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Proyecto: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II

Analogía

por Gerardo Oviedo, UBA-UNC-UCES
 


 La hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot se presenta como una de las corrientes más pujantes del debate filosófico latinoamericano en la actualidad. Por su propia índole interpretativa y dialógica, ontológica y práctica, creemos que el programa filosófico de Beuchot es apto para ser ampliado, resignificado y aun productivamente contaminado con distintas líneas de reflexión e investigación del pensamiento latinoamericano contemporáneo. Una de estas vertientes la representa el llamado “Pensamiento Alternativo” Sugerimos, en consecuencia, la pertinencia de incorporar al corpus del Pensamiento Alternativo, en carácter de categoría articular, la expresión terminológica fundamental de la hermenéutica beuchotiana: la analogía.
 
Va de suyo que no procederemos rastreando las capas arqueológicas de los diccionarios de época que fueron constelando las torsiones lexicográficas de la voz “analogía” en los distintos contextos de habla y marcos de significado histórico-culturales en que fue utilizada, ya desde los antiguos. Semejante investigación histórico-conceptual de la sección del archivo filosófico occidental correspondiente a nuestra elección terminológica es parte precisamente del programa filosófico encarado por Mauricio Beuchot.[1] No obstante esta fuerte restricción metodológica, no prescindiremos aquí de mencionar los antecedentes de Octavio Paz,[2] Enrique Dussel[3], y Juan Carlos Scanonne.[4]
 
El encuentro de la hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot con sus precursores latinoamericanos del siglo XX –no así de la época colonial- es cuando menos débil e intermitente. Lo que sí ha hecho Beuchot –y ello se exhibe en su propia construcción terminológica- es precisar y sopesar sus antecedentes europeos en la hermenéutica ontológica de Hans Georg Gadamer y Paul Ricoeur, y en menor medida en el propio Heidegger. Así queda puesto de manifiesto en el plano ontológico y antropológico-trascendental de fundamentación de la Hermenéutica Analógica, o habrá que decir, de la lectura analógica de la hermenéutica. Bástenos aquí una rápida mención de este punto, con especial referencia a la cuestión de la alteridad, aspecto que la aproxima decididamente a los fundamentos teórico-normativos del Pensamiento Alternativo.
 
En un ensayo titulado “Hermenéutica analógica del otro”,[5] Mauricio Beuchot consigna que el punto de inspiración de la hermenéutica analógica parte del propio Heidegger de Ser y Tiempo, por cuanto asume a la interpretación como un existenciario ontológico del ser humano, propiedad esencial del mismo. Heidegger entiende al hombre como Dasein, ser que está en el mundo, pero de una manera propia, peculiar: conociendo y comprendiendo, o sea, interpretando, ejerciendo una existencia hermenéutica, pues vive en un mundo que le pide comprensión, y lo hace interpretándolo como un texto. La hermenéutica es un modo del ser que el ente humano ejerce al existir. El existente es un texto él mismo, interpretación de sí mismo y para sí mismo, ya que es tanto autor y lector, creándose y comprendiéndose simultáneamente. Ello comporta siempre ya la interpretación del otro, tanto en las objetivaciones textuales de sus tradiciones culturales, como enseñó Gadamer, como en la semántica metafórica de sus símbolos y acciones, como enseñó Ricoeur.
 
La contribución de Beuchot a esta ontología del habla estriba en señalar la necesidad de ampliar la hermenéutica filosófica en dirección de la idea de “analogía”, que expresa el intento de superar los extremos de las interpretaciones univocistas y equivocistas del significado.[6] La interpretación unívoca es rígida y unitaria –añadiríamos que de pretensión hegemónica-, mientras que la intepretación equívoca es, contrariamente, dispersa, relativista y aun nihilista. Beuchot cree que la interpretación analógica –de textos, símbolos y acciones- es lo suficientemente rigurosa como para no traicionar el texto y lo que el autor quiso expresar en él, pero lo suficientemente abierta como para dar al lector la capacidad de enriquecer su vida con ese significado. Esto implica una revaloración antropológica del pensamiento figurativo, metáforico-metonímico, alegórico e icónico, y en general de la discursividad retórica en tanto formas simbólicas fundamentales de la cultura y de la experiencia vital comunitaria. La mirada dirigida al ícono ya implica una apertura al otro, porque lo icónico se diferencia del ídolo, de lo idolátrico, que sólo se reconoce a sí mismo e incluso pretende que el otro se reconozca en él, y lo adore. Y también ello es relevante en la dimensión práctica o de la praxis ético-política de una comunidad de vida, en tanto la hermenéutica analógica conlleva una hermenéutica de la alteridad.
 
Aquí Beuchot reconoce que la hermenéutica analógica tenía deudas pendientes a la hora de afrontar problemas normativos y axiológicos fundamentales de la realidad latinoamericana, como por ejemplo el tema de los derechos humanos, centrado precisamente en una idea de la justicia radicalmente abierta a la experiencia de las víctimas y del otro excluido, originalmente enfocada en términos iusnaturalistas.[7] Ello implica asumir la insoslayable demanda ética y de justicia que comporta la problemática de los derechos humanos para la filosofía latinoamericana contemporánea, en general, y en particular, para con su propia historia discursiva, pues Beuchot ve un antecedente de sus preocupaciones en la analéctica de Enrique Dussel, dejando empero esta conexión sin desarrollar minuciosamente. El punto central en todo caso pasa por advertir que la hermenéutica analógica interpreta al otro como una presencia que es anterior a todo relativismo moral, pues supone un límite aportado por alguien con quien convivo. La alteridad es en principio presencia convival. Esto conduce a Beuchot a plantear una reformulación del imperativo categórico kantiano, bajo la forma de un nuevo imperativo analógico, donde debe respetarse la proporción de la libertad del otro en mi propia pretensión de libertad, dando espacio a la responsabilidad como criterio regulativo de la conducta práctica.
 
El imperativo analógico procura dar con el “término medio proporcional” de las virtudes éticas, promoviendo la phrónesis como principio rector de una ética de las virtudes, así como de una justicia distributiva orientada al bien social y a la dignidad del prójimo. Ello le confiere al imperativo analógico un aspecto utópico y aun profético, puesto que tiende a una transformación de las sociedades hacia ideales de vida buena, dignidad y justicia. Esta flexión práctico-normativa es decisiva en su dimensión latinoamericanista, donde la hermenéutica sufre un viraje hacia experiencias emancipatorias y libertarias, adquiriendo un carácter eminentemente crítico, y por cierto, alternativo. La filosofía analógica toma en cuenta al otro, como el análogo, como el álter ego, sobre todo como el semejante, el prójimo. Esta hermenéutica entonces se dirige al otro, busca su atención, procura una confluencia hacia él. La hermenéutica analógica es una hermenéutica de la otredad o de la alteridad en tanto la analogía se encuentra entre la identidad y la diferencia, pero donde predomina la diferencia sobre la identidad como la más propia condición de la experiencia humana. Esa apertura a la alteridad se funda en la propia condición dialógica que la hermenéutica analógica asume trascendentalmente sobra la base de la comunicación lingüística, y fácticamente en términos de la constitución de la vida pública ético-política y cívico-comunitaria. Aquí el instrumento principal de la hermenéutica analógica es la “distinción”.[8]
 
Por ser crítica, la hermenéutica analógica se opone a las diferentes exclusiones que se han hecho del otro y de su otredad, y pugna por una hermenéutica y una política de la no exclusión. Haciéndose cargo por consiguiente de la dimensión del conflicto, de la dialéctica conflictiva que atraviesa toda experiencia sociopolítica de la comunidad, sin un horizonte teleológico de reconciliación última, a la manera hegeliana, sino más bien reconociendo la necesidad del conflicto, de las características antitéticas de los opuestos que se reúnen pero en una conciliación frágil, delicada pero no efímera, que sea duradera y pacificadora en la justicia y la solidaridad. La analogía contiene por lo tanto una dialéctica que respeta los contrarios, no los aniquila, ni tampoco los supera, sino que los conserva, incluso con sus propiedades antitéticas, contrarias o contradictorias, conciliadas en una frágil concordia, producto de la negociación siempre necesaria en la que se dan consensos y disensos. La analogía contribuye a dilatar el horizonte normativo del Pensamiento Alternativo, abriéndolo hacia la dimensión retórico-práctica de sus pretensiones ético-políticas y en general crítico-regulativas.
 
En este aspecto puede establecerse un punto de contacto categorial con el tema de la alteridad. Como señala Marcelo Velarde en el Diccionario del Pensamiento Alternativo, si en términos generales la alteridad suele valer como sinónimo de “otredad” y de “diferencia”, pero siempre en alusión al reconocimiento de su dignidad humana, en la tradición del pensamiento filosófico latinoamericano -particularmente en las líneas que desarrollaron Enrique Dussel y Arturo Roig- no podía ser ya la alteridad entendida sólo como un mero ser otro, ni un descubrimiento del otro, sino del otro en cuanto “irrupción” o “emergencia”, en carácter de aparición múltiple, histórica, política y contingente. Marcelo Velarde confronta a Arturo Roig con el requerimiento de no desatender la dimensión mítica ante la función utópica, “sin la cual la proyección ecuménica se priva de los componentes identitarios particulares que la fortalecen para resistir su asimilación a la globalización neoliberal”.[9]
 
La exigencia de Marcelo Velarse puede formularse en clave analógica. Pues una tematización de la alteridad como irrupción emergente que no descuide las coordenadas de lo mítico y utópico –cuya tensión se dirime en términos de facticidad temporal y no sólo de representación imaginaria-, plantea típicamente la necesidad de contemplar una phrónesis entre las dimensiones constitutivas de la simbolicidad humana. Es preciso pues formular la pertinencia de introducir y considerar una intermediación virtuosa entre la proyección futurizante (u-topos) y la identificación comunitaria (topos). En dicho caso, la cuestión del sujeto del filosofar, ampliada en términos de víctimas, excluidos, oprimidos y sectores emergentes, implica una radicalización del locus de enunciación sobre la base del efectivo reconocimiento de una alteridad social ampliada, precisamente, desde posiciones alternativas a los discursos hegemónicos.
 
Una respuesta plausible a esta demanda de mediatizar lo utópico sin clausurar la potencia de lo mítico en su función impulsora de lo real –y no puramente ahistórica y reproductiva de lo dado, como repetición circular- creemos que la ofrece Horacio Cerutti Gulderg. Este filósofo permite advertir la necesidad de una mediación analógica entre la univocidad del discurso filosófico y la equivocidad de la imaginación metafórica.[10] Aquí lo mítico estribaría en el sustrato polisémico que antecede a la constitución del logos, y que el pensamiento latinoamericano considera una fuente privilegiada de semiosis cultural. La pluralidad de voces –la alteridad enunciativa- que pretende hacer valer el sujeto del filosofar latinoamericano, reconoce la polisemia constitutiva de la vida simbólica local, objetivada en la pluralidad de sus sectores emergentes. No hay alteridad sin pluralidad simbólica, desde este punto de vista. En este sentido, toda proyección utópica sería ciega sin una acuñación mítica en imágenes identitarias, del mismo modo que toda imaginación mítica sería ciega –y reaccionaria- sin su apertura a la futuridad contingente de la función utópica. Pues el ser humano es un ente contingente, según ha insistido tanto Arturo Roig.[11]
 

La hermenéutica analógica está en condiciones de iluminar las energías mítico-simbólicas que fundan la polisemia de los imaginarios colectivos, siempre que su fuerza semántica se someta a la racionalidad dialógica en donde se pone en juego su función utópica proyectante. Pues las narrativas identitarias no pueden librarse sólo a la pulsión figurativa de la semiótica de la imaginación, sino que deben someterse a la praxis deliberativa de los discursos en el medio fácticamente contingente de la temporalidad histórica y la diversidad de las alteridades. Suerte de phrónesis entre invención colectiva mítico-utópica y praxis dialógica cívico-democrática.



[1] Véase entre otros: Beuchot, Mauricio, La filosofía del lenguaje en la edad media, México, UNAM, 1991; La semiótica. Teorías del signo y el lenguaje en la historia, México, FCE, 2004; Historia de la filosofía del lenguaje, México, FCE, 2005.

[2] Dicho con Octativo Paz, la hermenéutica analógica permite dar cuenta teóricamente de ese movimiento cultural según el cual “al hablar de esto se habla también de lo otro”. “La alegoría –escribe Octavio Paz- fue el modo que asumió la comunicación poética durante el apogeo del cristianismo. La novela ha sido la forma de predilección de la edad moderna. La alegoría es una de las expresiones del pensamiento analógico e inclusive podría agregarse que es la formalización didáctica de la analogía. Esta reposa en el principio: esto es como aquello y de esta semejanza deduce o descubre las otras hasta convertir el universo en un tejido de relaciones. La alegoría, como su nombre lo indica, es un discurso en el que al hablar de esto se habla también de lo otro. Esa referencia sería imposible si no existiese un nexo entre el esto y lo otro”. Paz, Octavio, “La nueva analogía. Fragmento (1967)”, en Los signos en rotación, Madrid, Alianza, 1986.

[3] “Llamamos ‘universalidad analógica' –escribe Dussel- el ‘todo' de la humanidad futura unificada en la diversidad de sus partes integrantes, donde cada una, sin perder su personalidad cultural puede sin embargo participar de una comunicación sin fronteras de cerrados nacionalismos. No es la univocidad de una humanidad dominada por un solo Imperio, sino una sola Patria universal (abstracta, unívoca ni aún concreta). No hay ‘filosofía sin más'. Hay filosofías, la de cada filósofo auténtico, la da cada pueblo que haya llegado al pensar reflexivo, pero no incomunicables sino Comunicadas analécticamente: la palabra de cada filosofía es ana-lógica”. Dussel, Enrique D., “El método analéctico y la filosofía latinoamericana (1972)”, en América Latina: dependencia y liberación, Buenos Aires, García Cambeiro, 1973, p. 125.

[4] Cfr. Scanonne, Juan Carlos, Nuevo punto de partida en la filosofía latinoamericana, Buenos Aires, Guadalupe, 1990; Discernimiento filosófico de la acción y pasión históricas. Planteo para el mundo global desde América Latina, Barcelona y México, Anthropos-Universidad Iberoamericana, 2009.

[5] Beuchot, Mauricio, “Hermenéutica analógica del otro”, en Francisco Arenas-Dolz (ed.), El otro y el símbolo. Hermenéutica analógica, ética y filosofía política, Madrid, Plaza y Valdés, 2009

[6] “La misma historia de la hermenéutica –sostiene Mauricio Beuchot- nos hace ver la necesidad de una hermenéutica analógica, ya que dicha historia se ha tejido a través de la lucha entre el univocismo y el equivocismo, esto es, entre el literalismo y el alegorismo; y pocas veces se ha encontrado el equilibrio en el analogismo. Pero cuando se ha logrado, se tiene una hermenéutica muy fructífera y lo más rigurosa posible, todo ello a la vez. Se trata de evitar extremos y llegar a un equilibrio, que es lo que promete la analogía con su mismo nombre, que significa proporción, proporcionalidad. Pero no es un equilibrio simplista, sino complejo, pues también la proporción implica que a cada cosa se le dará la porción que le compete, que le es debida. Se trata, en todo caso, de un equilibrio complicado, laborioso y sofisticado, con el que se trata de hacer justicia a las partes en conflicto, o por lo menos en juego, de manera que se tenga la capacidad de oscilar de un lado a otro, según convenga y sea necesario, sin traicionar la diferencia, pero conservando lo que es posible alcanzar de semejanza, con lo cual no se perderá la capacidad de universalizar, a pesar del respeto que se tiene a lo particular y concreto”. Beuchot, Mauricio, “La hermenéutica y su naturaleza analógica: necesidad de una hermenéutica analógica”, en Serrano Sánchez, Jesús Antonio, (comp.), Filosofía actual: en perspectiva latinoamericana, Bogotá, Universidad Pedagógica Nacional, 2007

[7] Cfr. Beuchot, Mauricio, Filosofía y derechos humanos, México, Siglo XXI, 1999.

[8] “El diálogo –sostiene Mauricio Beuchot- es el que obliga a distinguir, y el que ayuda a hacerlo. Y la distinción permite evitar el equívoco, aunque sin llegar las más de las veces a lo unívoco. En todo caso, la distinción hace alcanzar la sutileza, encontrando un punto medio entre dos extremos (algo propio de la phrónesis). Estos extremos se presentan como los cuernos del dilema, pues la distinción tiene la estructura de un argumento dilemático. Y la deliberación es un aspecto de la phrónesis, que Gadamer ponía como esquema y modelo de la interpretación”. Beuchot, Mauricio, “Una hermenéutica analógica para nuestro tiempo”, en Horizontes filosóficos, Neuquén, Año 1, Nº 1, 2011, p. 17.

[9] Velarde Cañazares, “Alteridad”, en Biagini, Hugo E., y Arturo Roig (dirs.), Diccionario del pensamiento alternativo, Buenos Aires, Biblos-Universidad Nacional de Lanús, 2008 p. 32, col. 2.

[10] “El discurso filosófico –señala Horacio Cerutti Guldberg-, que es discurso de la univocidad, no puede pretender enunciarse por medio de símiles, metáforas, emblemas cifrados, matrices semióticas. Sin embargo, la filosofía latinoamericanista se atreve a plantear que es desde el seno de la polisemia desde donde puede surgir la univocidad. Es más, es sólo desde ese seno simbólico, mítico, inconsciente, desde donde puede alumbrar el logos. Así, la metáfora se convierte en matriz de significaciones múltiples y estimula el trabajo del concepto. Por lo demás, es discutible si las ventajas del discurso filosófico estriban en su univocidad. La univocidad es deseable como objetivo o concepto límite que garantizaría la comunicación y en tanto ésta se cumpla. Pero de ninguna manera, si por tal univocidad se menta un discurso magistral monológico o monocerde, que no admita la pluralidad de voces. Polisémicas es la sustancia de la que se compone el imaginario social: plena de símbolos. Es el lenguaje del símbolo el que está en juego cuando pretendemos examinar la situación espiritual de la época y nos enfrentamos a una disyuntiva: o bien captamos su modus operandi y nos lo apropiamos o bien ese lenguaje habla por nosotros para decir lo que no queremos”. Cerutti Guldberg, Horacio, Presagio y tópica del descubrimiento. (Ensayos de Utopía IV), México, UNAM, 2007, p. 41.

[11] Cfr. Roig, Arturo Andrés, “El ‘reclamo de contingencia' en Jean-Paul Sartre (1997)”, en Ética del poder y moralidad de la protesta. Respuesta a la crisis moral de nuestro tiempo, Mendoza, EDIUNC, 2002

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Tragedia Americana

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Vitalidad

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Pensamiento Heterológico

por Jorge Brower, Universidad de Santiago de Chile

Geo-epistemología

por Claudio Canaparo, University of Exeter

Estado de Bienestar

por Cerdá, Juan Manuel, CONICET - UNQ

Macedonismo

por Horacio Eduardo Ruiz

Garantismo

por Marisa Miranda, Gustavo Vallejo (CONICET)

Educabilidad

por Clara Inés Stramiello (UCA –UNLA)

A Priori Vital

por Gerardo Oviedo

Recursos naturales

por Marina Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Miranda (CONICET)

Superposiciones Culturales

por Fernan Gustavo Carreras (UNSE y UNT)

Educación alternativa

por Mariana Alvarado (CONICET)

Ecofeminismo

por Celina A. Lértora Mendoza, Conicet-FEPAI, USAL

Existencialismo Latinoamericano

por Marcelo Velarde Cañazares, Paris VIII

Desarrollo sustentable

por Marina Laura Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Adriana Miranda (CONICET)

Hora Americana

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Teoría del Caos

por Fernando Vilardo, UBA

Conservacionismo

por Adrian Monjeau y Herminia Solari, Universidad de Mar del Plata

Políticas Identitarias

por María Luisa Rubinelli, Universidad de Jujuy

Crecimiento sostenido

por Felipe Livitsanos, UBA

Crítica

por Pedro Karczmarczyk, Conicet UNLP

Inmigrante argentino

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Indocumentado

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Resiliencia

por Horacio Eduardo Ruiz, UBA

Filosofía antihegemónica

por Álvaro B. Márquez-Fernández, Centro de Estudios Sociológicos y Antropológicos, Universidad del Zulia

Subalterno

por Rafael Ojeda

Panfleto Politíco

por Natalia Paula Fanduzzi, Universidad Nacional de Sur

Revistas

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Integracentrismo

por Jorge Rueda (Universidad de Santiago de Chile)

Género

por Alejandra de Arce (UNQ)

Unidad Latinoamericana

por Carlos Pérez Zavala (Universidad de Río Cuarto)

Poder simbólico

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Gestión Participativa de las Diversidades

por Ricardo Romero: Instituto Nacional contra la Discriminación.

Chacarero

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

Ambientalismo

por Marina Laura Lanfranco Vazquez (CIC)

Ecumenismo Latinoamericano

por María Teresa Brachetta

Acción directa

por Julián Rebón (UBA)

Agricultura Familiar

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

JUSTICIA EMANCIPADORA

por Zulay C. Díaz Montiel (Universidad del Zulia)

Sanitarismo

por Norma Sánchez (UBA)

Concientización

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Eticidad

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Laicismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

No violencia

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Pluralismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Infancia

por Germán S. M. Torres (UNQ)

Territorio Libre

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Antilenguaje

por Patricia Vallejos LLobet (Universidad Nacional del Sur)

Antisemiología

por Jorge Brower Beltramin (Universidad de Santiago de Chile)

Contrahegemonía

por Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador)

Neopopulismo

por Roberto Follari (Univ. Nacional de Cuyo)

Fiestas Míticas

por Claudia Bonicelli (UGNS)

Filosofar Latinoamericano

por Hugo Biagini (CONICET, Academia de Ciencias)

Autogestión

por Antonio Colomer Viadel, FADE UPV, INAUCO.

Discurso

por Carolina E. López, Universidad Nacional del Sur

Filosofía ambiental

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

Filosofía ambiental argentina

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

El Concepto Crítico de la Política

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

La Crisis de la Política y la Pospolítica

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

Comunidad de Cuestionamiento

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Filosofía con niños

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Experiencia de pensamiento

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado (CONICET)

Ciudadanía holística

por Ana Irene Méndez

Arte relacional

por Ferrari, Ludmila (Universidad Javeriana de Colombia)

Estudios Visuales

por Marta Cabrera, Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá-Colombia)

Sincretismo

por María Luisa Rubinelli, Universidad Nacional de Jujuy

Política Cultural

por Arturo Chavolla, Universidad de Guadalajara

Troskismo Argentino

por Daniel de Lucia, Instituto del Profesorado Joaquín V. Gonzalez

Desarrollo sostenido

por Juan Kornblihtt, CEICS

Descentralización educativa

por Romina De Luca, CEICS

Justicia distributiva

por Gerardo Baladrón, CEICS

Justicia internacional

por Germán Suárez, CEICS

Universalismo contextualista

por Gregor Sauerwald, Universidades de Ciencias de Münster y Católica de Montevideo

Movilidad social

por Marina Kabat, CEICS

Participación política

por Liliana Giorgis, UNCU

Salto cualitativo

por Fabián Harari, CEICS

Salud reproductiva

por Rosana López Rodríguez, CEICS

Subversión

por Stella Grenat, CEICS

Liberación (Filosofía)

por Cristina Liendo, UNC

Literaturas heterogéneas

por Graciela Maglia, Universidad Javeriana

Neozapatismo

por René Báez, Pontificia Universidad Católica, Ecuador

Memoria sonora

por Analía Lutowicz y Alejandro Herrero, Universidad Nacional de Lanús

Pedagogías de las diferencias

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado, Marcelo Cunha Bueno, Universidad Nacional de Cuyo

Autodidaxis

por Dante Aimino, UNCo

Universidad Trashumante

por Juan Carlos Suárez, Universidad Nacional de Lanús

Legitimación

por Carlos Javier Pretti, CONICET

Abuelidad

por Hugo E. Biagini, Academia de Ciencias-Conicet

Convivencia

por Buatu Batubenge Omer, Adriana Mancilla Margalli y Benjamín Panduro Muñoz

Derecho alternativo

por Carlos Ponce de León UNCo

Transversalidad

por Maria Beatriz Quintana, UNJu.

Recursos hídricos

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Agriculturalización

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Formación Nacional

por Fabio Luis, Universidad de San Pablo

Contrahegemonía Nuestramericana

por Claudio Gallegos CONICET/ Universidad Nacional del Sur

Alteridad americana / Otredad americana

por Rafael Ojeda

Derechos Sociales

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

Adolescencia

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

YUNTA

por Jorge Rueda C. (Universidad de Santiago de Chile)

Nosotros

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Humor

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Mártir

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

GIRO DESCOLONIAL

por Alejandro De Oto

PENSAMIENTO DESCOLONIAL/DECOLONIAL[1]

por Alejandro De Oto

Justicialismo

por Eduardo J. Vior (Universidad de Foz de Iguazú, Brasil)

Republicanismo

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias)

Malestar en la cultura

por Mario Orozco Guzmán y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo)

Movilización

por David Pavón Cuéllar (UMSNH) y José Manuel Sabucedo (USC)

Fuerzas Morales

por Susana Raquel Barbosa (Conicet, Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires)

Inconsciente

por Ian Parker (Universidad Metropolitana de Manchester) y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana)

Georgismo

por Daniel De Lucia (Instituto Profesorado Joaquín V. González)

GAMBETA

por Di Giano, Roberto; Massarino, Marcelo; Ponisio, Julián; (Universidad de Buenos Aires)

Del principio de la igualdad

por Norman Palma (Univ. París)

Emergencia

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

La imaginación

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Transdisciplina

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM) Alejandra Ruiz Trujillo (Posgrado-UNAM)

Incertidumbre

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Reapropiación

por Brenda Tovar García

Razón ensayística.

por Janusz Wojcieszak (Universidad de Varsovia)

Ética ambiental

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

El Logos (Pensamiento-Lenguaje) alternativo: El “Che” Suramericano

por Ricardo Nicolon

Memoria individual y colectiva

por Fernando Aínsa (Escritor y ensayista)

Ilustración Americana

por Rafael Ojeda

Sindicalismo de bases como alternativa frente a la burocracia

por Antonio Salgado

Desprejuicio

por Lucía Alicia Aguerre (UBA - CONICET)

Turismo social

por Erica Schenkel (CONICET - UNS)

Turismo alternativo

por Canoni Juan Pablo (UNS) y Schenkel Erica (CONICET - UNS)

Analogía

por Gerardo Oviedo, UBA-UNC-UCES

CIUDADANÍA AMBIENTAL

por Daniel Eduardo Gutiérrez

Compañero

por Ofelia Jany

Ecofeminismo latinoamericano

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

Liberalismo latinoamericano

por Diego Alejandro Fernández Peychaux

Colonialidad

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Sujeto criollo

por RAFAEL OJEDA

Economía Solidaria

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Colonialismo Interno

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Tribus urbanas

por Carlos Junquera Rubio

Evaluación educativa

por JUAN VICENTE ORTIZ FRANCO (Fundación Universitaria Los Libertadores)

CHAMPURRIA/CHAMPURRIADO

por Jorge Rueda Castro (Universidad de Santiago de Chile)

Onomantitesis

por Paolo Galassi (Università di Bologna)

Emancipación

por Elena Torre

Antagonismo

por Agustín Artese

Violencia marginal

por Florencia Prego

Extractivismo

por Andrea Cardoso (UBA-UNAJ)

Represor/a

por Analía Goldentul (IEALC/CONICET)

Integración Latinoamericana

por Juan Manuel Karg

Intelectual Latinoamericano

por Silvia E. Romagnolo

Pensamiento fronterizo

por Jung Eun Lee(UBA)

Investigación comunitaria intercultural

por Sebastián Levalle

Relativismo Cultural

por Rodrigo A. Gómez Tortosa

Mula

por María Cecilia Sánchez

Territorio

por Javier Eduardo Serrano Besil

Refugiado

por Laura Lopresti (UBA)

Campesinado

por Vannessa Morales Castro

Turismo rural comunitario

por Florencia Lance

Experimentalismo plástico latinoamericano

por Ana Beatriz Villar

Educatividad

por Osvaldo Concha

UNIVERSIDAD INTERCULTURAL

por Ana Paola Miyagusuku Miyasato

Curaduría en la periferia

por Elizabeth Hernández López, y Roberto Sanz Bustillo (UNAM, México)

Comunidad

por AA.VV.

Utopismo

por Mauro Leandro Asnes (UNS)

Insurrección

por María Eugenia Chedrese (UNS)

Ciencia

por Nora Ftulis (UNS)

Retórica

por Pablo Maximiliano Pellejero (UNS)

Exteriorismo

por Sergio Raimondi (UNS)

Nuevo Hombre

por Marina P. Verdini Aguilar (CEINA/UNS/CONICET)

FRACTURA

por Paolo Galassi (CEINA/CONICET/UNS)

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