniel Leserre (CONICET,
UNSAM)
“Lo bello gusta inmediatamente” indica Kant en
el § 59 de la Crítica de la facultad de
juzgar. Este parágrafo, al determinar lo bello como símbolo del bien moral,
ofrece el análisis de la noción de símbolo al cual Gadamer califica como “uno
de los más brillantes del pensamiento kantiano” (Wahrheit und Methode, J. C B. Mohr, 3. Auf., Tübingen, 1972, 7
[WuM]). Según él, la problemática propia de la estética kantiana se mueve en
torno de “la significatividad interesada de lo bello” (WuM, 46). En su examen
de la “subjetivización de la estética” a partir de la crítica de Kant, Gadamer
reflexiona sobre la caracterización kantiana del símbolo. Subraya que en ella
el símbolo es “simultaneidad de lo sensible y lo inteligible” (WuM, 70),
actualiza y desarrolla, desde su propio enfoque hermenéutico, este núcleo
conceptual sintetizado en la noción de símbolo que pone en conjunción la
reflexión crítica y la metafísica. Acorde a ello, esta comunicación se propone
presentar el núcleo de dicha concepción de Kant y su apropiación por parte de
Gadamer. Consideraremos, respectivamente, para sugerir algunas observaciones a
partir de su cotejo, el planteo respecto del símbolo en la Crítica de la facultad de juzgar y su recepción en Verdad y método.
El lugar de los sentimientos en
la teoría del juicio de H. Rickert
Adrián Bertorello (CONICET,
UBA)
El siguiente trabajo tiene como finalidad
exponer la relación de parentesco (Verwandschaft)
que H. Rickert establece entre el juicio y los sentimientos en su tesis de
habilitación Der Gegenstand der
Erkenntnis. La tesis central sobre la que se funda toda su concepción del
juicio (tesis que tiene su antecedente inmediato en el pensamiento de su
maestro W. Windelband) radica en que el juicio es una conducta práctica (praktisches Verhalten). Para justificar
esta interpretación del juicio la primera estrategia consiste en mostrar su
parentesco con otras vivencias psíquicas que tradicionalmente se las
consideraba como opuestas al juicio. El juicio, desde el punto de vista
psicológico, es una vivencia que está en la misma clase que el sentir (Fühlen) y el querer (Wollen). La estrategia de Rickert de
considerar el parentesco entre las vivencias afectivas y el juicio es
justamente para mostrar su diferencia con la mera representación, donde no hay
una toma de posición del sujeto. En el representar no se hace una experiencia
participativa en donde lo representado tiene un valor significativo respecto
del sujeto. En cambio, en el querer, sentir y jugar hay una referencia esencial
a la instancia del sujeto de la enunciación que despliega una conducta respecto
del enunciado: agrado y desagrado, afirmación y negación. El sujeto de la enunciación
participa evaluando los contenidos representados, tomando posición frente a
ellos.
Viernes 21 de septiembre
Fuente integral de la fenomenología: la instalación
M. Verónica Arís Zlatar (PUC, Santiago de
Chile)
En vistas a la
pregunta por el sentimiento y su modo de mostrarse para la inspección
fenomenológica, el presente trabajo se propone indagar la cuestión ontológica
del ser conciencia que se autorrevela en la reflexión fenomenológica. Para cumplir esta propuesta es necesario
considerar la condición de ser de la “instalación” del yo actuante que
reflexiona y los horizontes internos de su propia autocaptación. De acuerdo a
esto, el presente estudio no asume meramente como factum la unidad noemática de una vivencia en general, sino que
aúna la totalidad intencional correlativa y las diversas motivaciones que la
alimentan en tres ejes intencionales principales: la intentio in recto, in obliquo
y la que podríamos llamar intentio qua
phaenomenologǐa. A esta totalidad intencional que alterna estas tres intentio la denomino “instalación”, ya
que es desde ella, en ella y para ella donde se descubren emplazamientos ontológicos
hermenéuticos que acontecen para la comprensión en general y sobre todo para la
comprensión de sí y la cualidad eidética de su mismidad, cuya posesión adviene
a sí siempre de nuevo y de forma renovada, sin deshacerse en su traslación. Por
este motivo, la acuñación del término instalación propicia un integrado suelo
epistemológico para la fenomenología, a partir del cual los desarrollos
inherentes a la manifestación compleja que acontece con matices afectivos
relevantes pueden darse curso desde aquí, sea la gradiente de su aparecer y de
su mudar según el estilo de su institución. Por otra parte, el reconocimiento
de la instalación y sus emplazamientos abren para la fenomenología la dimensión
ontológica de un observador que, por sobre el espectador trascendental,
reconoce de modo “viviente” su itinerancia, sin embargo, a partir de una
vivencia de nueva índole, que permite captar la calidad del sentimiento, la
identificación yoica y el lenguaje en general en sus primeros límites.
Adivinar la imagen o la imagen
me adivina
Claudia Páez Sandoval
(Universidad de Chile)
Frente
a la mediatización de nuestra cotidianidad por la
importancia de la imagen publicitaria y la hiperfuncionalidad de los objetos
que nos rodean, es que vivimos con un recurrente sentimiento de incertidumbre e
inseguridad que afecta nuestra comprensión de la obra de arte. Por esta
excesiva mediatización, donde hasta nuestro cuerpo deviene obsoleto, es que
estamos expuestos a la incomodidad y pudor que entraña la primera instancia de
comprensión de una obra de arte. Me refiero a la etapa preflexiva o el acto de adivinar. La importancia del adivinar será estudiada desde el filósofo J. Rancière, quién en sus obras El maestro ignorante y El espectador emancipado, nos plantea la
importancia de esta cualidad inherente al acto humano de comprender. Desde
Rancière, entonces, y con la fenomenología existencial en el trabajo del
profesor W. Luypen y la crítica al saber específico de la historia del arte en
G. Didi-Huberman, estableceré relaciones que profundizan esta disputa entre el movimiento de la inteligencia que toma
posesión de sí misma (significado de “adivinar” en Rancière), y la
cotidianidad mediatizada de un “período veloz” (P. Virilio) y de incesante
transformación (Z. Bauman). Este trabajo se plantea el desafío de valorar una
cualidad estrictamente humana –el adivinar–,
un poco perdida frente al sentimiento de insertidumbre e inseguridad que
sufrimos por vivir en una época caracterizada por una “acelerada metamorfosis”.
Identidad y Memoria: tentativa
de interpretación del
profundo conocimiento de los
campesinos brasileños
Maria Emília Carvalho de Araujo Vieira
(Universidade Federal de Goiás, Centro Universitário Uni Anhanguera)
El conocimiento profundo es el marco
conceptual de este trabajo, basado en el entendimiento de que el proceso de
aprendizaje y la enseñanza no se limita a la escuela, ni es fruto exclusivo de
la racionalidad científica. Para las comunidades de conocimiento profundo se
llaman los temas de los pueblos de Cibeles y El Caiçara, em La província de Goiás.
El conocimiento topofilias de casas, iglesias, ventas, locus pedagógica de la
prosa, el núcleo vertical de la enseñanza y el aprendizaje, bajo tierra en la
memoria colectiva de una comunidad. En la apelación ante la profundidad del
conocimiento de las oraciones y benzeções, leer en los jardines y las casas, y
las imágenes que invade es que este estudio se encuentra basado en teoria de
Michel Maffesoli, Manoel Barbosa y José Carlos de Paula Carvalho, que beben en
la fuente de Antropología profunda Gilbert Durand y paradigma de la complejidad
de Edgar Morin. El estudio se basa también en Cliford Geertz y por María Isaura Pereira de Queiroz. La
modernidad en su conocimiento experto se estrangula, se sospecha que un universo
racional se derrumba en el conocimiento seguro de la memoria ancestral y
colectiva de profundidad. Esta profundidad está compuesto por el hombre, sus
sentimientos y el centro de su imaginario, el sistema fenotípica y genética, el
complejo socio-cultural, los paquetes en su conjunto, abandonado por el
conocimiento racional de la utilidad de los tiempos modernos.
Bourdieu.
Un “trabajo de campo” en
fenomenología
Juan
Dukuen (CONICET, UBA)
En este trabajo daremos cuenta de cómo Bourdieu pone a
trabajar conceptos provenientes de los estudios sobre la temporalidad de
Husserl, en sus investigaciones antropológicas en Argelia. Mostraremos
como en uno de sus primeros trabajos, busca dar cuenta de la estructura de la
conciencia perceptiva en los campesinos argelinos, estableciendo una
diferenciación entre la anticipación
pre-perceptiva referida a potencialidades inscriptas en lo percibido, y el proyecto entendido como proyección de
posibles donde el futuro es puesto
temáticamente. Se reconocerá en esta diferenciación, una homología con las
nociones husserlianas de protensión y
expectativa previsora desarrolladas
en las Lecciones sobre la fenomenología
de la conciencia del tiempo inmanente. Sugerimos que la reapropiación hecha
por Bourdieu de la fenomenología de Husserl esta mediada por la lectura de la
obra de Merleau-Ponty, habilitando la adscripción del habitus al cuerpo. En ese sentido, la exploración que venimos
realizando hace varios años, busca contribuir a una relectura productiva de la
teoría de Bourdieu, que según Bimbenet puede ser leída como una ejemplificación
sociológica fiel de la fenomenología merleaupontyana de la percepción.
Las dos dimensiones del
sentimiento en Dilthey y Husserl
Roberto J. Walton (CONICET,
UBA, UCSF)
La hermenéutica de W. Dilthey otorga al sentimiento un
doble papel. Por un lado, es uno de los componentes de la triple composición de
nuestro psiquismo junto con la representación y la voluntad. Por el otro,
aparece como el miembro más originario de la triplicidad. Esta doble función se
reitera en la fenomenología trascendental de E. Husserl. En el terreno de la
fenomenología estática, el sentimiento se funda en actos dóxicos o teóricos,
mientras que, en el ámbito de la fenomenología genética adquiere un papel
fundamental porque no hay percepción que no se encuentre mediada por el
sentimiento y el amor ocupa una posición preponderante. Por este camino los
fundadores avanzan en la dirección de la fenomenología posterior que ha
subrayado la preeminencia del sentimiento desde diversas perspectivas: una
intencionalidad que se antepone a la intencionalidad cognoscitiva y volitiva
(M. Scheler); una disposición afectiva de carácter no-intencional que nos abre
extáticamente al mundo (M. Heidegger); una autoafección que posibilita, tanto la
intencionalidad como la apertura extática (M. Henry); y una correspondencia
entre una jerarquía cognoscitiva y grados de sentimiento en una génesis
recíproca (P. Ricoeur).
La filosofía de la religión como
filosofía primera en Gabriel Marcel
Martín
Grassi (USAL, UCA, CONICET)
El presente trabajo intenta mostrar cómo la filosofía
concreta de Gabriel Marcel podría considerarse precursora de lo que hoy
llamamos “giro teológico de la fenomenología”. En efecto, la fe es el acto por
el cual la subjetividad se conquista a sí misma como singularidad concreta al
consagrarse a Dios. La distancia entre la subjetividad del yo pienso y del yo creo
instaura un nuevo modo de pensar metafísicamente tanto al Ser como a la
subjetividad. Se trata de intentar comprender lo metafísico desde las nociones
de trascendencia y distancia, y de repensar la subjetividad como el lugar en
que dicha trascendencia se dona donándonos a nosotros mismos (la figura del adonado, tratada por Marion). Pensar
metafísicamente a partir de la experiencia religiosa abre nuevas puertas a la
filosofía, y ubica a la filosofía de la religión no ya como disciplina
particular y especializada del pensar filosófico, sino como su raíz misma.
El sentimiento
de empatía como fundamento de la sociabilidad en Husserl
María José Rossi (UBA)
El objetivo de este
trabajo es partir del sentimiento de empatía (Einfühlung) tal como fuera
desarrollado por Husserl en la quinta de sus Cartesianische Meditationem. Esta capacidad predispone a una socialidad llamada a
trascender el atomismo característico de la mónada. Con ello se retoman
tangencialmente los argumentos por los que Ricoeur, en un artículo de 1986 (Du
texte à l’action), sustrae la propuesta husserliana del círculo encantado del idealismo
subjetivo y la torna productiva para pensar la socialidad en línea con Max
Weber, es decir, en consonancia con una sociología que fundamenta las
instituciones en la motivación de sus agentes y en el sentido compartido. En
relación con ello sostenemos que si bien es cierto que el planteo de la quinta
meditación sentaría las bases para pensar la socialidad en tanto “actuación-con”, obturaría la chances para un
pensamiento de la politicidad:
considerar al ego trascendental “uno e idéntico” como fundamento de la
comunidad monádica desvanece las posibilidades de concebir la escisión y la
fractura al interior de la constitución ontológica del espíritu objetivo, lo
cual excluye la lucha y el conflicto como modalidades de acción de los agentes.
En tal sentido, sostenemos que sólo la negatividad oposicional es eminentemente
política, como supieron verlo, entre otros, Hegel, Schmitt, Rancière, Laclau,
Zizek. Al erradicar el antagonismo de la estructura de la comunidad
intersubjetiva, la relación con el otro se limita a un lazo puramente social en el que el desacuerdo se
explica en términos de impropiedad o corrupción
Variaciones de significado y
referencia en la expresión.
Un análisis de algunos problemas
semánticos en la I LU
Matías
Graffigna (UBA)
El trabajo se enfoca en un análisis muy
puntual de los parágrafos 12 y 13 de la I LU, en los que Husserl diferencia
significado de referencia objetiva, indicando que son dos funciones separables
de la expresión, que nunca coinciden, pero en una relación de dependencia. Para
probar la separabilidad de ambas funciones, Husserl ofrece una serie de
ejemplos en los que significado y referencia varían, concluyendo así que no
pueden ser lo mismo y ofreciendo entonces una semántica dualista. El objeto del
presente trabajo es profundizar en el estudio de estos ejemplos, viendo primero
algunas reflexiones posteriores de Husserl en las Bedeutungslehre de 1908 respecto de los casos de igual significado
y diferente objeto y las consecuencias que esto trae para su análisis
fenomenológico, para luego adentrarme en el estudio del último caso, igual
significado, distinta referencia, que considero un caso sumamente problemático,
cuyo descarte sería más favorable para la teoría general del lenguaje
husserliana, especialmente en lo que hace a la dependencia de la referencia
para con la significación. Analizaré primero una versión simplificada del
ejemplo de Husserl, teniendo en cuenta principalmente su forma tanto lógica como
gramatical, para luego adentrarme en los posteriores problemas que traen
relaciones lógicas más complicadas como la de inclusión y membrecía que
aparecen en el segundo elemento comparativo del ejemplo, así como también el
uso de indéxicos o, como Husserl los llama, “expresiones esencialmente
ocasionales”. Finalmente, evaluaré los resultados de estos análisis en el
contexto de la teoría husserliana del lenguaje, en lo que hace esencialmente a
las funciones de significación y referencia, y cómo estas dos están
relacionadas entre sí.
Temple
– sentimiento – pasión.
Contribuciones
preliminares a una comprensión filosófica integral de la afectividad
Ángel Garrido Maturano (CONICET, UCSF)
El trabajo
procura ofrecer una base conceptual para una comprensión integral de la
afectividad. Para ello realiza un análisis fenomenológico-hermenéutico de la
vida afectiva en función de dos objetivos. En primer lugar, distinguir
conceptualmente entre órdenes diferentes de la afectividad, a saber, los
temples, los sentimientos y las pasiones. En segundo, mostrar cuál es la índole
del estrato afectivo más fundamental, sobre la base del cual los otros estratos
se constituyen. En tal sentido fundamenta la hipótesis de la prioridad
trascendental-constitutiva y el carácter originario del pathos respecto de las demás formas de la afectividad.
Jueves 18 de octubre
El sufrimiento del sentir
melancólico
Ricardo
Oscar Díez CONICET)
Una de las tonalidades en que, según Michel
Henry, la Vida afecta al hombre y le enseña a vivir es el sufrimiento. Para
poder decir algo sobre esta realidad tomaré la cuestión de la melancolía que,
según un melancólico como S. Kierkegaard, es una de las formas más radicales
del sufrir.Distinguiré en el desarrollo de la ponencia dos impulsos
fundamentales de la vida: 1º) El impulso al anonadamiento: el aspecto penoso,
doloroso y destructivo de la melancolía. Comenzando por la incertidumbre del
nombre serán expuestas tres partes: a) La vulnerabilidad de la vida
melancólica. b) Los instintos básico del vivir. c) La herida interior del
espíritu por su carácter trágico. 2º) El impulso a la plenitud: la grandeza que
se entrevé surgir en la indigencia de la melancolía. a) La aspiración estéril.
b) La buena y la mala melancolía. c) El límite del viviente y la inconmensurabilidad
de la Vida. En estos impulsos opuestos se cruzan las tonalidades afectivas que
la Vida imprime en la intimidad de cada hombre a través del sufrimiento. Con
ellos se aprehende a vivir.
Sujetos en la frontera: el
melancólico y el místico
Marcela
Croce (UBA)
A partir del texto de Romano Guardini Acerca del significado de la melancolía,
la ponencia proyectada intenta trazar un paralelo entre dos sujetos que se
pùeden definir como “hombres de la frontera”, incapaces de decidirse por alguno
de los dos aspectos en tensión que los definen y que atañen a la vida terrenal
y la experiencia espiritual. El riesgo de escisión que sufren estos sujetos se
manifiesta en la voluntad de infinitud y trascendencia que procura el contacto
con lo divino. En verdad, del texto de Guardini se desprende que el melancólico
tiene dos inclinaciones identificables en su contacto con el mundo, que pueden
parecer contradictorias pero que frecuentemente también se revelan
concurrentes: por un lado la sensualidad (“perderse en la inmediatez de la
naturaleza y los sentidos”) y por el otro la mística (“perderse en la
inmediatez de lo religioso”). A los fines este trabajo será este último aspecto
el privilegiado, sin descartar los aspectos sensuales de la comunicación con la
divinidad. Para el desarrollo del tema se acudirá a bibliografía de Michel de
Certeau (La fábula mística), Georges
Bataille (El erotismo), Roland
Barthes (El susurro del lenguaje),
Giorgio Agamben (Estancias), Julia
Kristeva (Soleil noir. Dépression et
mélancolie) y Elisabeth Roudinesco (Nuestro
lado oscuro), entre otros, además de un breve recorrido poètico que integra
a los místicos españoles, algunos románticos y ciertos
modernistas-decadentistas en cuyos textos se manifiesta el impulso creativo que
Guardini reconoce en la melancolía.
La indigencia melancólica ante
el umbral de lo Absoluto
en los Últimos poemas de Olga Orozco
Cecilia Avenatti de Palumbo (UCA-UNSTA)
En el breve ensayo que trata “Acerca del
significado de la melancolía”, R. Guardini ofrece una hermenéutica espiritual
de este fenómeno existencial que coloca al hombre ante el abismo de la finitud.
Su propuesta de trazar caminos de transformación del doloroso sentimiento de la
indigencia melancólica en umbral de encuentro con el Absoluto nos ha conducido
hasta la poesía. En efecto, para Guardini, por el silencio de la interioridad
el melancólico se encamina hacia la profundidad bajo la forma del amor y la
belleza. Es por ello que los poetas habitan esta zona dramática en que finitud
e infinitud se miden en lucha desigual. Nuestro propósito es aplicar la
hermenéutica guardiniana sobre la melancolía creadora a los Últimos poemas de Olga Orozco
(Barcelona, Brughera, 2009), a fin de mostrar que fue “mujer de frontera”
porque poeta. Ante la inexorable definitividad de la muerte, su poesía
transformó la indigencia en alabanza, convirtiendo el último límite en un grito
de melancólica presencia de lo Absoluto.
Nuestro tiempo y el sentimiento
de la melancolía
María
Raquel Fischer (CONICET)
Esta ponencia recoge dos temáticas cuya mutua
implicancia se intentará mostrar. Por un lado, un esbozo de la situación hasta
cierto punto crítica de nuestra época tal como se ve en los esfuerzos del nuevo
arte y de la filosofía. El miedo y la amenaza por los peligros políticos,
económicos, sociológicos, etc, como parte de los padecimientos del mundo
contemporáneo. Por otro, el fenómeno existencial de la melancolía que aparece
como una disposición del espíritu capaz de asumir esta situación “límite” con
la veracidad, valentía y paciencia que
implica la responsabilidad con el deber de dignidad que impone la historia. La
tarea moral que de aquí surge y el posible escenario para un combate religioso,
tal como se dio en Sören Kierkegaard, permitirán delinear más claramente los
límites y las posibilidades dentro de los cuales se mueven estas relaciones, es
decir nuestra raigal situación humana y la época actual. Señalamos algunas
cuestiones que en esta perspectiva nos parece importante tener en cuenta: - La melancolía como un sentimiento
espiritual, una sensibilidad del ser más allá de las alteraciones de
estructuras. La vulnerabilidad de la existencia y el tedio de la vida para un
hombre que reclama exigencias absolutas en la deficiencia de lo finito. El
libro de Hubertus Tellenbach Melancolia
será un texto guía para este esbozo fenomenológico. - Ciertas disposiciones del espíritu como el
“humor”, se mostraran como formas conciliadoras de las tensiones melancólicas.
Autores como Cervantes, Dostoyevski y el
mismo Borges serán atendidos, conjuntamente con la perspectiva que ofrece
Arnold Hauser en su libro El Manierismo. - Para ver el sentido
implícito en la radicalización de ciertas actitudes de nuestro tiempo y las
exigencias a las que en última instancia están sujetas las decisiones de los
jóvenes de este comienzo del siglo XXI, se pondrá el acento también en el arte
y en la voz de los poetas. En el umbral la mirada de la lechuza exige dignidad
no esclavitud, vida no muerte, verdad no mentira, espíritu no violencia.
Sentir e interpretar en clave
scheleriana
Blanca
H. Parfait (CEF)
La clasificación de los niveles de los
sentimientos elaborados por Max Scheler será la base de la ponencia. Así se
diferenciarán los sentimientos vitales de los psíquicos y de los metafísicos y
religiosos. Será el momento de preguntar por el lugar que le corresponde a la
alegría tanto como al sacrificio y encontrar la relación que tienen con las
vivencias y el soporte ontológico que les corresponde. La respuesta
fenomenológica a estos planteos constituirá el entramado de significaciones
sobre el cual se constituirá el sentido de los mismos. Los elementos hallados
buscarán su fuente de sentido en lo que
llama Scheler el ethos alemán y, con
esos aportes, se interpretará una de las
óperas wagnerianas en la que dichos
sentimientos constituyen la trama argumental: “El holandés errante”.
Acerca del sentimiento según
perspectivas diferentes
Julia
V. Iribarne (ANCBA)
Nos proponemos estudiar los rasgos del
fenómeno-sentimiento y mostrar de qué modo influye el punto de partida de la
aproximación al tema en función de los diferentes puntos de partida. Comenzamos por reunir el análisis de Husserl
en textos pertinentes de Husserliana XXXVII; a continuación nos ocupamos de
pensadores que dedicaron una obra al “sentimiento” como tema central; lo que
nos condujo a M. de Unamuno y su Sentimiento trágico de la vida, A
continuación nos ocupamos de Bosquejo de
una teoría de las emociones de J.P. Sartre. Por último estudiamos La educación sentimental de G. Flaubert.
El último tramo nos lleva a relacionar esas obras para hacer manifiesto el aporte
a la ampliación de la comprensión del sentimiento por parte de los pensadores
citados.
Rasgos constitutivos de la mirada fenomenológica del lenguaje en Investigaciones Lógicas
Mariana
Leconte (IIGHI-CONICET/UNNE)
La fenomenología, como es sabido, no restringe la
actividad filosófica a la pregunta por el lenguaje. Sin embargo, esta pregunta
tuvo ya en Husserl un lugar central, que aun habiendo cambiado de contenido en
los caminos posthusserlianos de la fenomenología, conserva “sellos de familia” que permiten hablar de una
perspectiva fenomenológica de abordaje de la cuestión, diferenciable
en sus rasgos de la de la filosofía analítica, heredera de Wittgenstein.
Nuestra intención en este trabajo se dirige a intentar circunscribir la
particularidad del aporte de la fenomenología a la discusión contemporánea del
lenguaje. Se tratará de determinar los rasgos que en el trabajo intelectual de
Husserl abrieron un camino y construyeron una perspectiva de abordaje de esta
cuestión - un modo de mirar. En este trabajo, primer jalón de una investigación
más amplia, buscamos señalar estos rasgos constitutivos de la mirada
fenomenológica en la propuesta de las Investigaciones
Lógicas.
Sobre la Angustia
César Urrutia (UBA)
Con su pensamiento acerca de la angustia, el filósofo
danés Søren Kierkegaard, ha abierto, para el pensar en general, un espacio de
juego que había permanecido prácticamente cerrado hasta ese momento. En su obra
titulada El Concepto de la Angustia
trata él directamente el problema de la angustia. Hasta cierto punto, este
tratamiento es realizado desde una perspectiva teológica, pero esto es sólo
hasta cierto punto, pues al leer aquella obra del filósofo, podemos apreciar
que dicho tratamiento de la angustia es fenomenológico, en el sentido de que
hay una exposición de la angustia, o,
dicho de otro modo, en el sentido de que hay un hacer ver la angustia en el
hablar que habla desde la angustia tal como aparece. De acuerdo a su
pensamiento la angustia posee un vínculo con la Nada. Después, años más tarde,
el filósofo alemán Martin Heidegger retoma de un modo renovado aquel
pensamiento acerca de la angustia y le da así un nuevo impulso. Él llega a
afirmar en su lección pública inaugural titulada ¿Qué es metafísica?, que “la angustia hace patente la Nada.” E
incluso va más allá de eso. Allí mismo dice él que el Dasein es “die
Hineingehaltenheit in das Nichts”, “el sostenerse adentrándose en la Nada”.
Temple de ánimo, temporalidad e historia en
Los conceptos
fundamentales de la metafísica de Martin Heidegger
Esteban
Lythgoe (CONICET)
Con posterioridad a Ser y tiempo los temples de ánimo adquieren una mayor importancia
que el comprender en la ontología. Progresivamente deja de referirse a un
componente meramente afectivo y acaba caracterizando una suerte de experiencia
del pensamiento que nos vincula al ser. Dentro de los cursos de la década del
veinte el curso sobre Los conceptos
fundamentales de la metafísica de 1929/30 se destaca por intentar reanudar
la investigación sobre la temporeidad pero partiendo de otro temple de ánimo:
el tedio. El objetivo del presente artículo será presentar los vínculos entre
este temple de ánimo, la temporeidad y la historia.
El pecado como affectus.
La lectura
heideggeriana de Lutero
Jorge Roggero (UBA)
En
febrero de 1924, luego de su
reciente nombramiento en la Universidad de Marburgo, Martin Heidegger expuso en
dos sesiones una ponencia sobre Lutero en un seminario sobre la ética paulina
dictado por el teólogo protestante Rudolf Bultmann. Si bien la influencia de la
teología luterana en el joven Heidegger es una cuestión en la que se repara
cada vez más, las referencias que pueden encontrarse en la obra temprana, recogidas
en la Gesamtausgabe, no son lo
suficientemente extensas como para permitir entender la importancia de este
vínculo. En este sentido, este texto es de suma relevancia para advertir la
fuerte impronta que la obra de Lutero deja en el joven Heidegger. Este trabajo
se propone indagar, particularmente, en la apropiación heideggeriana del
concepto luterano de pecado como affectus.
El papel del sentimiento en la
fenomenología de Peirce
Adriana
Gallego (CONICET)
El tema del sentimiento aparece en Peirce en
el marco de su deducción fenomenológica de las categorías. Todo fenómeno
presente en la mente provoca un estado de conciencia que Peirce denomina
“sentimiento”, distinguiéndolo tanto de la percepción objetiva, como de la
voluntad y del pensamiento. Es un modo de conciencia que no implica análisis,
ni comparación, ni ningún otro proceso orientado a distinguir entre estados de
conciencia. Se trata de un sentimiento
de “pura presencia” del fenómeno, en el que no se analiza su significado, ni se
juzga su valor, sino que se lo acepta como totalidad simplemente positiva.
Desde el punto de vista metafísico, esta presentidad del fenómeno corresponde a
la cualidad o pura naturaleza, sin partes ni aspectos en sí misma, y sin
materialización ninguna. Desde el punto de vista fenomenológico, esta cualidad
metafísica pura puede manifestarse como pura cualidad de sensación, o pura cualidad
de emoción, o pura cualidad de sentimiento. No se trata de la experiencia
actual de estos sentimientos, sensaciones o emociones, ya sea positivamente o
imaginativamente o rememorativamente, sino de cualidad pura de sensación como
mera posibilidad de ser sentida y no necesariamente realizada. Este primer
grado de conciencia puramente receptiva del fenómeno conduce a la experiencia
estética y a la experiencia mística como clave última de comprensión del mundo,
y constituye a la estética como fundamento de la ética y de la lógica.
Los peligros de la ideología como integración en Paul
Ricoeur.
Su ilustración en la política de la Shoah
Silvia Gabriel (UBA)
En
Lectures on Ideology and Utopia (1986), Ricoeur
parte de la hipótesis de que las funciones ideológicas y utópicas tipifican la imaginación
colectiva. Su tesis es que si bien ambos fenómenos comparten un aspecto
positivo y uno negativo, el segundo aparece antes que el primero.
Concentrándonos en nivel básicamente positivo de la ideología como integración,
no deja de señalar que en él operan los sentimientos, “parte […]
peligrosa –advierte– porque precisamente conducen a buscar un Führer o
líder. Entre las nociones de integración y el Führer hay muchos lazos
ocultos.” Por otro lado, en “L'idéologie et l'utopie: deux expressions de
l'imaginaire social” (1984), afirma que también en este nivel sigue siendo
cierto que la imagen idealizada que el grupo tiene de sí mismo no es inmune a
la “función de manipulación y control utilitario […] [ejemplificado en] las
máximas, los eslóganes, las fórmulas lapidarias que hacen del discurso un arma
a menudo mortal.” En este trabajo nos proponemos intentar relacionar esta
función supuestamente “benéfica” de la ideología como integración con el
movimiento nacionalsocialista en dos obras invocadas por Ricoeur en La
critique et la conviction (1995): Una psicosis colectiva. El
antisemitismo nazi de Saul Friedländer y Los orígenes del totalitarismo
de Hannah Arendt. La tesis de Frieländer es que entre 1914-1933 el
sentimiento de desintegración habría agravado los problemas de identidad
nacional de Alemania que la ideología nazi trató de revitalizar volviendo a
trazar la línea entre el in-group, el alemán nórdico y ario, y el out-group,
el judío semita, entre el Bien y el Mal, desarrollando un proceso de
identificación por contraste. La tesis de Arendt es que el discurso político
para reconstruir la identidad alemana fueron los eslóganes típicamente
pangermanistas como el mortífero “Justo es lo que es bueno para el pueblo
alemán.”
Fenomenología
y Hermenéutica del sentimiento KAIROS
PROGRAMA
Y RESÚMENES
18-21 de septiembre de 2012
18 de octubre de 2012
Av.
Alvear 1711 3er. Piso Buenos Aires
XXIII ENCUENTRO NACIONAL DE FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
Martes
18 de septiembre
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Graciela Ralón de Walton
14.15 hs. JESICA BUFFONE (UBA)
“Merleau-Ponty. Progreso
afectivo y sentimientos ilusorios como la irrecusable señal de mi
presencia al mundo”
14.50 hs. MARÍA EUGENIA LUGANO (CONICET, UNSAM)
“El
medio afectivo, lugar de encuentro con el otro y de comprensión del yo”
15.35 hs. MARTÍN BUCETA (UNSAM)
“La idealidad sensible y la palabra”
16.10 hs. JOSÉ NICOLÁS LUCERO (UBA)
“El sentimiento de lo insensible en la ontología de la experiencia
mereleaupontyana””
16.55 hs. BRENDA DANEY (UBA)
“Intencionalidad, reversibilidad y sentir: Merleau-Ponty y el replanteo
fenomenológico en pos
de una ontología de la carne”
17. 30 hs. ALEJANDRO LAREGINA (UBA)
“Piel y estructura en los órdenes físico, vital y
humano. Aportes merleaupontyanos para la
descripción del comportamiento
táctil ”
18.15 hs. ESTEBAN A. GARCÍA (CONICET, UBA)
“Movimiento, espacialidad y corporalidad en Merleau-Ponty y Bergson”
18.50 hs. ARIELA BATTÁN
HORENSTEIN (CONICET, UNC-Secyt)
“Movimiento
y modulación temporal del espacio”
Salón del CEF
Presidente de la mesa: Roberto J. Walton
14.15 hs.
CLAUDIO CORMICK (UBA)
“Sobre el problema del
sentimiento en la ética de Husserl a partir de algunas discusiones
actuales (Melle, Peucker, Steele)
14.50 hs. CELIA CABRERA
(CONICET, UBA)
“Razón, valor y sentimiento en
la ética temprana de Husserl”
15.35 hs. EMILIO ROBERTO
SESAREGO ACOSTA (UBA)
“La estructura del campo de
conciencia y la ontología formal en la filosofía de Aron
Gurwitsch”
16.10 hs. HORACIO
M. R. BANEGA (UBA, UNQ)
“La aplicación de la ontología formal al dominio fenomenológico en el
caso de la constitución
de la temporalidad inmanente”
16.55 hs. VERÓNICA KRETSCHEL
(CONICET, UBA)
“Conciencia
temporal y melancolía”
17. 30 hs. LUIS NIEL (CONICET)
“La fenomenologización de la proto-fenomenalidad. Husserl y lo límites
de la fenomenología
del tiempo”
18.15 hs. PATRICIO
A. PERKINS (CONICET, UCSF)
“Problemas fundamentales de la fenomenología
de Husserl revisitado”
18.50 hs. EMILIO VICUÑA ZAUSKEVICH (Pontificia
Universidad Católica de Chile)
“Horizonticidad y tipicidad en la praxis y protopraxis husserliana”
Miércoles
19 de septiembre
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Mirta Camblong
14.15 hs.
PABLO FACUNDO RÍOS FLORES (CONICET, UBA)
Cura de sueño: evasión del ser,
apelación al otro
14.50 hs. ANALÍA GIMÉNEZ
GIUBBANI (Universidad de Montevideo)
“El sufrimiento y el perdón.
Aportes levinasianos”
15.35 hs. PABLO DREIZIK (UBA)
“El encadenamiento a sí según
E. Levinas”
16.10 hs. PATRICIA EMA KNORR
(UNGS)
“Afectividad como aparecer
original del ser en la fenomenología de la vida de M. Henry”
16.55 hs. STELLA MARÍA FOSSATI
(UNGS)
“M.
Henry, el pensador de la vida. La denuncia a la confusión cuerpo-carne y la necesidad de
una archi-inteligibilidad”
17. 30 hs. CARLOS BELVEDERE CONICET, UBA, UNGS)
“Un sentimiento que baila. Reflexiones sobre la danza en el tango desde
la fenomenología
material”
18.15 hs. JUAN PABLO E. ESPERÓN (CONICET, USAL, UNLAM)
“Nietzsche y Dionisos: el sentimiento trágico como destrucción de las
estructuras metafísicas y
apertura de nuevos y diferentes horizontes históricos”
18.50 hs. GABRIELA BALCARCE (CONICET, UBA)
“Hay que tener coraje para sentir el espectro. Sobre la afección de lo
imposible”
Salón del CEF
Presidente de la mesa: Daniel Leserre
14.15 hs.
MARTÍN SIMESEN DE BIELKE (CONICET, UNC)
“¿Puede el tiempo ser lento?
Reflexiones en torno a la relación tiempo-velocidad a partir de la
tematización heideggeriana del
aburrimiento”
14.50 hs. MARÍA SOL YUAN
(CONICET, UNL)
“Martin Heidegger: en torno a
la afectividad y su posible interpretación realista”
15.35 hs. DANTE E. KLOCKER (UCSF,
UNL, UNER)
“La significación del fenómeno del ‘amor’ en el pensamiento de M.
Heidegger”
16.10 hs. LUCIANO MASCARÓ
(CONICET)
“La apertura y la co-originariedad
de los fenómenos existenciales en el contexto de Ser y
tiempo”
16.55 hs. MARIO MARTÍN GÓMEZ
PEDRIDO (UBA)
“Los temples de ánimo de la
existencia y la ruptura de la neutralidad existencial: una relación de
compatibilidad temporal”
17. 30 hs. JESÚS ALBERTO ISLAS
AGUILERA (Universidad Veracruzana, México)
“La diferencia entre
sentimientos y Stimmungen: en torno
al seynsgeschichtliches Denken”
18.15 hs. HERNÁN CANDILORO
(CONICET, UBA)
“El sentimiento del
cuerpo: una indagación en la dimensión fisiológica del ser-en-el-mundo”
18.50 hs. LETICIA BASSO
MONTEVERDE (CONICET, AADIE)
“Exposición
de la bidimensionalidad del Dasein por el temple de ánimo”
Jueves 20 de septiembre
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Adriana Gallego
14.15 hs.
CAMILA ROCÍO PÉREZ (UBA)
“Aproximaciones fenomenológicas
a la fotografía: conciencia de imagen y experiencia estética.
Hacia una ontología formal de
la imagen fija”
14.50 hs. SANTIAGO FEDERICO
RICHETTI (UBA)
“La ontología ingardiana del
objeto-film. Una teoría estructuralista-fenomenológica de la obra
de arte”
15.35 hs. AZUL KATZ (UBA)
“Imaginación, conciencia de
imagen y experiencia estética”
16.10 hs. LUCIANO LUTEREAU
(UBA)
“Percepción estética y
sentimiento en la fenomenología de M. Dufrenne”
16.55 hs. ALICIA POCHELÚ
(UNSAM)
“La
perspectiva en la pintura como expresión del sentimiento del espacio”
17. 30 hs. MIRTA CAMBLONG (CONICET)
“Los sentimientos presentes en la imagen poética”
18.15 hs. MARÍA GABRIELA REBOK (CONICET, UNSAM, USAL)
“Hegel y Hölderlin: una constelación en el ‘giro del tiempo’”
18.50 hs. BLANCA H. PARFAIT (CEF)
“Sentir e interpretar en clave scheleriana”
Salón del CEF
Presidente de la mesa: Ricardo Pobierzym
14.15 hs.
CRISTINA MICIELI (UBA)
“La desproporción humana.
Sentimiento, valer y reconocimiento desde la perspectiva de P.
Ricoeur”
14.50 hs. ENRIQUE MORALEJO
(UNLu)
“El puesto de lo afectivo en la
experiencia hermenéutica”
15.35 hs. LUISA RIPA (UNQ)
“Amor y justicia, amor y poder:
dos filosofías de nuestros tiempos”
16.10 hs. JUAN PABLO STERLING
CASAS (Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia)
“Hacia una reivindicación de la
hermenéutica en el derecho: filosofía del lenguaje, sentimiento
y comprensión”
16.55 hs. DANILA SUÁREZ TOMÉ
(UBA)
“El carácter mágico de la vida
emocional irrefleja dentro de la ontología sartreana”
17. 30 hs. MAXIMILIANO BASILIO
KLADAKIS (CONICET, UNSAM)
“‘Lo esencial de la
contingencia’. Sentimiento de existencia y revelación ontológica en
La náusea”
18.15 hs. DANIEL LESERRE
(CONICET, UNSAM)
“Sentimiento de lo bello y
símbolo: la noción kantiana de símbolo en H.-G. Gadamer”
18.50 hs. ADRIÁN
BERTORELLO (CONICET, UBA)
“El lugar de los sentimientos
en la teoría del juicio de H. Rickert”
Viernes 21 de septiembre
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Ricardo Pobierzym
14.05 hs.
M. VERÓNICA ARÍS ZLATAR (Pontifica Universidad Católica de Chile)
“Fuente integral de la
fenomenología: la instalación”
14.40 hs. CLAUDIA PÁEZ
SANDOVAL (Universidad de Chile)
“Adivinar la imagen o la imagen
me adivina”
15.25 hs. MARÍA EMILIA
CARVALLO DE ARAUJO VIERA (Universidad Federal de Goiás)
“Identidad y memoria: tentativa
de interpretación del profundo conocimiento de los
campesinos brasileños”
16.00 hs. GRACIELA MATURO
(UCA)
“El sentimiento de participación
cósmica en la poesía de Juan L. Ortiz”
16.45 hs. MARTÍN GRASSI
(CONICET, USAL, UCA)
“La filosofía de la religión como filosofía primera en Gabriel Marcel”
Salón del CEF
Presidente de la mesa: Roberto J. Walton
14.05
hs. JUAN DUKUEN (CONICET, UBA)
“Bourdieu. Un
‘trabajo de campo’ en fenomenología”
14.40 hs. LIONEL LEWKOW
(CONICET, IIGG)
“Interacción
e intersubjetividad: la sociabilidad de la percepción y la corporalidad en
Luhmann y Husserl”
15.25 hs. MARÍA JOSÉ ROSSI (UBA)
“El sentimiento de empatía como
fundamento de la socialidad en Husserl”
16.00 hs. MATÍAS GRAFFIGNA (UBA)
“Variaciones de significado y referencia en la expresión. Un análisis de
algunos problemas
semánticos en la I. Investigación lógica”
16.45 hs. MARIANA LECONTE (CONICET, IIGHI-UNNE)
“Rasgos constitutivos de la mirada fenomenológica del lenguaje en las Investigaciones
lógicas ”
Salón de Actos
Presidente de la mesa: Roberto J. Walton
Conferencias de clausura
17.30 hs. ÁNGEL GARRIDO-MATURANO (CONICET, UCSF)
“Temple –sentimiento – pasión. Contribuciones preliminares a una
comprensión filosófica
integral de la afectividad”
18.30 hs. ANÍBAL FORNARI (CONICET, UCSF, UNL)
“El sentimiento en P. Ricoeur: entre lo ontológico y lo ilusorio”
Jueves
18 de octubre – Sesión complementaria
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Ricardo Pobierzym
Mesa: Melancolía
14.15 hs. RICARDO OSCAR DÍEZ
(CONICET)
“El sufrimiento del sentir
melancólico”
14.50 hs. MARCELA CROCE (UCA)
“Sujetos en la frontera: el
melancólico y el místico”
15.35 hs. CECILIA AVENATTI DE
PALUMBO (UCA-UNSTA)
“La indigencia melancólica ante el umbral de lo Absoluto en los Últimos poemas
de Olga Orozco”
16.10 hs. MARÍA RAQUEL FISCHER (CONICET)
“Nuestro tiempo y el sentimiento de la melancolía”
Salón
de Actos
Presidente de la mesa: Mirta Camblong
14.15 hs. ROBERTO J. WALTON
(CONICET, UBA, UCSF)
“Las
dos dimensiones del sentimiento en Dilthey y Husserl”
14.50 hs. CÉSAR
URRUTIA (UBA)
“Sobre la angustia”
15.35 hs. ESTEBAN
LYTHGOE (CONICET)
“Temple de ánimo, temporalidad e historia en Los conceptos fundamentales de la metafísica
de
M. Heidegger”
16.10 hs. ADRIANA GALLEGO
(CONICET)
“El papel del sentimiento en la
fenomenología de Peirce”
16.55 hs. SILVIA C. GABRIEL
(UBA)
“Los
peligros de la ideología como integración en P. Ricoeur. Su ilustración en la
política de la
Shoah”
17. 30 hs. JULIA V. IRIBARNE (ANCBA)
“Acerca del sentimiento según perspectivas diferentes”
Martes
18 de septiembre
Merleau-Ponty. Progreso
afectivo y sentimientos ilusorios
como la irrecusable señal de
mi presencia en el mundo
Jesica
Buffone (UBA)
En este trabajo me propondré no solamente ahondar en el proceso por el
cual se determina la verdad o falsedad de nuestros sentimientos, sino también
analizar el rol que los mismos poseen en
lo que será el desarrollo intelectual. En la Fenomenología de la Percepción, Merleau-Ponty analizará la
concepción cartesiana según la cual “la sensación, reducida a sí misma, es
siempre verdadera”. En primer lugar, para este autor no sólo existen
sentimientos ilusorios sino que, en el momento en que son develados como tales,
se produce un desdoblamiento en el interior del acto perceptual a partir del
cual nos percibimos de manera incompleta. Será la cancelación de la duda en
torno a la falsedad de los sentimientos (y, por ende, de nuestra
autopercepción) lo que permitirá reafirmarme en medio de mi incompletitud como
una síntesis acabada. En segundo lugar, en Las
relaciones del niño con los otros, el sentimiento aparece como la
contraparte del desarrollo intelectual del individuo. Las relaciones con los
otros se instalan como estructuras que prefiguran mi percepción del mundo y que estimulan el
progreso intelectual, siendo este, a su vez, el correlato de cierto progreso
afectivo. De esta manera, considero que será el sentimiento (o la cancelación
de la duda que posibilita que funcione como verdadero aún no siéndolo) lo que
permita la apertura de un mundo y la proyección del individuo sobre los otros y
las cosas; nuestros lazos afectivos serán los que nos arrojen al mundo y
prefiguren nuestra manera de conocerlo.
El medio afectivo, lugar de encuentro con el
otro y de comprensión del yo
María
Eugenia Lugano (CONICET, UNSAM)
En el
presente trabajo trataré de mostrar la importancia del medio afectivo en la
comprensión del otro y el lugar central que ocupa el cuerpo en esta cuestión.
Para esto partiré de ciertas consideraciones que realiza Merleau-Ponty en los
capítulos de la Fenomenología de la percepción, “El cuerpo como ser sexuado” y
“El otro y el mundo humano”; como también en La prosa del mundo en el capitulo “La
percepción del otro y el dialogo”. Merleau-Ponty describe el sentimiento de
pudor e impudencia, como aquel que como seres encarnados nos pone ante el otro
y ante nosotros mismos. El encuentro con el otro, se da verdaderamente cuando
comprendo el drama que esto implica, al drama de nuestra existencia; un drama
que es ante todo ontológico, pero que solo lo podemos comprender desde nuestra
vivencia en el mundo y por esa esfera de la experiencia que es propiamente
humana, es decir el medio afectivo. En el encuentro con el otro me siento
amenazado porque sé que el otro puede entrar en mi mundo y puede trastocármelo,
pero este sacrificio, esta exposición es necesaria para que yo y el otro
podamos constituir el mundo cultural en el que habitamos. “El conflicto de mi y
del otro (…) ya está ahí cuando intento vivir al otro, por ejemplo, en la
ceguera del sacrificio. Concluyo un pacto con el otro, me resuelvo a vivir en
un intermundo en que concedo tanto lugar al otro como a mí mismo. Pero este
intermundo es un proyecto mío (…). Sin reciprocidad no hay alter ego, puesto
que el mundo de uno envuelve el mundo del otro y uno se siente enajenado en
beneficio del otro.” (Fenomenología de la
Percepción, p. 392).
La idealidad sensible y la palabra
Martín
Buceta (CONICET)
El presente trabajo tiene como objetivo presentar
sucintamente el rol fundamental de la corporalidad en la génesis de la
idealidad y la expresión de esta en el lenguaje. Dicha corporalidad está
constituida por un elemento principal: la carne (chair). La noción de carne se torna central para comprender la
posibilidad de una ideación del mundo. La carne del mundo se inscribirá en la
carne del sujeto, el cuerpo sintiente será extensión del mundo en el que se
encuentra y, mediante la “metamorfosis” de su carne en carne del lenguaje, la
idealidad sensible se tornará idealidad pura expresada en el lenguaje. La
palabra se erige de manera análoga a la de la carne, es decir, como relación al
Ser por medio de un ser. Las palabras son parte del mundo visible y, sin
embargo, tiene su doblez en lo invisible, prolongan su acción en ese campo.
Carne y palabra, son los elementos que Merleau-Ponty propone para dar
explicación del pasaje de la idealidad sensible, del orden prereflexivo, a la
idealidad pura. Estos dos conceptos, seres de dos hojas, funcionan como pivote
entre la percepción y el pensamiento. La idealidad sensible que se inscribe en
la carne del sujeto es dicha en la carne del lenguaje, esto es, por medio de la
palabra.
El sentimiento de lo insensible en la
ontología de la experiencia merleaupontyana
Jorge
Nicolás Lucero (UBA)
Evaluamos
algunos aspectos de aquello que puede denominarse “ontología de la experiencia”
en la última trayectoria filosófica de Merleau-Ponty. Enfatizamos el esfuerzo
del fenomenólogo por deslindar el sentido de la profundidad de lo sensible que
coincide con su ser más propio y con el nudo que conecta y sostiene la relación
entre los hombres, los sucesos y las cosas. El “co-nacimiento” entre cuerpo y
mundo lleva al fenomenólogo en sus últimos tiempos a pensar en las condiciones
ontológicas del mismo, así como la posibilidad de su acceso legítimo (no
objetivado). Para ello, el fenomenólogo propone sostener una intraontología a
partir de las nociones de reversibilidad y carne. Esta elucidación sobre la
profundidad de lo sensible nos permite denotar: 1) un desarrollo del sentido de
la percepción y su movimiento originario como “acontecimiento”; 2) relevar en
la experiencia de la carne una noción de inmanencia sin interioridad; 3) la
corporalidad como recurso metodológico privilegiado para acercarnos a es
intraontología; y 4) una relación
intrínseca entre el campo trascendental y el ámbito empírico que releva el
estatus trascendental inherente a toda experiencia sensible. Estos cuatro
puntos de relevancia permitirán encuadrar, de manera parcial, el estatus
particular del ser de la experiencia como un “conocimiento por sentimiento”
(Malebranche), esto es, un conocimiento elusivo a las explicaciones reflexivas
y positivistas de la sensibilidad, en pos de augurar un nuevo abordaje de su
naturaleza.
Intencionalidad,
Reversibilidad y Sentir: Merleau-Ponty y el replanteo fenomenológico
en
pos de una Ontología de la Carne
Brenda
Daney (UBA)
El
presente trabajo intenta hacer un recorrido partiendo de la noción de
intencionalidad tal como es entendida en la fenomenología tradicional, como la
propiedad de la conciencia de ser “conciencia de”, para así avanzar relación
con ciertas nociones de Lo Visible y lo Invisible, obra póstuma de
Maurice Merleau-Ponty. En particular nos interesa poner en diálogo dicha noción
con la de reversibilidad, que tiene una fuerte presencia en la mencionada obra,
a los fines de rescatar el carácter de movimiento intrínseco a ambas nociones,
así como el rol del cuerpo vivido en ésta última. Sumado a esto, tenemos la
intención de resaltar el carácter de lateralidad que constituye a la
reversibilidad por sobre el de frontalidad, propio de la intencionalidad. Todo
ello a los fines de sostener que el replanteo de la relación de conocimiento
que se realiza en dicha obra, es en pos de una Ontología de la Carne, que prioriza
la relación misma por sobre los términos de dicha relación. A la vez, avanzamos
hacia una fenomenología de las emociones que tome como base la noción de
reversibilidad para explicar la dinámica de la experiencia emocional, y para
ello nos sostenemos en el trabajo de S. Cataldi (1993). Posteriormente sólo
dejamos abierta una sugerencia respecto de la consideración del cuerpo como
“sensible ejemplar”, que menciona Merleau-Ponty en dicha obra, para
preguntarnos si es posible y bajo qué condiciones tomar la dimensión del
“sentir” como punto de apoyo para nuestras futuras investigaciones en una
fenomenología de las emociones que las entienda como encarnadas.
Piel y estructura en los órdenes físico, vital
y humano. Apuntes merleaupontyanos
para una descripción del comportamiento táctil
Alejandro Laregina (UBA)
La
piel desempeña funciones vitales imprescindibles en el desarrollo y
supervivencia de los seres humanos. Siguiendo el análisis de la noción de “comportamiento” desarrollada por
Merleau-Ponty en su obra primera, La
estructura del comportamiento, exploraremos la posibilidad de llevar a cabo
una descripción de la estructura del campo táctil en los seres humanos.
Encontramos en esta estructura un lugar donde espacializar y temporalizar las
múltiples dialécticas que se entrelazan en el cuerpo: la piel como lugar donde
la masa de compuestos químicos en interacción se equilibran, la piel como
tensión entre el ser viviente y su medio biológico, la piel como el lugar de
contacto entre el cuerpo simbólico y su virtualidad. La descripción de la
estructura del campo táctil nos permitirá atravesar los órdenes físico, vital y
humano esbozando algunos rasgos de la
estructura táctil que serán retomados en desarrollos merleaupontyanos
posteriores: tanto en La fenomenología de la tactilidad desplegada en Fenomenología de la percepción, relacionada con la constitución del cuerpo
propio y con la constitución de la intercorporalidad, como en la ontología de la carne presentada
en Lo visible y lo invisible. De esta
manera, la tactilidad nos proporcionaría un hilo conductor que nos permitiría
poner en diálogo estas tres obras merleaupontyanas.
Movimiento, espacialidad y corporalidad en
Merleau-Ponty y Bergson.
Esteban A. García (UBA)
Este
trabajo se refiere a los análisis merleaupontyanos del movimiento desarrollados
en sus cursos de 1952-1953 acerca de "El mundo sensible y el mundo de la
expresión", para elucidar sus paralelos y contrastes con la exposición de
Bergson acerca de "La percepción del cambio" (1911). Ambos pensadores
se propusieron el objetivo común de dar cuenta de la experiencia del movimiento
por debajo de las idealizaciones y objetivaciones que impiden concebir su
originariedad respecto del móvil y del espacio. Sin embargo, Merleau-Ponty
entiende que la mediación entre la indivisión subjetiva y la división del en sí
indispensable para dar cuenta de la percepción inmediata del movimiento sólo es
provista por el cuerpo propio, por lo que se propone continuar los análisis
bergsonianos en el punto donde se detuvieron en ausencia de una teoría del
cuerpo.
Movimiento y
modulación emocional del espacio
Ariela Battán
Horenstein (CONICET, UNC-Secyt)
La definición fenomenológica del movimiento humano
supera los límites y obstáculos que trae aparejada la comprensión del
movimiento en términos de cambio de posición de un móvil en el espacio objetivo.
En su lugar ofrece, por un lado, un espacio modulado cualitativamente y, por
otro lado, un moviente. El moviente a
diferencia del móvil está animado por motivos y emociones. En el presente
trabajo, y recogiendo de manera crítica las reflexiones de M. Sheets-Johnstone,
D. Morris, S. Kristensen y S. Cataldi, nos ocuparemos de considerar la relación
entre movimiento y emoción de acuerdo con las fundamentales consideraciones que
M. Merleau-Ponty desarrolla sobre el problema de la motricidad, el espacio vivido
y el cuerpo.
Sobre el problema del sentimiento en la ética
de Husserl
a partir de algunas discusiones actuales
(Melle, Peucker, Steele)
Claudio
Cormick (UBA)
Intentaremos
en nuestro trabajo abordar algunas discusiones actuales en torno a los escritos
éticos de Husserl, centrándonos en particular en el rol que ocupan los
sentimientos como un tipo específico de actos que -en contraste con los actos
estrictamente intelectuales- permiten fundamentar un orden moral. Más en
particular aun, nos detendremos en el nuevo sentido que cobra la apelación a
los sentimientos desde el momento en que, dentro de la obra de Husserl, tal
fundamentación deja de tener la forma de una captación emocional de valores
sometidos a una jerarquización y un cálculo -que permitiría poner en práctica
el imperativo categórico de escoger “lo mejor entre lo alcanzable”-, y, en
lugar de ello, nos encontramos con el reconocimiento husserliano de la
existencia de deberes incondicionados de carácter individual, como en el
ejemplo del amor materno a un hijo. Partiendo de una reconstrucción crítica de
Henning Peucker (2008), analizaremos estos dos diferentes roles del sentimiento
-como medio de captación de valores y complemento material de un imperativo
categórico formal, en un primer momento, y como sustraído, en un segundo
momento, a ese mismo imperativo- y abordaremos sus implicaciones. Pasaremos
para ello por el señalamiento de Margaret Steele (2010) en torno a la
coherencia exhibida por el pensamiento de Husserl en oposición al caso de
Rawls, en la medida en que el fundador de la fenomenología introduce
conscientemente y en su carácter de tales los sentimientos personales, mientras
que el proyecto de la Teoría de la justicia se vería obligado a apelar a
ellos de forma subrepticia para no afectar el carácter presuntamente formal del
análisis. Ello no obstante, señalaremos en último término que no cabe
desconocer algunas tensiones que son esenciales a la orientación adoptada por
Husserl, en la medida en que tal apelación a la “conciencia sintiente” conlleva
asimetrías entre los diversos destinatarios de la acción moral, las cuales no
necesariamente son susceptibles de ser compatibilizadas con pretensiones
universalistas.
Razón, valor y sentimiento en la ética
temprana de Husserl
Celia
Cabrera (UBA, CONICET)
El
paralelismo entre ética y lógica que Husserl propone en su ética temprana exige
la comprensión de sus distintos dominios en un concepto genérico de razón y al
mismo tiempo la demarcación de la diferencia específica entre sus distintos
ámbitos. El objetivo de Husserl es extender la teoría fenomenológica de la
razón a la vida emocional evitando que la soberanía de la razón lógica subsuma
esta esfera bajo sus propios principios. En tanto este paralelismo tiene su
raíz en un paralelismo entre tipos de actos, correlativamente, deben
distinguirse los actos no objetivantes del sentimiento de los actos fundantes
teóricos, preservando algún tipo de unidad en el concepto de acto. Es decir, se
debe poder hablar aquí también de evidencia, intención y cumplimiento. Pero, a pesar de que sólo pueda ser
articulada en juicios por la razón teórica, ¿hay formas de evidencia que
pertenezcan a los actos de la razón valorativa? ¿Cómo se hacen presentes
intencionalmente los valores? La elucidación de la noción de valor, tanto desde
el punto de vista noético como noemático, enfrenta a Husserl a muchas
dificultades. Se trata de conciliar el hecho de que sólo los actos teóricos
pueden “poner” objetos con la idea de que los actos del sentimiento son
esenciales a la constitución del valor, pero “ciegos” respecto de su correlato.
Con todo, la determinación del tipo de correlato que constituyen estos actos
es, en este momento de su pensamiento, una cuestión esencial que se encuentra a
la base de la posibilidad de garantizar la autonomía de la esfera
axiológico-práctica respecto de la lógico-cognitiva.
La estructura del campo de la
conciencia y la ontología formal en la filosofía de Aron Gurwitsch
Emiliano Roberto Sesarego Acosta (UBA)
Este
trabajo se compone de tres partes. En la primera, se expone la teoría de la
estructuración del campo de la conciencia de Gurwitsch. En la segunda, se
exponen algunos elementos de la ontología formal husserliana y se hace
referencia a algunas de las críticas que Gurwitsch hace a propósito de la
misma. Por último, en la tercera parte se analiza cómo se relacionan dichas
críticas con la propuesta de la división del campo de la conciencia de
Gurwitsch, y se trata de establecer las relaciones ontológico-formales que se
realizan al interior de esta estructura.
La aplicación de la ontología formal al
dominio fenomenológico
en el caso de la constitución de la
temporalidad inmanente
Horacio
M. R. Banega (UBA, UNQ)
La
teoría de la ciencia desarrollada por Husserl en sus Prolegómenos establece una contraparte semántico-formal compuesta
por categorías semántico-formales y su contraparte ontológico-formal compuesta
por categorías ontológico-formales. En la Tercera
Investigación Lógica Husserl se dirige a elaborar esta teoría a priori de las formas de combinación de
las partes de un objeto para ser considerado un todo. En la misma se elaboran,
diseñan y proponen distintas relaciones formales entre distintos tipos de
partes para dar cuenta de distintos tipos de todos. El origen de esta ontología
formal se puede datar en afirmaciones de Husserl que ponen en claro que
muestran que el origen de la ontología formal es matemático. En manuscritos
editados en Hua. XXI (Studien zur Arithmetik und Geometrie. Texte aus dem Nachlass (1886-1901)), además, se muestra que Husserl conocía la incipiente
topología de conjuntos de puntos, sobre todo en relación al problema originario
al que pensaba dedicarse: el continuo. De este modo la ontología formal se
puede considerar que detenta una base mereotopológica (relaciones parte – todo
+ conjuntos cerrados, abiertos, límites y conjuntos semiabiertos + teoría de la
fundamentación). En esta presentación me dirigiré, aceptando que lo arriba
mencionado produce modelos del
dominio fenomenológico, a explicitar el modo en que Husserl aplicó la ontología
formal así diseñada al amplio y debatido problema de la constitución de la temporalidad
inmanente, por lo menos desde 1900 en las Investigaciones
Lógicas. En la segunda parte de este trabajo mostraré las ventajas teóricas
de esta interpretación para la consideración científica del mundo de la vida,
en este caso, el tiempo vivido socialmente.
Conciencia
temporal y melancolía
Verónica
Kretschel (UBA, CONICET)
La
fenomenología del
tiempo husserliana,
tal como
es desarrollada
en las
Lecciones de
fenomenología de
la conciencia
interna del
tiempo,
presenta dificultades
a la
hora de
explicar ciertas
experiencias relativas
a la
temporalidad. Es
el caso
de la
incompatibilidad entre
la rigidez de
la modificación
retencional y
la aproximación
efectiva que
tiene un
sujeto con
sus recuerdos.
Otros fenómenos
en torno
a la
rememoración, la
“actividad” de
la conciencia
durante el
sueño y
comportamientos vinculados
a patologías,
parecen también
quedar por
fuera del
análisis de
la conciencia
temporal en
los términos
de las
Lecciones.
Se destaca, en este sentido, la lectura de Stefano Micali quien sostiene
que, tanto
la
así llamada
interpretación standard
de la
conciencia absoluta
(J. B.
Brough), como
la posterior
alternativa propuesta
por D.
Zahavi, comparten
un presupuesto; a
saber, ambas
consideran que
la forma
del flujo
de la
conciencia del
tiempo no
cambia. Frente
a esto
plantea que
en los
casos de
melancolía y
en las
situaciones de
insomnio es
posible constatar
un operar
diferente de
la conciencia
temporal. Buscaremos aquí explicitar esta
interpretación y mostrar por qué nos parece que la descripción del fenómeno
propuesto no es adecuada y, por consiguiente, tampoco lo es su lectura del
operar de las estructuras temporales.
La
fenomenologización de la proto-fenomenalidad:
Husserl
y los límites de la fenomenología del tiempo
Luis Niel (CONICET)
El
develamiento metódico del nivel de constitución de tiempo más elemental es uno
de los problemas más fundamentales de la fenomenología del tiempo de Husserl.
La presentación se concentra en los tardíos Manuscritos
C de Husserl, tomando como hilo conductor la siguiente pregunta: ¿es
posible, en general, mostrar fenomenológicamente la corriente proto-fenomenal
de la conciencia constituyente? En primer lugar, se diferenciarán los niveles
de constitución, para luego concentrar la atención en el último nivel. En
segundo lugar, se analizará la proto-fenomenalidad de la proto-corriente (Urstrom) en su “intencionalidad”
peculiar, a partir de la diferenciación entre “intencionalidad de acto” e
“intencionalidad de flujo”. En tercer lugar, se bosquejará la función metódica
del yo fenomenologizante en tanto forma suprema de autoconciencia
fenomenológica, es decir, en tanto conciencia que devela sus propias
realizaciones constitutivas. En cuarto lugar, se abordará el problema de la captación
de la dimensión proto-fenomenal en su originalidad misma. Argumentaremos que
sólo se puede captar dicha dimensión fundamental poniendo a este “experienciar”
originario en una relación intencional objetivante con el ego
fenomenologizante.
Problemas
fundamentales de la fenomenología de Edmund Husserl revisitado
Patricio A. Perkins (CONICET, UCSF)
Se expondrá una visión sucinta del curso
del semestre invernal de 1910/11, Problemas fundamentales de la fenomenología,
de Edmund Husserl, defendiendo la idea que el curso presenta principal, –pero
no exclusivamente–, tres temas entre los fundamentales de la fenomenología: la
reducción fenomenológica, el mundo de la vida y la unidad del yo. Entre los
tres, la reducción fenomenológica tiene prioridad, porque el mundo de la vida
es una antesala a ella y la unidad del yo, un tema que ella motiva. El tema de
la reducción fenomenológica fue subrayado por Iso Kern; el del mundo de la
vida, por Manfred Sommer y Rochus Sowa; el de la unidad del yo, por Eduard
Marbach. Se mostrará, además, i. los nuevos conceptos con los que Husserl
valora la lección en los años veinte, –p. ej., el de horizonte–; ii. la
presencia implícita y explícita en este curso de la filosofía de Richard
Avenarius; y iii. la conexión entre el argumento acerca del principio de
construcción de la unidad de la conciencia y la intersubjetividad.
Horizonticidad y tipicidad en la praxis y
protopraxis husserliana
Emilio
Vicuña Zauschkevich (Pontificia Universidad Católica de Chile)
En
virtud de la sedimentación habitual de apercepciones que se establecen alguna
vez en el campo de la pasividad es que, sobre la base de la evocación
asociativa, todo lo que nos afecta es experimentado de antemano bajo la forma
de caracteres típicos de familiaridad más o menos determinados. En el ámbito de
la experiencia perceptiva, los tipos empíricos se dejan flexibilizar en
variabilidad fluyente merced a la confirmación, especificación o cancelación de
horizontes internos al objeto que son despertados por esta función de la
experiencia pasiva. La corrección y determinación más cercana del tipo que sirve
de regla a los actos de aprehensión sedimenta tras de sí una posesión habitual
del interés perceptivo. También es posible constatar esta función de la
actividad asociativa en el ámbito de la experiencia volitiva y práctica. El
interés siempre se dirige a algo afectante. Pero este estar-dirigido-el-yo
hacia el objeto de interés sólo rebasa el anclaje en el mero anhelar pasivo
cuando el sujeto se ve implicado en lo primero al modo de una “meta” (Ziel) sujeta a realizabilidad merced a
la propia capacidad de su actuar corporeizado, vale decir, merced al hábito
sedimentado de kinestesias en función práctica que introducen consecuencias
causales en el mundo de otros cuerpos dados en su campo práctico, sometiéndolos
a modificaciones reales. En la pasividad práctica, este intervenir kinestésico
en el mundo adopta en principio la forma de esfuerzos tensionales orientados a
la superación de resistencias que presentan las cosas reales en su aparecer
referido al propio hacer (Tun). Con todo, tras la superación exitosa de estas resistencias y
la correlativa prevalencia de ciertos modos típicos de producir alteraciones,
la actividad asociativa despierta en la pasividad práctica habitualidades o
estilos kinestésicos de la propia eficacia causal. De esta forma, en base a la
evocación asociativa ahora retrorreferida al yo corporeizado, la experiencia
proto-práctica ofrece sistemas de horizontes predelineados que pre-señalan de
antemano los “trayectos volitivos” (Willenswege)
en que se ha de implicar el propio hacer en el aspirar activo. Estos sistemas
flexibles de trayectos volitivos sedimentados son los que, en definitiva, serán
sometidos a cumplimientos, enriquecimientos o frustraciones que en lo sucesivo
se integran al modo de habérselas el yo, en su experienciar volitivo y
práctico, con el mundo. En esta exposición pretendo mostrar que un análisis de
aquellos factores que cooperan en la intencionalidad volitiva enriquece el
tratamiento habitual que conceptos tales como los de “horizonte”, “tipo” y
“cumplimiento” suelen recibir en el ámbito de descripción de la experiencia
perceptiva. Fuentes: Hua IV, Hua XV, Hua XXVIII, Hua XXXIX, HuaM VIII, Erfahrung und Urteil.
Miércoles 19 de
septiembre
Cura de sueño: evasión del ser, apelación al
otro
Pablo
Facundo Ríos Flores (UBA, CONICET)
En De la existencia al existente, Emmanuel
Levinas refiere a la inhumana neutralidad y anonimato del ser, al ser en su
sentido verbal, con el concepto de hay
(existencia sin existentes). A partir de esta noción, intentará una
fenomenología de la pereza, del cansancio, del esfuerzo, como un modo de
describir la tensa relación entre el existente y su propia existencia, la
separación del carácter desértico del ser y la posición de sí del existente que
puede vencer la vigilia insomne y su balbuceo sin entes, el .
En este contexto, el dormir como
índice fenomenológico, exhibirá la posición del existente en el ser, en tanto aquí, en el acto mismo de acostarse,
como un refugio o evasión contra la vigilancia insomne del hay. Pero ¿qué sucede cuando el dolor parece quebrar la posibilidad
misma de la evasión, cuando el sufrimiento físico remacha al existente a su
propia existencia, de modo que la presencia en lo de sí, se transforma en un
sentimiento agudo de estar clavado al ser?
Noche de insomnio que despoja al existente de la posibilidad de replegarse en
sí mismo, grito desesperado que se ahoga en lo de sí, sin posibilidad de salida.
El dolor físico abre las puertas de la pura inmanencia sin salvación, del
terror que vela desde las entrañas. Pero entonces, ¿puede el dormir cumplir su
promesa de evasión ante la asfixiante presencia del ser, que revela en el dolor
insomne todo su peso? ¿Es posible una cura o salida del ser, en el sueño?
El sufrimiento y el perdón. Aportes levinasianos
Analía Giménez Giubbani (Universidad de Montevideo)
Esta presentación tiene como objeto
situar y problematizar lo que es para mí uno de los temas más importantes de
nuestro tiempo: el sufrimiento, entendido como mal, y el perdón, como
recurrencia al Bien. Decía Miguel García-Baró en una conferencia hace muy poco:
si no se mira al mal con precisión y fuerza es imposible hablar del Bien; no
perderle la vista al mal es abrirse a la esperanza y uno puede así vivir
abierto al mandamiento del Otro, como proponía Levinas (Conferencia
pública en la Fundación Juan March. 24/5/2012). Pretendo utilizar el pensamiento de Levinas como
instrumento lo que supone la convicción de que su unión con otros aportes
deviene en una mirada enriquecida, imprescindible para iluminar un asunto tan
complejo y vivencial como este. Esta convicción responde también a la necesidad
de plantear algunos distanciamientos del pensamiento de Levinas, en el marco de
un gran aprecio por el autor. Creo que la función de la crítica benévola no es
rechazar un planteo, sino mejorarlo desde dentro para que las intuiciones buenas
no se malogren. Esta
exposición se divide básicamente en dos secciones: en primer lugar presento el
análisis fenomenológico del sufrimiento en Levinas, que concluye en subrayar la
primacía del Bien; y en segundo lugar me dirijo a esclarecer algunos elementos
que hacen al fenómeno del perdón. Para transitar de un apartado al otro me
refiero al siglo XX como escenario del sufrimiento inútil.
El encadenamiento a sí según Emmanuel Levinas
Pablo Dreizik (UBA)
La obra temprana de Emmanuel Levinas mantiene un
enfasis particular sobre la nocion de encadenamiento a si "enchaînement
à soi" encadenamiento del yo a sí mismo. .El índice fenomenológico
que aquí da cuenta de la condición de afectividad que mantiene el momento
del “encadenamiento a sí” es señalado por el sufrimiento: “El fondo
del sufrimiento esta hecho de una imposibilidad de interrumpirlo, de un
sentimiento agudo de estar clavado” (De la Evasión 79). Esta
imposibilidad de interrupción descansa en el hecho que el propio encadenamiento
refiere a la estructura de la ipseidad: “En la identidad del yo, la
identidad del ser revela su naturaleza de encadenamiento ya que aparece en
forma de sufrimiento” (Idem 82-83) De modo tal que, es
importante subrayarlo, aquí el sufrimiento no se confunde con el contenido de
una experiencia, sino que indica solamente la estructura del encadenamiento, el
régimen de auto-afección bajo el que este tiene lugar : “El sufrimiento físico
es, en todos sus grados, imposibilidad de separarse del instante de la
existencia”. Sin embargo, el énfasis sobre el "encadenamiento a
sí"de Levinas cuyo índice de auto-revelación patética es la
prueba del dolor¿concluye en un modelo de auto-afección absoluta,
en una adhesión a sí sin resto ni distancia, cuyo modelo relevante es la
subjetivación por el dolor en los términos de las descripciones que provee la
fenomenología de Michel Henry?
Afectividad como aparecer original del ser
en la fenomenología de la vida de Michel Henry
Patricia Ema Knorr
(UNGS)
En el
presente trabajo, nos proponemos indagar el estatuto de la afectividad en la
fenomenología de la vida de Michel Henry, quien considera a la afectividad como
“la esencia originaria” del aparecer del ser que se da a sí mismo como
autoafección en el sentirse a sí de la vida. “Vivir significa ser”, afirma el
filósofo francés, y la fenomenalidad, es decir el modo original del aparecer en
que la vida se manifiesta, es el experimentarse a sí sin distancias, como carne
viviente, en la radical inmanencia de esta autodonación; por tanto, la vida no
es algo que tiene “la propiedad de sentirse a sí misma, sino que esta es su
esencia” (Michel Henry, Fenomenología de la vida, Buenos Aires, Prometeo Libros, 2010). Así, se
revela el carácter ontológico fundante de la afectividad, como modo más
originario del aparecer del ser. Solo sobre este fondo invisible e inekstático
del pathos primordial de la vida se
funda, en segundo término, un aparecer de lo otro en el horizonte ek-stático
del mundo, bajo la forma irreal de la representación, por lo que Henry propone
una inversión fenomenológica dado que “no
es el pensamiento el que nos da acceso a la vida, es la vida quien permite al
pensamiento acceder a sí” (Michel
Henry, Encarnación.
Una filosofía de la carne, Salamanca, Sígueme, 2001, p.120).
Michel
Henry, el pensador de la vida.
La
denuncia a la confusión cuerpo-carne y la necesidad de una
archi-inteligibilidad
Stella Maris Fossatti
(UNGS)
La
fenomenología material que propone Michel Henry recupera de entre las sombras,
a la que ha sido condenada, la cuestión fundamental de la filosofía: trae
nuevamente a su arena de juego, la cuestión de la donación, imponiéndole ahora
un sello personal y distintivo que lo diferencia y lo confronta con el
pensamiento tradicional de Occidente: lejos de encontrar asidero la donación en
la aparición de un mundo, lo sitúa al presente en el abrazo invisible de la
vida y su propio pathos. De forma magistral, Henry no solo rescata el tema de
la donación sino que al mismo tiempo y con la maestría que lo caracteriza,
plantea nuevos y paradójicos problemas, parte de los cuales intentaremos
abordar en el presente trabajo mediante un
humilde ejercicio de acercamiento al colosal pensamiento de uno de los principales
pensadores del siglo XX.
Un sentimiento que se baila.
Reflexiones sobre la danza en el tango, desde
la fenomenología material
Carlos
Belvedere (CONICET, UBA, UNGS)
Enrique
Santos Discépolo, en una de sus frases más recordadas, caracterizó al tango
como “un sentimiento triste que se baila” (Galasso, 2004: 48). Dejando de lado
la tristeza -en tanto manifestación contingente del sentimiento, tan reveladora
como la alegría-, nos preguntaremos cómo es posible bailar un sentimiento; más
aún, cómo puede ocurrir que lo bailado sea el sentimiento mismo. Toda una serie
de opiniones no examinadas parecieran indicar que la danza es de otra índole,
exterior, objetiva, visual, en fin… mundana. Particularmente, en el ambiente
“milonguero” hay tres prejuicios fundamentales que impiden comprender en su
radicalidad la danza: el primero, que lo expresado en el baile es el cuerpo
orgánico, al cual se busca dominar pragmáticamente y utilizar como un medio de
expresión; el segundo, que lo expresado es la música concebida como la fuente
del ritmo; tercero, que esta expresión artística es eminentemente una
experiencia intersubjetiva regulada por el régimen de la intencionalidad. Por
arraigadas que estén estas representaciones en el mundo del tango, la certera
intuición de Discépolo nos lleva en otra dirección, que bien podríamos describir
desde la fenomenología material. Así mostraremos, primero, que lo expresado en
todo baile no es el cuerpo orgánico sino el cuerpo subjetivo; luego, que la
fuente originaria del sentido del ritmo es la vida; finalmente, que la
intersubjetividad implicada en el baile de tango (como en toda relación
interpersonal) es de carácter no-intencional. Al concluir, volveremos a la vida
en su manifestación para encontrar allí el sentido último del abrazo patético
implicado en danzas como la del tango, que hacen del sentimiento su
quintaesencia.
Nietzsche y Dionisos: el sentimiento trágico
como destrucción de las estructuras metafísicas y apertura de nuevos y
diferentes horizontes históricos.
Juan Pablo E. Esperón (USAL,
UNLAM, CONICET)
El pensar mismo se presenta en Nietzsche orientado hacia una destrucción
total de las categorías metafísicas, pero también como apertura de caminos que
muestran un nuevo modo de hacer filosofía para habitar y relacionarse con el
mundo. De este modo, el problema general que recorre nuestra investigación es
indagar, si Nietzsche logra destruir la metafísica efectivamente y anunciar una
nueva experiencia del ser o queda apresado por las estructuras de las
categorías metafísicas. Para ello acotaremos nuestra investigación al escrito
del joven Nietzsche sobre la tragedia griega.
Hay que tener coraje para sentir al espectro.
Sobre la afección de lo imposible.
Gabriela Balcarce (UBA, CONICET)
A
partir de la publicación de Espectros de
Marx la figura del espectro inició un camino de indagación filosófica en la
filosofía derrideana. Por un lado, la noción se propone a propósito de una
crítica a la ontología tradicional: rompiendo con una concepción de la existencia
como presencia, el espectro traspasa los umbrales entre-la-vida-y-la-muerte,
desestabilizando las notas básicas de la caracterización de lo existente. Por
otro, el espectro permite pensar una ruptura con la filosofía de la historia
como realización de una idealidad. El espectro irrumpe, disloca, socava (out of joint) el presente viviente y la
posibilidad de pensar una temporalidad en términos de continuidad.
En el
presente trabajo analizaremos dicha figura desde una perspectiva novedosa
desarrollada en el segundo volumen de su seminario La bestia y el soberano donde nuestro autor sostiene que el
espectro nos afecta bajo la forma de un sentimiento, de una “tonalidad del pathos”, que es aquella que nos vincula
con lo imposible. Este sentimiento es llamado aquí coraje, coraje de un miedo,
del espanto de aquello que no puede ser previsto ni tematizado sin eliminar sus
rasgos inherentes.
¿Puede el tiempo ser lento? Reflexiones
en torno a la relación tiempo-velocidad
a partir de la tematización
heideggeriana del aburrimiento
Martín Simesen de Bielke (UNC-IIGHI, CONICET)
Esta comunicación surge a propósito de la
lectura de las lecciones de 1929/30 publicadas bajo el título Conceptos fundamentales de la Metafísica.
Mundo, finitud, soledad, donde Heidegger tematiza el aspecto temporal del
‘temple de ánimo fundamental’ (Grundstimmung)
del aburrimiento (Langweile). Nos
centramos en la forma más superficial del aburrimiento, el ‘ser aburrido por
algo’ (das Gelangeweiltwerden von Etwas),
e indagamos el momento estructural del ‘dar largas’ (hinhalten) como devenir moroso/lento el curso del tiempo. A partir
de esto, se pregunta: ¿puede el tiempo ser lento si no tiene velocidad? Hacemos
un repaso por los argumentos de Aristóteles en contra de la atribución de
velocidad al tiempo, y sugerimos que sólo accidentalmente se le atribuye
velocidad –siendo propiamente ‘rápido’ o ‘lento’ sólo el movimiento. Luego se
indaga la relación entre tiempo y temple y sus antecedentes en el nexo
tiempo-alma, problematizado por Aristóteles y Agustín. El apartado 3 gira en
torno al pasatiempo como ocupación orientada a impeler el curso moroso del
tiempo. Por último, se atiende la relación tiempo-velocidad en la teoría de la
relatividad. Se confrontan el tiempo relativo y el tiempo lento del
aburrimiento. Se discute la creencia tan difundida actualmente en que el tiempo
no es un asunto que concierne a la filosofía tanto como a la ciencia física
matemática.
Martin Heidegger: en torno a la
afectividad y su posible interpretación realista
María
Sol Yuan (UNL, CONICET)
El presente trabajo intenta indagar acerca de la
posible lectura realista epistemológica que se establece sobre la primera parte
de Ser y Tiempo de Martin Heidegger,
a partir del rol que en este espacio juega la afectividad (Befindlichkeit), en tanto fenómeno que reúne en sí uno de los rasgos
existenciales que con mayor claridad denota el hecho de que el mundo “nos
afecta” de determinado modo. Afirmaciones
sobre la necesidad de “confiar el descubrimiento primario del mundo al ‘mero
estado de ánimo’” (SZ, §29-138), han
abierto la posibilidad de realizar una lectura realista a partir de la
consideración de la afectividad. Así, mientras una postura en torno a la
interpretación idealista de Heidegger se basa en el hecho de que la conciencia
de los entes está fundada en la comprensión del ser por parte del Dasein, autores como Piotr Hoffman (Heidegger and the Problem of Idealism)
se detienen en el hecho de que lo que está descubierto siempre se halla de tal
modo a partir de un estado de ánimo determinado y estos son autónomos en
relación a la comprensión y de ahí, consecuentemente, pueden asegurar un acceso
autónomo a lo que lo rodea. A fin de dar debate a esta postura, retomaremos
tres momentos del análisis de la noción de Befindlichkeit:
la apertura originaria de la propia “facticidad”, de la totalidad del
ser-en-el-mundo y la condición última de posibilidad de un dirigirse y
dejarse-afectar por los entes intramundanos, a fin de aclarar el propio alcance
explicativo de tal postura.
La significación del fenómeno
del “amor” en el pensamiento
de Martin
Heidegger
Dante E. Klocker (UCSF, UNL, UNER)
Mucho se ha dicho acerca de la curiosa
relación que ha mantenido la reflexión heideggeriana con la cuestión del “amor”.
En efecto, nuestro autor, por un lado, ha colocado el fenómeno de la
afectividad en un lugar central de su ontología al entenderlo como carácter
constitutivo de todo acceso comprensivo al mundo y, por tanto, también como
fuente ineludible de la propia reflexión filosófica. En ese contexto y en apoyo
de esta tesis, en una nota al pie del parágrafo 29 de Ser y Tiempo va a citar una significativa afirmación de Agustín
(luego retomada literalmente por Pascal) según la cual “no se ingresa a la
verdad, sino a través del amor”. Ahora bien, a la hora de escoger los temples
anímicos fundamentales (Grundstimmungen)
de la existencia humana, se inclina por afectos más bien negativos y, en cierto
modo, a-sociales (como la “angustia” y el “aburrimiento profundo”) y parece
relegar a la experiencia amorosa a un lugar más bien secundario, además de no
ofrecer acerca de ella mucho más que menciones aisladas y en ningún caso un
tratamiento temático expreso y extenso. Sin pretender desconocer las
dificultades aquí entrañadas, quisiera en esta oportunidad avanzar en otra
dirección y mostrar de qué manera el fenómeno del “amor” no sólo no está
ausente, sino que, además, tiene una presencia central y decisiva a lo largo de
toda la obra heideggeriana. En efecto, a la hora de caracterizar la relación
“propia” y genuina tanto con el mundo, en general, como con los otros hombres,
en particular, se lo hace en términos, a mi juicio, claramente inspirados en la
relación amorosa. Ésta consistirá, pues, en un “dejar-ser” (sein-lassen) que, en sentido contrario a
toda imposición violenta, se compromete y promueve el mostrarse de la “cosa”
por y desde sí misma y tal como ella misma es.
Este motivo teórico, fuertemente presente en la época de Ser y Tiempo, no sólo no desaparece tras la Kehre, sino, más aún, se radicaliza. Así, pues, en esta época no
sólo se tomará a la relación amorosa como modelo a partir del cual entender la
“actitud” (Haltung) humana adecuada
respecto lo “ente” y su “ser”, sino que también se interpretará a partir de
aquí al “ser” mismo, ahora caracterizado como pura “donación” (Gabe) de presencia, como “darse” (geben) absolutamente gratuito al pensar.
La Apertura y la cooriginariedad
de los fenómenos existenciales
en el contexto de Ser y Tiempo
Luciano
Mascaró (CONICET)
Existe una característica que
atraviesa a todas las estructuras descubiertas por el análisis existencial
propuesto por Ser y Tiempo: se trata
del fenómeno de la Cooriginariedad [Gleichursprünglichkeit]
de los fenómenos existenciales. A medida que la investigación heideggeriana
profundiza sus reflexiones, se va volviendo cada vez más patente el estilo
integrado y co-variante de los diversos momentos constitutivos de la existencia. El papel de la Cooriginariedad en Ser y Tiempo
representa una temática relevante, puesto que en ella se basa la posibilidad de
acceder al Dasein en tanto totalidad estructural. La presente investigación se
orienta al objetivo de ofrecer una visión articulada del modo de manifestación
de este fenómeno unitario, y el modo en el cual las modificaciones que
acontecen en una de las estructuras motivan cambios modales en todas las demás.
En esta oportunidad se tomará como foco de estudio a la estructura existencial
de la Apertura [Erschlossenheit], que
nombra a la existencia en su perfil permanentemente vuelto hacia “fuera” de sí.
La Apertura se encuentra integrada por tres existenciarios: Disposición Afectiva,
Comprensión y Discurso. A lo largo de los siguientes párrafos, se intentará
explicitar los tipos de conexiones presentes entre aquellos tres momentos
estructurales, en un intento por determinar los modos fácticos en los cuales se
expresa su constitutiva co-implicación, por medio de la cual todos ellos
aparecen como pertenecientes a un mismo nivel de relevancia ontológica.
Los temples de ánimo de la existencia y la ruptura de
la neutralidad existencial:
una relación de compatibilidad temporal
Mario Martín Gómez Pedrido (UBA)
En el transcurso de su obra Heidegger
consideró que el carácter afectivo de la existencia constituye uno de los modos
privilegiados y originarios para la apertura de su estructura ontológica,
específicamente tematizó esta posibilidad a traves de sus análisis de la
disposición anímica del Dasein. Esta tesis es fundamental porque incluye la
disposición anímica y los temples afectivos en el centro mismo de la reflexión
filosofica. Complementariamente a este reconocimiento del carácter constitutivo
de la dimensión afectiva, Heidegger también consideró que la neutralidad es una
disposición constitutiva del Dasein y señala que su esencia consiste en
arrojarse a la existencia rompiendo con dicha neutralidad originaria. Esta
descripción es desarrollada en sus cursos del Semestre de Verano de 1928 y en
el curso subsiguiente del Semestre de Invierno de 1927-1928. Este último señalamiento
parece no corresponderse armónicamente con el carácter originario de la
disposición anímica desarrollado en los textos inmediatamente anteriores a los
mencionados cursos, desde Sein und Zeit hasta el cuso recogido del
Semestre de Invierno de 1929-1930, y en una serie de cursos inmediatamente
posteriores dedicados a la poética de Hölderlin donde analiza otros temples
anímicos como el duelo. En este marco el problema que abordaremos puede
formularse en estos términos: ¿es posible definir de modo compatible a la
existencia como originariamente neutra y al mismo tiempo como originariamente
abierta por la patencia de una Stimmung fundamental? Partiendo del
interrogante señalado, en la presente comunicación nos proponemos analizar los
siguientes tres dimensiones del mismo: (a) las diferentes correlaciones que
pueden establecerse entre los principales temples anímicos con la neutralidad
existencial en tanto “esencia del Dasein”, (b) dado que Heidegger no explicita
cómo ha de romperse la neutralidad para acceder a la existencia nuestra
hipótesis consistirá en establecer que los temples anímicos están a la base de
la posibilidad de dicha ruptura del neutrum originario, (c) explicitaremos en
que sentido la temporalidad originaria y sus modificaciones constituye un
criterio posible para establecer la vinculación entre temple de ánimo
fundamental y ruptura de la neutralidad.
La diferencia entre sentimientos
y Stimmungen: en torno al seynsgeschichtliches Denken
Jesús
Alberto Islas Aguilera
(Universidad Veracruzana, México)
El tema principal de la comunicación versa
sobre la distinción entre el sentimiento y el estado de ánimo [Stimmung] en el pensar ontohistórico [seynsgeschichtliches
Denken] de Martin Heidegger. Bajo la consideración metodológica acerca del
quehacer filosófico como una tarea que no se limita a disputas terminológicas,
sino antes bien, a preguntar por la cosa misma, no hemos de seguir tan sólo la
aclaración que realiza Heidegger, en muchos lugares, sobre la diferencia que
existe entre el sentimiento y los Stimmungen. Por ejemplo, en Beiträge
zur Philosophie (Vom Ereignis), Heidegger señala: “Pero, si interpretamos
el temple de acuerdo a nuestra representación del ‘sentimiento’, entonces se
nos irá a decir aquí simplemente que el ser ha sido referido, ahora, en lugar
de al ‘pensar’ al ‘sentimiento’. Pero, cuán superficial y sentimentalmente
pensamos allí los ‘sentimientos’ como ‘capacidades’ y ‘manifestaciones’ de un ‘alma’;
y cuán lejos nos hallamos de la esencia del temple, lo que significa aquí: del Da-sein.”
(GA 65:256). De ahí que tengamos que pensar cómo es que se da justamente esa
diferencia, y hacia qué apuntan unos y otros; de tal suerte que intentemos
acercarnos fenomenológicamente al asunto que se abre con los Stimmungen,
y ello, a su vez, oriente un modo de encarar al seynsgeschichtliche Denken
posterior a la Kehre heideggeriana. De ahí que centremos este
acercamiento a lo que se muestra desde el volumen 65 de la Gesamtausgabe,
considerado como el núcleo de este pensar del Ser [Seyn], y se nos
revele su específica “necesidad”.
El sentimiento del cuerpo: una indagación en la
dimensión fisiológica del ser-en-el-mundo
Hernán
J. Candiloro (CONICET, UBA)
En el primer tomo de sus cursos sobre Nietzsche y en
el marco de una explicación de la embriaguez como “condición fisiológica previa
del arte”, Heidegger introduce la cuestión del sentimiento [Gefühl] vinculándola con los temples de
ánimo y la corporalidad. Se trataría allí de explicitar la dimensión
fisiológica del ser-en-el-mundo presentándola como una instancia esencial al
Dasein, es decir, de exponer a la corporalidad como un existenciario. Pero al
mismo tiempo que pone en cuestión la determinación del cuerpo como algo “ante
los ojos”, dicha caracterización busca sustraer la corporalidad de las
contraposiciones sujeto-objeto, alma-cuerpo y mismidad-alteridad, al
explicitarla como “corporalidad viviente” [Leib].
A partir del fragmento mencionado y poniéndolo en relación con la ausencia de
un desarrollo de la corporalidad del Dasein en Ser y tiempo, la presente comunicación se propone indagar en la problemática
del cuerpo en Heidegger, problemática que, a primera vista, parecería estar
invisibilizada y forcluida en su obra. Para ello tomaremos como hilo conductor
la caracterización del sentimiento con la intención de reconstruir la
comprensión heideggeriana de la corporalidad, cuyas determinaciones más
importantes pueden ser halladas en la impersonalidad, neutralidad respecto de
la diferencia sexual y capacidad desapropiante de la mismidad. Se trataría, en
suma, de una corporalidad que no sólo expone al Dasein a la alteridad
arrojándolo a la ek-sistencia, sino que además encarna su inserción en el mundo
de la vida.
Exposición de la
bidimensionalidad del Dasein por el temple de ánimo
Leticia Basso Monteverde (CONICET, AADIE)
En este trabajo nos interesa examinar la estructura
tensiva del Dasein para explicar lo
que aquí entendemos como su carácter bidimensional, de forma tal que se perciba
la unidad de su constitución. Para esto analizamos la función del temple de
ánimo en la dinámica tensiva de la estructura a través de la angustia (Angst) y el aburrimiento profundo (tiefe Langeweile). Al respecto,
consideramos que estos temples cumplen la función de enlace de la estructura
porque posicionan al Dasein en “el
entre” de la relación con el ser, en donde se avistan sus dos vías de
realización, la propiedad y la impropiedad. A partir de una lectura de Sein und Zeit presentamos, entonces,
nuestra comprensión de la estructura trascendental del Dasein, y enfatizamos la disposición afectiva como punto de partida
existencial y condición de posibilidad para las dos vías. Esto se debe a que en
la relación con el ser se manifiesta cierta tensión entre dos dimensiones que
hacen oscilar al Dasein hacia un
movimiento de ocultación y uno de desocultación de lo que acontece. La
hipótesis sugerida por el autor postula que la dinámica tensiva de la
estructura bidimensional del Dasein es
el efecto de la originaria donación sustraída del ser.
Jueves 20 de septiembre
Aproximaciones fenomenológicas a
la fotografía: conciencia de imagen y experiencia estética.
Hacia una ontología formal de la
imagen fija.
Camila
Rocío Perez (UBA)
El presente trabajo nace de un intento de aproximación fenomenológica a la
estética, en general, y a la fotografía, en particular. Desde esta perspectiva,
no interesa tanto la justificación de criterios o valores estéticos sino más
bien recuperar el antiguo sentido aristotélico de ‹‹aisthesis›› y la idea de una
experiencia estética fuertemente ligada a la percepción. De ahí que tomamos como punto de partida una
de las mayores contribuciones de la fenomenología de Edmund Husserl al campo de
la estética: la descripción del fenómeno de conciencia
de imagen, el tipo de vivencia intencional que experimentamos cuando
miramos fotografías, películas o un programa de televisión, cuando contemplamos
un cuadro o una escultura. Consideramos, sin embargo, que una aproximación
fenomenológica a la fotografía no sólo nos permite describir el fenómeno de
percepción de una imagen fotográfica sino también nos aporta herramientas
fundamentales para indagar por una ontología de la imagen fija. Es por ello que
partiendo de la descripción de dicho fenómeno y
teniendo en cuenta las herramientas de la ontología-formal presentada por
Husserl en su tercera LU así como el desarrollo de la estética
fenomenológica del filósofo polaco Roman
Ingarden, el presente trabajo se propone indagar por la estructura formal de
una imagen fotográfica. A su vez, más abarcativamente, la fenomenología nos
permitirá indagar por el estatuto ontológico de la obra de arte así como por la
naturaleza de la experiencia estética.
La ontología ingardiana del
objeto-film.
Una teoría
estructuralista-fenomenológica de la obra de arte
Santiago
Federico Richetti, (UBA)
El presente trabajo
intenta reivindicar un enfoque ontológico-descriptivo en lo que respecta el análisis de la obra de arte
cinematográfica. Para ello, recuperamos la lectura de la obra del fenomenólogo
polaco Roman Ingarden, que partiendo de las investigaciones de su maestro,
Edmund Husserl, elaboró una teoría de los objetos artísticos basado en dicho
enfoque. Cabe destacar que Ingarden no sólo otorga un lugar fundamental a la estética
dentro de su teoría, elaborando una ontología de la obra de arte que puede ser conocida a
través de la aprehensión de su estructura esencial, cosa que se opone a
cualquier aproximación estética de carácter psicologista, sino que también es
uno de los primeros pensadores en tomar en cuenta al cine como objeto de
estudio de una teoría filosófica del arte. En efecto, Ingarden establece el estatus ontológico
del film en tanto objeto artístico y
realiza una descripción ontológica de la estructura del film, la cual
está conformada por elementos heterogéneos (espaciotemporales y audiovisuales)
y aparece estratificada. Esta ontología nos permite responder a la pregunta
acerca del tipo de entidad que posee el film; pregunta que consideramos fundamental
a la hora de elaborar una teoría estética cinematográfica. Consideramos que el
desarrollo y la profundización de un enfoque de este tipo es de particular
relevancia en el marco de los estudios estéticos cinematográficos, pues podría
contribuir con un punto de vista poco desarrollado en lo que respecta la teoría
del cinematógrafo, luego de la decadencia del estructuralismo semioticista, sin que esto signifique una restauración del mismo,
sino, justamente, del establecimiento de un estructuralismo fenomenológico que
posibilite un enfoque del tipo objetual.
Imaginación, conciencia de
imagen y experiencia estética
Azul Katz (UBA)
En el presente trabajo exploramos la
posibilidad de pensar la experiencia y el deleite estéticos
fenomenológicamente. Los análisis que sugieren una posible filosofía del arte
husserliana suelen estar restringidos al tipo de presentificación que no
presenta los objetos en sí mismos, sino por medio de imágenes (en este caso
estéticas). Los elementos de la conciencia
de imagen (Bildbewusstsein) son
extensamente caracterizados por Husserl, por ejemplo al distinguir, en el grabado
de Durero, (1) al grabado como soporte físico -physische Bild-, (2) de las figuras –Bildobjekt- que allí aparecen representando por semejanza (pero en
otros casos simbólicamente) (3) a los sujetos ausentes de carne y hueso -Bildsujet-. Sin embargo, ya en el
vocabulario que utiliza, podemos ver cómo la conciencia de imagen tiene tanto
un pie en el mundo perceptivo como en los de la fantasía. Incluso si parece más
apropiado hablar de aprehensión
imaginativa, lo cierto es que a los actos imaginativos subyacen otras
aprehensiones objetivantes: por un lado la de la percepción (aunque
neutralizada) y, por otro, la de la fantasía. Indagaremos, entonces, desde la
propia fenomenología de Husserl, la relación entre conciencia de imagen, percepción
y fantasía, y trataremos de mostrar
cómo un abordaje de la experiencia y el deleite estéticos desde la perspectiva
de la fantasía permite ampliar el análisis a un tipo de fenómeno no sólo
motivado por imágenes y estímulos físicos exclusivamente, sino también por
fantasmas.
Percepción estética y
sentimiento en la fenomenología de M. Dufrenne
Luciano Lutereau (UBA)
En la cuarta parte de su obra Fenomenología de la experiencia estética
(1953) M. Dufrenne realiza una crítica de los fundamentos subjetivos de la
percepción estética, con el propósito de esclarecer ciertas estructuras a priori de la afectividad que se
manifiestan en la obra de arte. De acuerdo con esta orientación, interroga la
posibilidad y la validez de una estética “pura”. Esta cuestión es retomada y
ampliada en su obra posterior La noción
de a priori (1959).
En esta exposición reconstruiremos las
dimensiones propias de la percepción estética, con el objetivo primero de
delimitar el lugar específico que cabe al sentimiento. En un segundo momento,
expondremos los componentes de su concepción de la afectividad en relación con
la noción de a priori. En un último
punto, evaluaremos el alcance de la propuesta dufrenniana de una estética
“pura”.
La perspectiva en la pintura
como expresión del sentimiento del espacio
Alicia Pochelú (UNSAM)
En el contexto de las reflexiones sobre la
institución y en particular las vinculadas a la creación artística expuestas en
La institución. La pasividad. Notas de
cursos en el Colegio de Francia (1954-1955), Merleau-Ponty analiza la
perspectiva planimétrica nacida en el Renacimiento, reconociéndola como una de
las tentativas sistemáticas del hacer de la pintura que expresa, en el campo
visual, un sentido al que le es inherente inaugurar un orden, fundar una
institución. Esta concepción de la
perspectiva planimétrica pone a la luz ese sentimiento del espacio del que las
artes plásticas deben ser su manifestación y al mismo tiempo deja traslucir el
modo según el cual el sentimiento del mundo opera. Por ello, Merleau-Ponty
estima necesario preguntarse cómo en el Renacimiento se da la institución del
espacio y de qué manera esta forma de perspectiva se instituye. Y para dar
respuesta a esos interrogantes se sirve del pensamiento de E. Panofsky presente
en la obra La perspectiva como forma
simbólica. Ahora bien, el análisis de la perspectiva planimétrica realizado
por ambos autores, los condujo al reconocimiento de las dimensiones
constitutivas que hacen a la perspectiva como forma simbólica: la objetividad y
la subjetividad, la razón y el azar, el sentido adherido a la práctica concreta
y la elección estético-social.
Los sentimientos presentes en la
imagen poética
Mirta Camblong (CONICET)
Gaston Bachelard analiza: fuego, tierra, aire y agua como los elementos
de la materia ensoñada, que asocian en sí
-cada uno a su modo- la imaginación, la sensualidad y la afectividad
propias de la vida humana.
Muchas veces los vocablos aparecen como inadecuados para describir un
sentimiento o un estado de ánimo. La dificultad para describir los
sentimientos, hace que busquemos modos simbólicos de expresarlos. Describir un
sentimiento nos coloca en el ámbito de la “comprensión”, más que en el de la
interpretación. Allí encontraremos una lógica propia, una gramática y una
sintaxis propias. Las categorías dominantes serán las de la intensidad y la
asociación. En mi presentación me centraré en algunas imágenes acuáticas que
intensifican de modo particular la valoración sentimental. Allí donde más
específicamente vemos al sentimiento: veremos la presencia de la imagen del
agua.
Hegel y Hölderlin, una
constelación en el ‘giro del tiempo’
María Gabriela Rebok (CONICET, UNSAM,
USAL)
Empleamos el
término “constelación” en el sentido de D. Henrich para señalar esta relación
filosófico-poética entre Hölderlin y Hegel, decisiva en la elaboración
filosófica de Hegel en la época de Frankfurt. La constelación, a su vez,
arraiga en la filosofía de la unificación (Vereinigungsphilosophie),
de estirpe neoplatónica y se despliega en la atmósfera postkantiana. Hölderlin
habla de un fundamento, previo a toda reflexión, y lo llama ‘ser’ (Seyn). Pero tanto en el Hyperion como en los Himnos, es el Uno-Todo de la naturaleza,
una unión no en la autoconciencia, sino en lo Absoluto que es divino. Por su
parte, el ‘espíritu’, cuya esencia es el amor y la belleza, reúne lo que el
juicio como partición originaria (Ur-theil)
y la reflexión han escindido. Implica la marca de lo trágico en toda relación.
Las categorías de las que se vale Hegel para restablecer la unidad perdida son
también: amor, vida, belleza y espíritu.
Puede percibirse, en esta época de Frankfurt, el impacto de Hölderlin
sobre el viraje en el pensamiento hegeliano. Para ambos, el Absoluto tiene
carácter divino y opera “la unificación con todo cuanto vive”. A su vez, “la naturaleza
es libertad”. La vida, “cuyo ser es esta relación”, implica “la
posibilidad de vincularse con lo excluido”. La religión despliega este vínculo
más profundo. Pero aun en épocas posteriores no desaparece para Hegel la
importancia del amor y de la religión en la mediación ético-política que es el reconocimiento.
Sentir e interpretar en clave
scheleriana
Blanca
H. Parfait (CEF)
La clasificación de los niveles de los
sentimientos elaborados por Max Scheler será la base de la ponencia. Así se
diferenciarán los sentimientos vitales de los psíquicos y de los metafísicos y
religiosos. Será el momento de preguntar por el lugar que le corresponde a la
alegría tanto como al sacrificio y encontrar la relación que tienen con las
vivencias y el soporte ontológico que les corresponde. La respuesta
fenomenológica a estos planteos constituirá el entramado de significaciones
sobre el cual se constituirá el sentido de los mismos. Los elementos hallados
buscarán su fuente de sentido en lo que
llama Scheler el ethos alemán y, con
esos aportes, se interpretará una de las
óperas wagnerianas en la que dichos
sentimientos constituyen la trama argumental: “El holandés errante”.
La desproporción humana.
Sentimiento, valer y reconocimiento desde la perspectiva de Paul Ricoeur
Cristina Micieli (FCS, UBA)
En Finitud y culpabilidad,
Ricoeur sostiene que la falibilidad del hombre radica en el sentimiento de
contingencia, en la experiencia de finitud. El ser humano se da cuenta de su
insignificancia y contingencia, de la posibilidad de no haber sido, de errar,
de dejar de ser y esto lo aterra; por ello, el hombre es constitucionalmente
frágil, puede caer, de allí que éste presente una constitución ontológica
inestable. Esta desproporción se debe a que el hombre es el
producto de una discordia originaria, de una duplicidad o dualidad entre bíos y logos, lo cual se refleja en un conflicto irremediable que nunca
termina. Bajo
esta desproporción del “corazón”, Ricoeur coloca toda la región intermedia,
ambigua y frágil que se extiende entre las afecciones vitales y las
espirituales. Se trata de la afectividad que efectúa la transición entre el
vivir y el pensar (Cf. Ricoeur, P., Finitud
y culpabilidad, traducción
de Alfonso García Suárez y Luis M. Valdés Villanueva, Madrid, Taurus Humanidades,
1991). De esta forma quedan delineadas las tres esferas fundamentales para las
relaciones del hombre con el hombre, tal como lo reconceptualiza Ricoeur
siguiendo a Kant: la esfera económica del tener, la esfera política del poder y
la esfera cultural del valer o del reconocimiento mutuo. Llegados a este punto,
mi exposición se detendrá en esta esfera del valer, y tomo para ello, siguiendo
a Ricoeur (Ricoeur, Paul, Caminos
de reconocimiento, trad. de Agustín Neira, Madrid, Editorial Trotta, 2005), el tema del
reconocimiento de Axel Honneth (Honneth, Axel, La
lutte pour la reconnaisance. Grammaire morale des conflits sociaux, Paris,
Cerf, 2000) quien
sigue el encadenamiento de “tres modelos de reconocimiento intersubjetivo”
colocados, sucesivamente, bajo la égida del amor, del derecho y de la estima
social, esquema tripartito que tiene la ventaja de enmarcar lo jurídico
mediante estructuras que lo anticipan o lo sobrepasan. Asimismo, corresponden a
estos tres modelos, tres figuras de la negación del reconocimiento capaces de
proporcionar de modo negativo una motivación moral a las luchas sociales.
El
puesto de lo afectivo en la experiencia hermenéutica
Enrique
Moralejo (UNLu)
Si la hermenéutica contemporánea, en la senda
trazada por Martin Heidegger, y en particular en el caso de Hans-Georg Gadamer,
ha dejado de lado la subjetividad como el ámbito de justificación última de
toda forma de experiencia y se orienta, en cambio, hacia la indagación del lenguaje y la forma que en especial
adopta en el intercambio del diálogo,
¿qué papel se le puede reconocer al sentimiento,
al dejar de ser considerado como una de las facultades del sujeto, junto al
entendimiento y la voluntad? La respuesta que se intenta justificar en el
presente trabajo plantea que interpretar,
en la experiencia hermenéutica, implica abocarse a lo que en cada caso acontece y llega a ser de una determinada manera. Desde una visión de lo
permanente en el tiempo, lo objetivado por el conocimiento puede ser
estructurado desde elementos puramente intelectuales, a lo que sólo se agrega
la asignación de valores, que
justifican la existencia de las facultades independientes de sentir y actuar.
En cambio, para una visión desde la finitud e historicidad, la comprensión
hermenéutica debe admitir que lo determinante es lo que afecta en sentido amplio, que se manifiesta tanto en los
condicionamientos de todo tipo a que estamos sujetos en la propia situación,
como en la influencia del pasado y en lo que esperamos del futuro. En
consecuencia, lejos de consistir en componentes
meramente psíquicos, la afectividad
y los estados de ánimo proyectan
su influencia.
Amor y justicia, amor y poder:
dos filosofías de nuestros tiempos
Luisa
Ripa (UNQ)
Paul Ricoeur trabaja la relación entre el amor y la justicia y se interroga por el sentido ético que pueda tener ese
sentimiento desde el preciso momento en que puede ser imperado. Sostiene que, en
definitiva, el mandamiento del amor no hace más que reconocer la justicia del
don y el contra-don. Pero Mandrioni trabaja la relación del amor con el poder y explora los sentidos presentes que, como pasión del alma,
definen la identidad y la vida personal y social. Las complejidades de su
interpretación y la apuesta de su propuesta final merecen ser retomados
cuidadosamente.
Hacia
una reivindicación de la hermenéutica en el derecho:
Filosofía
del lenguaje, sentimiento y comprensión
Juan Pablo Sterling Casas
(Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia)
El presente trabajo busca realizar una
propuesta para el mejoramiento de las competencias hermenéuticas, lógicas y
argumentativas en la enseñanza del derecho a partir de una filosofía del
lenguaje como eje. Dicha propuesta se erige sobre cuatro pilares: 1) una
correcta enseñanza y análisis de las teorías del lenguaje; 2) una clara
diferencia entre hermenéutica e interpretación; 3) el reconocimiento de lógicas
no tradicionales; y 4) El reconocimiento del derecho como un ejercicio de
narración y sentimiento. De esta manera
se pretende eliminar un común error en el derecho y su enseñanza: la falsa
creencia de que existe una hermenéutica propia y exclusiva del derecho que
conlleva a un desconocimiento de ésta como fenómeno filosófico encaminado a la
comprensión, es decir, reivindicar la idea según la cual no se puede reducir la
hermenéutica (en la enseñanza del derecho) tan sólo a un fenómeno jurídico.
El carácter mágico de la vida emocional irrefleja
dentro de la ontología sartreana
Danila Suárez Tomé (UBA)
En 1939 Jean-Paul Sartre escribe un ensayo
titulado Esbozo de una teoría de las
emociones en el cual se embarca en una discusión con algunas teorías
psicológicas de la emotividad. No obstante, éste no fue su único propósito,
dado que en el mismo podemos encontrar una tematización del fenómeno emocional
desde una perspectiva fenomenológica que resulta fácilmente encuadrable en sus
desarrollos filosóficos que funcionan como preámbulo a la ontología
fenomenológica de El ser y la nada.
En el presente trabajo proponemos una lectura de dicho ensayo a la luz de los
principios de la ontología sartreana para intentar elucidar si es posible
integrar su tematización específica de la afectividad en el Esbozo dentro de su planteo filosófico
existencial más general según aparece sistematizado en El ser y la nada. En vistas a ello, reconstruiremos, en primer
lugar, las notas distintivas del fenómeno emocional, explicitando su carácter
intencional, significativo y funcional. En segundo lugar, abordaremos la idea
sartreana de una vinculación mágica de las emociones con el mundo e
intentaremos explicitar los supuestos que dicha caracterización conlleva.
Finalmente intentaremos argumentar críticamente en qué sentido su consideración
de la conciencia emocionada como un tipo de conciencia degradada puede
comprometer a los principios de su ontología.
“Lo esencial es la contingencia”.
Sentimiento de existencia y
revelación ontológica en La náusea
Maximiliano Basilio Cladakis
(UNSAM-CONICET)
El objetivo de nuestro trabajo es abordar la
forma en la que La
náusea nos presenta la
formulación de una ontología de la contingencia centrada en el “sentimiento de
existencia”. Partiendo de la tesis de que las obras filosóficas y literarias de
Sartre no sólo corren de manera paralela, sino también complementaria,
destacaremos la forma en que las aventuras y desventuras de Antoine Ronquentin
(protagonista de la novela) expresan la dramatización de una fuerte apuesta
filosófica por parte de Sartre. Con este objetivo, nuestro trabajo se
encontrará constituido por tres ejes. En el primero, nos dedicaremos a abordar
la manera en que Sartre expresa, a través del diario íntimo del protagonista,
una formulación del cogito que, en
cierta medida, y a pesar de los paralelismos, se halla en las antípodas del cogito cartesiano. En el segundo,
expondremos el rol que ocupa el cuerpo como facticidad originaria en el
trascurso de la obra y en las vivencias del personaje. En el tercero y último,
nos ocuparemos de la forma en que la escena del jardín público manifiesta de
manera directa la apuesta por una ontología de la contingencia. Precisamente,
es en la descripción de dicha escena, cuando Ronquentin concluye en la
afirmación “lo esencial es la contingencia”, con lo cual aparece una crítica
explícita a una forma de comprender la metafísica fundada en la idea de un ser
necesario.
Sentimiento de lo bello y
símbolo: la noción kantiana de símbolo en H.-G. Gadamer
Daniel Leserre (CONICET, UNSAM)
“Lo bello gusta inmediatamente” indica Kant en
el § 59 de la Crítica de la facultad de
juzgar. Este parágrafo, al determinar lo bello como símbolo del bien moral,
ofrece el análisis de la noción de símbolo al cual Gadamer califica como “uno
de los más brillantes del pensamiento kantiano” (Wahrheit und Methode, J. C B. Mohr, 3. Auf., Tübingen, 1972, 7
[WuM]). Según él, la problemática propia de la estética kantiana se mueve en
torno de “la significatividad interesada de lo bello” (WuM, 46). En su examen
de la “subjetivización de la estética” a partir de la crítica de Kant, Gadamer
reflexiona sobre la caracterización kantiana del símbolo. Subraya que en ella
el símbolo es “simultaneidad de lo sensible y lo inteligible” (WuM, 70),
actualiza y desarrolla, desde su propio enfoque hermenéutico, este núcleo
conceptual sintetizado en la noción de símbolo que pone en conjunción la
reflexión crítica y la metafísica. Acorde a ello, esta comunicación se propone
presentar el núcleo de dicha concepción de Kant y su apropiación por parte de
Gadamer. Consideraremos, respectivamente, para sugerir algunas observaciones a
partir de su cotejo, el planteo respecto del símbolo en la Crítica de la facultad de juzgar y su recepción en Verdad y método.
El lugar de los sentimientos en
la teoría del juicio de H. Rickert
Adrián Bertorello (CONICET,
UBA)
El siguiente trabajo tiene como finalidad
exponer la relación de parentesco (Verwandschaft)
que H. Rickert establece entre el juicio y los sentimientos en su tesis de
habilitación Der Gegenstand der
Erkenntnis. La tesis central sobre la que se funda toda su concepción del
juicio (tesis que tiene su antecedente inmediato en el pensamiento de su
maestro W. Windelband) radica en que el juicio es una conducta práctica (praktisches Verhalten). Para justificar
esta interpretación del juicio la primera estrategia consiste en mostrar su parentesco
con otras vivencias psíquicas que tradicionalmente se las consideraba como
opuestas al juicio. El juicio, desde el punto de vista psicológico, es una
vivencia que está en la misma clase que el sentir (Fühlen) y el querer (Wollen).
La estrategia de Rickert de considerar el parentesco entre las vivencias
afectivas y el juicio es justamente para mostrar su diferencia con la mera
representación, donde no hay una toma de posición del sujeto. En el representar
no se hace una experiencia participativa en donde lo representado tiene un
valor significativo respecto del sujeto. En cambio, en el querer, sentir y
jugar hay una referencia esencial a la instancia del sujeto de la enunciación
que despliega una conducta respecto del enunciado: agrado y desagrado, afirmación
y negación. El sujeto de la enunciación participa evaluando los contenidos
representados, tomando posición frente a ellos.
Viernes
21 de septiembre
Fuente integral de la fenomenología: la instalación
M.
Verónica Arís Zlatar (PUC, Santiago de Chile)
En vistas a la
pregunta por el sentimiento y su modo de mostrarse para la inspección
fenomenológica, el presente trabajo se propone indagar la cuestión ontológica del
ser conciencia que se autorrevela en la reflexión fenomenológica. Para cumplir esta propuesta es necesario
considerar la condición de ser de la “instalación” del yo actuante que
reflexiona y los horizontes internos de su propia autocaptación. De acuerdo a
esto, el presente estudio no asume meramente como factum la unidad noemática de una vivencia en general, sino que
aúna la totalidad intencional correlativa y las diversas motivaciones que la
alimentan en tres ejes intencionales principales: la intentio in recto, in obliquo
y la que podríamos llamar intentio qua
phaenomenologǐa. A esta totalidad intencional que alterna estas tres intentio la denomino “instalación”, ya
que es desde ella, en ella y para ella donde se descubren emplazamientos ontológicos hermenéuticos
que acontecen para la comprensión en general y sobre todo para la comprensión
de sí y la cualidad eidética de su mismidad, cuya posesión adviene a sí siempre
de nuevo y de forma renovada, sin deshacerse en su traslación. Por este motivo,
la acuñación del término instalación propicia un integrado suelo epistemológico
para la fenomenología, a partir del cual los desarrollos inherentes a la
manifestación compleja que acontece con matices afectivos relevantes pueden
darse curso desde aquí, sea la gradiente de su aparecer y de su mudar según el
estilo de su institución. Por otra parte, el reconocimiento de la instalación y
sus emplazamientos abren para la fenomenología la dimensión ontológica de un
observador que, por sobre el espectador trascendental, reconoce de modo
“viviente” su itinerancia, sin embargo, a partir de una vivencia de nueva
índole, que permite captar la calidad del sentimiento, la identificación yoica
y el lenguaje en general en sus primeros límites.
Adivinar la imagen o la imagen
me adivina
Claudia Páez Sandoval
(Universidad de Chile)
Frente
a la mediatización de nuestra cotidianidad por la
importancia de la imagen publicitaria y la hiperfuncionalidad de los objetos
que nos rodean, es que vivimos con un recurrente sentimiento de incertidumbre e
inseguridad que afecta nuestra comprensión de la obra de arte. Por esta
excesiva mediatización, donde hasta nuestro cuerpo deviene obsoleto, es que
estamos expuestos a la incomodidad y pudor que entraña la primera instancia de
comprensión de una obra de arte. Me refiero a la etapa preflexiva o el acto de adivinar. La importancia del adivinar será estudiada desde el filósofo J. Rancière, quién en sus obras El maestro ignorante y El espectador emancipado, nos plantea la
importancia de esta cualidad inherente al acto humano de comprender. Desde
Rancière, entonces, y con la fenomenología existencial en el trabajo del
profesor W. Luypen y la crítica al saber específico de la historia del arte en
G. Didi-Huberman, estableceré relaciones que profundizan esta disputa entre el movimiento de la inteligencia que toma
posesión de sí misma (significado de “adivinar” en Rancière), y la
cotidianidad mediatizada de un “período veloz” (P. Virilio) y de incesante
transformación (Z. Bauman). Este trabajo se plantea el desafío de valorar una
cualidad estrictamente humana –el adivinar–,
un poco perdida frente al sentimiento de insertidumbre e inseguridad que sufrimos
por vivir en una época caracterizada por una “acelerada metamorfosis”.
Identidad y Memoria: tentativa
de interpretación del
profundo conocimiento de los
campesinos brasileños
Maria
Emília Carvalho de Araujo Vieira
(Universidade Federal de Goiás, Centro Universitário Uni Anhanguera)
El conocimiento profundo es el marco conceptual
de este trabajo, basado en el entendimiento de que el proceso de aprendizaje y
la enseñanza no se limita a la escuela, ni es fruto exclusivo de la
racionalidad científica. Para las comunidades de conocimiento profundo se
llaman los temas de los pueblos de Cibeles y El Caiçara, em La província de
Goiás. El conocimiento topofilias de casas, iglesias, ventas, locus pedagógica
de la prosa, el núcleo vertical de la enseñanza y el aprendizaje, bajo tierra
en la memoria colectiva de una comunidad. En la apelación ante la profundidad
del conocimiento de las oraciones y benzeções, leer en los jardines y las
casas, y las imágenes que invade es que este estudio se encuentra basado en
teoria de Michel Maffesoli, Manoel Barbosa y José Carlos de Paula Carvalho, que
beben en la fuente de Antropología profunda Gilbert Durand y paradigma de la
complejidad de Edgar Morin. El estudio se basa también en Cliford Geertz y por María Isaura Pereira de Queiroz. La
modernidad en su conocimiento experto se estrangula, se sospecha que un
universo racional se derrumba en el conocimiento seguro de la memoria ancestral
y colectiva de profundidad. Esta profundidad está compuesto por el hombre, sus
sentimientos y el centro de su imaginario, el sistema fenotípica y genética, el
complejo socio-cultural, los paquetes en su conjunto, abandonado por el
conocimiento racional de la utilidad de los tiempos modernos.
El sentimiento de participación
cósmica en la poesía de Juan L. Ortiz
Graciela
Maturo (UCA)
Me propongo considerar aquí (
fragmentariamente) el poema
“Gualeguay” del poeta entrerriano Juan
L. Ortiz (1896-1978) en la intención de perfilar una actitud ya advertida en
otros pasajes de su obra poética, la
cual consiste en la configuración de un sujeto-amante que expone un fuerte sentimiento de
participación cósmica. El paisaje de su
provincia - en particular el de la región natal- sus plantas y animales, y en particular el río
Gualeguay, han sido personalizados
en la poesía de Ortiz, volcada a las formas del mundo natural en acto de
fusión amorosa que suscita una consecuencia óntica. La transformación del sujeto-amante por el anonadamiento personal aproxima - o bien las anticipa y produce- a este tipo de poesía a vivencias que
podemos llamar de orden místico por tratarse de una participación en el Ser. Entiendo
que esta actitud puede ser comprendida a partir
de las reflexiones de Max Scheler y María Zambrano acerca de los
distintos modos y grados de la
afectividad, que ponen en evidencia su capacidad heurística e iluminatoria. La constatación de la actitud estudiada en
Juan L. Ortiz, y su verificación en poetas de distintos tiempos, puede
llevarnos a admitir como constante del poetizar este encuentro con el Ser
mediado por las formas del mundo. Tal constante, que relaciona Poesía y Mística
en una línea mediatizada, fue enunciada
en el siglo VI por San Isidoro de Sevilla, y nos remonta asimismo a una larga
tradición poético-filosófica de Oriente
y Occidente.
La filosofía de la religión como
filosofía primera en Gabriel Marcel
Martín
Grassi (USAL, UCA, CONICET)
El presente trabajo intenta mostrar cómo la filosofía
concreta de Gabriel Marcel podría considerarse precursora de lo que hoy
llamamos “giro teológico de la fenomenología”. En efecto, la fe es el acto por
el cual la subjetividad se conquista a sí misma como singularidad concreta al
consagrarse a Dios. La distancia entre la subjetividad del yo pienso y del yo creo
instaura un nuevo modo de pensar metafísicamente tanto al Ser como a la
subjetividad. Se trata de intentar comprender lo metafísico desde las nociones
de trascendencia y distancia, y de repensar la subjetividad como el lugar en
que dicha trascendencia se dona donándonos a nosotros mismos (la figura del adonado, tratada por Marion). Pensar
metafísicamente a partir de la experiencia religiosa abre nuevas puertas a la
filosofía, y ubica a la filosofía de la religión no ya como disciplina
particular y especializada del pensar filosófico, sino como su raíz misma.
Bourdieu.
Un “trabajo de campo” en fenomenología
Juan Dukuen (CONICET, UBA)
En este trabajo daremos cuenta de cómo Bourdieu pone a
trabajar conceptos provenientes de los estudios sobre la temporalidad de
Husserl, en sus investigaciones antropológicas en Argelia. Mostraremos
como en uno de sus primeros trabajos, busca dar cuenta de la estructura de la
conciencia perceptiva en los campesinos argelinos, estableciendo una
diferenciación entre la anticipación
pre-perceptiva referida a potencialidades inscriptas en lo percibido, y el proyecto entendido como proyección de
posibles donde el futuro es puesto
temáticamente. Se reconocerá en esta diferenciación, una homología con las
nociones husserlianas de protensión y
expectativa previsora desarrolladas
en las Lecciones sobre la fenomenología
de la conciencia del tiempo inmanente. Sugerimos que la reapropiación hecha
por Bourdieu de la fenomenología de Husserl esta mediada por la lectura de la
obra de Merleau-Ponty, habilitando la adscripción del habitus al cuerpo. En ese sentido, la exploración que venimos
realizando hace varios años, busca contribuir a una relectura productiva de la
teoría de Bourdieu, que según Bimbenet puede ser leída como una ejemplificación
sociológica fiel de la fenomenología merleaupontyana de la percepción.
Interacción e intersubjetividad:
la socialidad de la percepción y
la corporalidad en Luhmann y Husserl
Lionel
Lewkow (CONICET, IIGG)
En reiteradas ocasiones Luhmann criticó el
enfoque de Husserl acerca de la intersubjetividad. No obstante, más allá de
estas críticas, puede evidenciarse que el tipo de sistema social que Luhmann
llama “interacción”, guarda algunas afinidades con el problema de la
intersubjetividad como es delineado en la “V.
Meditation”. En este respecto, es objeto de nuestra presentación mostrar
los puntos en común y los distanciamientos entre ambos autores. Así,
encontramos que tanto en el concepto de intersubjetividad como en el de
interacción, la percepción adquiere una connotación social, y que esta
socialidad de la percepción puede distinguirse de la articulación de lo social
mediante el lenguaje, es decir, mediante la comunicación. Asimismo, ambos
autores le otorgan un lugar destacado al tema del cuerpo en esta forma de
socialidad pre-comunicativa. No obstante, mientras en Husserl la
intersubjetividad es un problema de la esfera trascendental, en Luhmann las
interacciones son enfocadas como sistemas sociales empíricos. Por otra parte,
en cuanto Husserl expone la semejanza y diferencia entre ego y alter ego,
Luhmann pone énfasis en la diferencia. Para desarrollar la temática, comenzamos
presentando las críticas del sociólogo al concepto de husserliano de
intersubjetividad. Luego, exponemos aspectos de este concepto que son
relevantes para una comparación con el planteo de Luhmann. Finalmente, damos
cuenta del lugar que ocupa el tema de la percepción y el cuerpo en el concepto
de interacción y en el de intersubjetividad.
El sentimiento
de empatía como fundamento de la sociabilidad en Husserl
María José Rossi (UBA)
El objetivo de este
trabajo es partir del sentimiento de empatía (Einfühlung) tal como fuera
desarrollado por Husserl en la quinta de sus Cartesianische Meditationem. Esta capacidad predispone a una socialidad llamada a
trascender el atomismo característico de la mónada. Con ello se retoman
tangencialmente los argumentos por los que Ricoeur, en un artículo de 1986 (Du
texte à l’action), sustrae la propuesta husserliana del círculo encantado del idealismo
subjetivo y la torna productiva para pensar la socialidad en línea con Max
Weber, es decir, en consonancia con una sociología que fundamenta las
instituciones en la motivación de sus agentes y en el sentido compartido. En
relación con ello sostenemos que si bien es cierto que el planteo de la quinta
meditación sentaría las bases para pensar la socialidad en tanto “actuación-con”, obturaría la chances para un
pensamiento de la politicidad:
considerar al ego trascendental “uno e idéntico” como fundamento de la
comunidad monádica desvanece las posibilidades de concebir la escisión y la
fractura al interior de la constitución ontológica del espíritu objetivo, lo
cual excluye la lucha y el conflicto como modalidades de acción de los agentes.
En tal sentido, sostenemos que sólo la negatividad oposicional es eminentemente
política, como supieron verlo, entre otros, Hegel, Schmitt, Rancière, Laclau,
Zizek. Al erradicar el antagonismo de la estructura de la comunidad
intersubjetiva, la relación con el otro se limita a un lazo puramente social en el que el desacuerdo se
explica en términos de impropiedad o corrupción
Variaciones de significado y
referencia en la expresión.
Un análisis de algunos problemas
semánticos en la I LU
Matías Graffigna (UBA)
El trabajo se enfoca en un análisis muy
puntual de los parágrafos 12 y 13 de la I LU, en los que Husserl diferencia
significado de referencia objetiva, indicando que son dos funciones separables
de la expresión, que nunca coinciden, pero en una relación de dependencia. Para
probar la separabilidad de ambas funciones, Husserl ofrece una serie de
ejemplos en los que significado y referencia varían, concluyendo así que no
pueden ser lo mismo y ofreciendo entonces una semántica dualista. El objeto del
presente trabajo es profundizar en el estudio de estos ejemplos, viendo primero
algunas reflexiones posteriores de Husserl en las Bedeutungslehre de 1908 respecto de los casos de igual significado
y diferente objeto y las consecuencias que esto trae para su análisis
fenomenológico, para luego adentrarme en el estudio del último caso, igual
significado, distinta referencia, que considero un caso sumamente problemático,
cuyo descarte sería más favorable para la teoría general del lenguaje
husserliana, especialmente en lo que hace a la dependencia de la referencia
para con la significación. Analizaré primero una versión simplificada del
ejemplo de Husserl, teniendo en cuenta principalmente su forma tanto lógica
como gramatical, para luego adentrarme en los posteriores problemas que traen
relaciones lógicas más complicadas como la de inclusión y membrecía que
aparecen en el segundo elemento comparativo del ejemplo, así como también el
uso de indéxicos o, como Husserl los llama, “expresiones esencialmente
ocasionales”. Finalmente, evaluaré los resultados de estos análisis en el
contexto de la teoría husserliana del lenguaje, en lo que hace esencialmente a
las funciones de significación y referencia, y cómo estas dos están
relacionadas entre sí.
Rasgos constitutivos de la mirada fenomenológica del lenguaje en Investigaciones Lógicas
Mariana Leconte (IIGHI-CONICET/UNNE)
La fenomenología, como es sabido, no restringe la
actividad filosófica a la pregunta por el lenguaje. Sin embargo, esta pregunta
tuvo ya en Husserl un lugar central, que aun habiendo cambiado de contenido en
los caminos posthusserlianos de la fenomenología, conserva “sellos de familia” que permiten hablar de una
perspectiva fenomenológica de abordaje de la cuestión, diferenciable
en sus rasgos de la de la filosofía analítica, heredera de Wittgenstein.
Nuestra intención en este trabajo se dirige a intentar circunscribir la
particularidad del aporte de la fenomenología a la discusión contemporánea del
lenguaje. Se tratará de determinar los rasgos que en el trabajo intelectual de
Husserl abrieron un camino y construyeron una perspectiva de abordaje de esta
cuestión - un modo de mirar. En este trabajo, primer jalón de una investigación
más amplia, buscamos señalar estos rasgos constitutivos de la mirada
fenomenológica en la propuesta de las Investigaciones
Lógicas.
Temple
– sentimiento – pasión.
Contribuciones
preliminares a una comprensión filosófica integral de la afectividad
Ángel Garrido Maturano (CONICET, UCSF)
El trabajo
procura ofrecer una base conceptual para una comprensión integral de la
afectividad. Para ello realiza un análisis fenomenológico-hermenéutico de la
vida afectiva en función de dos objetivos. En primer lugar, distinguir
conceptualmente entre órdenes diferentes de la afectividad, a saber, los
temples, los sentimientos y las pasiones. En segundo, mostrar cuál es la índole
del estrato afectivo más fundamental, sobre la base del cual los otros estratos
se constituyen. En tal sentido fundamenta la hipótesis de la prioridad
trascendental-constitutiva y el carácter originario del pathos respecto de las demás formas de la afectividad.
Jueves
18 de octubre
El sufrimiento del sentir
melancólico
Ricardo
Oscar Díez CONICET)
Una de las tonalidades en que, según Michel
Henry, la Vida afecta al hombre y le enseña a vivir es el sufrimiento. Para
poder decir algo sobre esta realidad tomaré la cuestión de la melancolía que,
según un melancólico como S. Kierkegaard, es una de las formas más radicales
del sufrir.Distinguiré en el desarrollo de la ponencia dos impulsos
fundamentales de la vida: 1º) El impulso al anonadamiento: el aspecto penoso,
doloroso y destructivo de la melancolía. Comenzando por la incertidumbre del
nombre serán expuestas tres partes: a) La vulnerabilidad de la vida
melancólica. b) Los instintos básico del vivir. c) La herida interior del
espíritu por su carácter trágico. 2º) El impulso a la plenitud: la grandeza que
se entrevé surgir en la indigencia de la melancolía. a) La aspiración estéril.
b) La buena y la mala melancolía. c) El límite del viviente y la
inconmensurabilidad de la Vida. En estos impulsos opuestos se cruzan las
tonalidades afectivas que la Vida imprime en la intimidad de cada hombre a
través del sufrimiento. Con ellos se aprehende a vivir.
Sujetos en la frontera: el
melancólico y el místico
Marcela Croce (UCA)
A partir del texto de Romano Guardini Acerca del significado de la melancolía,
la ponencia proyectada intenta trazar un paralelo entre dos sujetos que se
pùeden definir como “hombres de la frontera”, incapaces de decidirse por alguno
de los dos aspectos en tensión que los definen y que atañen a la vida terrenal
y la experiencia espiritual. El riesgo de escisión que sufren estos sujetos se
manifiesta en la voluntad de infinitud y trascendencia que procura el contacto
con lo divino. En verdad, del texto de Guardini se desprende que el melancólico
tiene dos inclinaciones identificables en su contacto con el mundo, que pueden
parecer contradictorias pero que frecuentemente también se revelan
concurrentes: por un lado la sensualidad (“perderse en la inmediatez de la
naturaleza y los sentidos”) y por el otro la mística (“perderse en la
inmediatez de lo religioso”). A los fines este trabajo será este último aspecto
el privilegiado, sin descartar los aspectos sensuales de la comunicación con la
divinidad. Para el desarrollo del tema se acudirá a bibliografía de Michel de
Certeau (La fábula mística), Georges
Bataille (El erotismo), Roland
Barthes (El susurro del lenguaje),
Giorgio Agamben (Estancias), Julia
Kristeva (Soleil noir. Dépression et
mélancolie) y Elisabeth Roudinesco (Nuestro
lado oscuro), entre otros, además de un breve recorrido poètico que integra
a los místicos españoles, algunos románticos y ciertos
modernistas-decadentistas en cuyos textos se manifiesta el impulso creativo que
Guardini reconoce en la melancolía.
La indigencia melancólica ante
el umbral de lo Absoluto
en los Últimos poemas de Olga Orozco
Cecilia Avenatti de Palumbo (UCA-UNSTA)
En el breve ensayo que trata “Acerca del
significado de la melancolía”, R. Guardini ofrece una hermenéutica espiritual
de este fenómeno existencial que coloca al hombre ante el abismo de la finitud.
Su propuesta de trazar caminos de transformación del doloroso sentimiento de la
indigencia melancólica en umbral de encuentro con el Absoluto nos ha conducido
hasta la poesía. En efecto, para Guardini, por el silencio de la interioridad
el melancólico se encamina hacia la profundidad bajo la forma del amor y la
belleza. Es por ello que los poetas habitan esta zona dramática en que finitud
e infinitud se miden en lucha desigual. Nuestro propósito es aplicar la
hermenéutica guardiniana sobre la melancolía creadora a los Últimos poemas de Olga Orozco
(Barcelona, Brughera, 2009), a fin de mostrar que fue “mujer de frontera”
porque poeta. Ante la inexorable definitividad de la muerte, su poesía
transformó la indigencia en alabanza, convirtiendo el último límite en un grito
de melancólica presencia de lo Absoluto.
Nuestro tiempo y el sentimiento
de la melancolía
María Raquel Fischer (CONICET)
Esta ponencia recoge dos temáticas cuya mutua
implicancia se intentará mostrar. Por un lado, un esbozo de la situación hasta
cierto punto crítica de nuestra época tal como se ve en los esfuerzos del nuevo
arte y de la filosofía. El miedo y la amenaza por los peligros políticos,
económicos, sociológicos, etc, como parte de los padecimientos del mundo
contemporáneo. Por otro, el fenómeno existencial de la melancolía que aparece
como una disposición del espíritu capaz de asumir esta situación “límite” con
la veracidad, valentía y paciencia que
implica la responsabilidad con el deber de dignidad que impone la historia. La
tarea moral que de aquí surge y el posible escenario para un combate religioso,
tal como se dio en Sören Kierkegaard, permitirán delinear más claramente los
límites y las posibilidades dentro de los cuales se mueven estas relaciones, es
decir nuestra raigal situación humana y la época actual. Señalamos algunas
cuestiones que en esta perspectiva nos parece importante tener en cuenta: - La melancolía como un sentimiento
espiritual, una sensibilidad del ser más allá de las alteraciones de
estructuras. La vulnerabilidad de la existencia y el tedio de la vida para un
hombre que reclama exigencias absolutas en la deficiencia de lo finito. El
libro de Hubertus Tellenbach Melancolia
será un texto guía para este esbozo fenomenológico. - Ciertas disposiciones del espíritu como el
“humor”, se mostraran como formas conciliadoras de las tensiones melancólicas.
Autores como Cervantes, Dostoyevski y el
mismo Borges serán atendidos, conjuntamente con la perspectiva que ofrece
Arnold Hauser en su libro El Manierismo. - Para ver el sentido
implícito en la radicalización de ciertas actitudes de nuestro tiempo y las
exigencias a las que en última instancia están sujetas las decisiones de los
jóvenes de este comienzo del siglo XXI, se pondrá el acento también en el arte
y en la voz de los poetas. En el umbral la mirada de la lechuza exige dignidad
no esclavitud, vida no muerte, verdad no mentira, espíritu no violencia.
Las dos dimensiones del
sentimiento en Dilthey y Husserl
Roberto J. Walton (CONICET,
UBA, UCSF)
La hermenéutica de W. Dilthey otorga al sentimiento un
doble papel. Por un lado, es uno de los componentes de la triple composición de
nuestro psiquismo junto con la representación y la voluntad. Por el otro,
aparece como el miembro más originario de la triplicidad. Esta doble función se
reitera en la fenomenología trascendental de E. Husserl. En el terreno de la
fenomenología estática, el sentimiento se funda en actos dóxicos o teóricos,
mientras que, en el ámbito de la fenomenología genética adquiere un papel
fundamental porque no hay percepción que no se encuentre mediada por el
sentimiento y el amor ocupa una posición preponderante. Por este camino los
fundadores avanzan en la dirección de la fenomenología posterior que ha
subrayado la preeminencia del sentimiento desde diversas perspectivas: una
intencionalidad que se antepone a la intencionalidad cognoscitiva y volitiva
(M. Scheler); una disposición afectiva de carácter no-intencional que nos abre
extáticamente al mundo (M. Heidegger); una autoafección que posibilita, tanto la
intencionalidad como la apertura extática (M. Henry); y una correspondencia
entre una jerarquía cognoscitiva y grados de sentimiento en una génesis
recíproca (P. Ricoeur).
Sobre la Angustia
César Urrutia (UBA)
Con su pensamiento acerca de la angustia, el filósofo
danés Søren Kierkegaard, ha abierto, para el pensar en general, un espacio de
juego que había permanecido prácticamente cerrado hasta ese momento. En su obra
titulada El Concepto de la Angustia trata
él directamente el problema de la angustia. Hasta cierto punto, este
tratamiento es realizado desde una perspectiva teológica, pero esto es sólo
hasta cierto punto, pues al leer aquella obra del filósofo, podemos apreciar
que dicho tratamiento de la angustia es fenomenológico, en el sentido de que
hay una exposición de la angustia, o,
dicho de otro modo, en el sentido de que hay un hacer ver la angustia en el
hablar que habla desde la angustia tal como aparece. De acuerdo a su
pensamiento la angustia posee un vínculo con la Nada. Después, años más tarde,
el filósofo alemán Martin Heidegger retoma de un modo renovado aquel
pensamiento acerca de la angustia y le da así un nuevo impulso. Él llega a
afirmar en su lección pública inaugural titulada ¿Qué es metafísica?, que “la angustia hace patente la Nada.” E
incluso va más allá de eso. Allí mismo dice él que el Dasein es “die
Hineingehaltenheit in das Nichts”, “el sostenerse adentrándose en la Nada”.
Temple de ánimo, temporalidad e historia en
Los conceptos
fundamentales de la metafísica de Martin Heidegger
Esteban
Lythgoe (CONICET)
Con posterioridad a Ser y tiempo los temples de ánimo adquieren una mayor importancia
que el comprender en la ontología. Progresivamente deja de referirse a un
componente meramente afectivo y acaba caracterizando una suerte de experiencia
del pensamiento que nos vincula al ser. Dentro de los cursos de la década del
veinte el curso sobre Los conceptos
fundamentales de la metafísica de 1929/30 se destaca por intentar reanudar
la investigación sobre la temporeidad pero partiendo de otro temple de ánimo:
el tedio. El objetivo del presente artículo será presentar los vínculos entre
este temple de ánimo, la temporeidad y la historia.
El papel del sentimiento en la
fenomenología de Peirce
Adriana Gallego (CONICET)
El tema del sentimiento aparece en Peirce en
el marco de su deducción fenomenológica de las categorías. Todo fenómeno
presente en la mente provoca un estado de conciencia que Peirce denomina
“sentimiento”, distinguiéndolo tanto de la percepción objetiva, como de la
voluntad y del pensamiento. Es un modo de conciencia que no implica análisis,
ni comparación, ni ningún otro proceso orientado a distinguir entre estados de
conciencia. Se trata de un sentimiento
de “pura presencia” del fenómeno, en el que no se analiza su significado, ni se
juzga su valor, sino que se lo acepta como totalidad simplemente positiva.
Desde el punto de vista metafísico, esta presentidad del fenómeno corresponde a
la cualidad o pura naturaleza, sin partes ni aspectos en sí misma, y sin
materialización ninguna. Desde el punto de vista fenomenológico, esta cualidad
metafísica pura puede manifestarse como pura cualidad de sensación, o pura
cualidad de emoción, o pura cualidad de sentimiento. No se trata de la
experiencia actual de estos sentimientos, sensaciones o emociones, ya sea
positivamente o imaginativamente o rememorativamente, sino de cualidad pura de
sensación como mera posibilidad de ser sentida y no necesariamente realizada.
Este primer grado de conciencia puramente receptiva del fenómeno conduce a la
experiencia estética y a la experiencia mística como clave última de
comprensión del mundo, y constituye a la estética como fundamento de la ética y
de la lógica.
Los peligros de la ideología como integración en Paul
Ricoeur.
Su ilustración en la política de la Shoah
Silvia Gabriel (UBA)
En
Lectures on Ideology and Utopia (1986), Ricoeur
parte de la hipótesis de que las funciones ideológicas y utópicas tipifican la imaginación
colectiva. Su tesis es que si bien ambos fenómenos comparten un aspecto
positivo y uno negativo, el segundo aparece antes que el primero.
Concentrándonos en nivel básicamente positivo de la ideología como integración,
no deja de señalar que en él operan los sentimientos, “parte […]
peligrosa –advierte– porque precisamente conducen a buscar un Führer o líder.
Entre las nociones de integración y el Führer hay muchos lazos ocultos.”
Por otro lado, en “L'idéologie et l'utopie: deux expressions de
l'imaginaire social” (1984), afirma que también en este nivel sigue siendo
cierto que la imagen idealizada que el grupo tiene de sí mismo no es inmune a
la “función de manipulación y control utilitario […] [ejemplificado en] las
máximas, los eslóganes, las fórmulas lapidarias que hacen del discurso un arma
a menudo mortal.” En este trabajo nos proponemos intentar relacionar esta
función supuestamente “benéfica” de la ideología como integración con el
movimiento nacionalsocialista en dos obras invocadas por Ricoeur en La
critique et la conviction (1995): Una psicosis colectiva. El
antisemitismo nazi de Saul Friedländer y Los orígenes del totalitarismo
de Hannah Arendt. La tesis de Frieländer es que entre 1914-1933 el
sentimiento de desintegración habría agravado los problemas de identidad
nacional de Alemania que la ideología nazi trató de revitalizar volviendo a
trazar la línea entre el in-group, el alemán nórdico y ario, y el out-group,
el judío semita, entre el Bien y el Mal, desarrollando un proceso de
identificación por contraste. La tesis de Arendt es que el discurso político
para reconstruir la identidad alemana fueron los eslóganes típicamente
pangermanistas como el mortífero “Justo es lo que es bueno para el pueblo
alemán.”
Acerca del sentimiento según
perspectivas diferentes
Julia
V. Iribarne (ANCBA)
Nos proponemos estudiar los rasgos del
fenómeno-sentimiento y mostrar de qué modo influye el punto de partida de la
aproximación al tema en función de los diferentes puntos de partida. Comenzamos por reunir el análisis de Husserl
en textos pertinentes de Husserliana XXXVII; a continuación nos ocupamos de
pensadores que dedicaron una obra al “sentimiento” como tema central; lo que
nos condujo a M. de Unamuno y su Sentimiento trágico de la vida, A
continuación nos ocupamos de Bosquejo de
una teoría de las emociones de J.P. Sartre. Por último estudiamos La educación sentimental de G. Flaubert.
El último tramo nos lleva a relacionar esas obras para hacer manifiesto el
aporte a la ampliación de la comprensión del sentimiento por parte de los
pensadores citados.
TEMA CENTRAL: EL SENTIMIENTO
Las comunicaciones tendrán una duración máxima de veinticinco minutos con diez minutos adicionales para el debate. El texto de la comunicación, con un resumen de 250 palabras e indicación de la institución a la que está vinculado el autor, debe ser enviado antes del 20 de julio a las siguientes direcciones electrónicas:
grwalton@fibertel.com.ar o
info@ciencias.org.ar
El comité de selección estará integrado por Julia V. Iribarne, Daniel Leserre, Luis R. Rabanaque, Graciela E. Ralón, María Gabriela Rebok y Roberto Walton.
Avda. Alvear 1711, 3er. Piso - C1014AAE Buenos Aires