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Proyecto: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II

YUNTA

por Jorge Rueda C. (Universidad de Santiago de Chile)
 


(comadre, compadre, gancho). Las culturas populares indígenas, campesinas y urbanas latinoamericanas, aún en la heterogeneidad y transformación intercultural que representan en el tiempo (mediante re-apropiaciones de continuidad, pero también de innovación), muestran en la vida comunitariamente amorosa un modo de existencia particular que devela parte importante de sus identidades. En cuanto matriz generadora de un estilo y visión particulares de vida, ha impregnado creencias, valores, palabras y muchísimas de sus prácticas. La expresión “yunta”, como voz de un campo semántico que alude al compañerismo desinteresado (“comadre”, “compadre”, “gancho” sobrepasan la referencia católica para indicar una actitud de vida, una práctica comunitaria), es un buen ejemplo. Como apertura a un ámbito de sentido abarcador, este rasgo de la vida popular remite a una experiencia donde lo más relevante se manifiesta en el lugar de preeminencia que ocupa la colectividad en su capacidad de integración. Es decir, la vida se valoriza en la relación que establece con la existencia colectiva. Una afirmación como ésta descubre que la vida nunca es más plena sino cuando, precisamente, manifiesta la potencia de la convivencia desjerarquizada, la cercanía y congregación del cuerpo comunitario.

Aquél halla, en las relaciones sociales basadas en el dar y recibir, la autofundamentación de una lógica donde cada persona se inserta al interior de una red de múltiples interrelaciones. Tal relacionalidad parece ser el aspecto clave de la convivencia de los sectores populares de Chile y América Latina. Definir qué se entiende por los sectores o grupos que constituyen la “cultura popular” no deja de ofrecer más de una dificultad (por las posiciones teóricas al respecto). Se optará por el pensamiento de Leonel Durán, para quien “la cultura popular comprende dos grandes vertientes: la indígena y la mestiza. Cada una de éstas puede ser del campo o de la ciudad. La del campo, tanto indígena como mestiza, se manifiesta con toda nitidez, mientras que la de la ciudad se diluye, se masifica. Habría que precisar aquí que si bien es cierto que la cultura campesina se diluye en la ciudad, hay una cultura popular urbana que se gesta y desarrolla en las ciudades, incorporando elementos de la cultura del campo, y que no está por cierto en proceso de dilución. Habría que tomar en cuenta, si hablamos ya de toda América Latina, a las culturas negras y a las populares de inmigración dentro de la cultura mestiza, tanto urbana como rural” (Colombres 2007:18). Se suman al interior de esta descripción, las comunidades de pobladores obreros y mineros.

Vinculados a la tierra, de una forma otra a como lo hace la visión funcional dominante, los grupos populares referidos en la definición anterior –de raíz indígena, campesina y mestiza– muestran una sensibilidad amorosa que afirma la vida en un sentido comunal; un sentido de pertenencia a un ámbito vinculante y solidariamente mayor. En él, la naturaleza y particularmente la tierra no es fuente de poder económico ni motivo del cálculo racional y predatorio. Cada persona y los componentes del entorno se vuelven un referente para la construcción de un cuerpo colectivo[1], una concordancia amorosa que reclama el predominio de los actos de vida. La convivencia, por lo mismo, supone la colaboración, el apoyo mutuo y desinteresado: un lenguaje de vínculos, de relación plural y participativa, un tejido de conexiones inclusivas y amorosas: “Si usted me pregunta cómo se aprende a amar, la respuesta es en el vivir las acciones que constituyen al otro como un legítimo otro en la convivencia” (Maturana 2008: 44). Aunque, sin duda, es difícil acotar el origen exacto de esta visión de base campesina, que orienta las alternativas básicas de organización social de los grupos populares, se puede señalar que se debe o estuvo ligada a un proceso de sincretización entre indígenas, negros y mestizos (visión étnica que preservaron los segmentos subalternos más pobres de las ciudades).

En ella, la tierra –y la naturaleza entera– se expresa como fuente de espiritualidad que encierra el poder creador y sustentador de la vida. Este marco de sensibilidad pre-moderna, no deja espacio para que la persona ejerza autonomía en sus labores. La naturaleza no se percibe en este contexto con-vivencial como un conjunto de materiales disponibles para los propósitos individuales. Por el contrario, aparece como el ámbito propicio para generar, criar, alimentar e iluminar la vida. La relación entre el comunitario campesino y el entorno es un proceso de reciprocidades desde donde surge y se desarrolla la vida. En general, las comunidades agrícolas conciben a la naturaleza y particularmente a lo femenino desde su capacidad poderosa de procreación. Una dinámica cultural más de compañerismo sostiene, como consecuencia, una organización o “modelo participativo” (Eisler 1998) entre sus integrantes.

Como síntesis, en efecto, la existencia en común con base en el mutuo reconocimiento que favorece la inclusión, adquiere explicación y sentido de trascendencia social para los sujetos populares. Evidentemente, este planteamiento encuentra múltiples conexiones y resonancias con estudios interculturales desarrollados a propósito de la cultura de la tierra (Barros Souza et al, 1988; Marzal, 1977). Como hereditarios de esta traza cultural de alcance primigenio, pero también como transformadores (ninguna cultura es una “esencia” inmutable), las comunidades populares rurales y urbanas se enmarcan, precisamente, al interior de esta sensibilidad de vida incluyente y que busca la complementariedad amorosa. Esto último es lo que se postula como fuente de sentido de la expresión “yunta”, desde donde estos sectores sociales proyectan las maneras de imaginar, concebir y explicar la vida en el mundo. Así, partiendo del fundamento de que lo originario y primordial entra en relación con la experiencia de vida de la colectividad popular, este tipo de nexo establece, desde la corporeidad en vinculación y dependencia con el elemento tierra, la raigambre simbólica que remite a una sensibilidad amorosa, donde todo se re-liga y se incluye como dimensiones necesarias.

La vida popular-comunitaria, deviene, por consiguiente, en prácticas y comportamientos consustanciales al flujo que orienta la “integración amorosa”. Por esto, como construcción simbólica, incluso lo extraordinario y metasocial se vinculan con las referencias propias del mundo cotidiano (los templetes o “animitas” así lo evidencian). En su interior, la persona humana se vincula por una mirada de conjunto, vale decir, con un todo de reciprocidad y flujo amorosos. En un marco similar y aclaratorio, R. Kusch (1977) reconoció que en la percepción mítica del espacio y del tiempo aymara y quechua, la “Pacha” es un mundo existencial vivo, sensible, inmanente y, sobre todo, afectivo. En él conviven, en una suerte de mutuas “crianzas” la comunidad de las deidades y la comunidad humana. El agro, en una función articuladora, cultiva la vida del todo y de sus integrantes. Durante el acontecer de la vida, cada uno de estos componentes establece y mantiene relaciones de complementariedad.

En la experiencia humana de enraizamiento amoroso-comunitario, por ende, el valor de la vida forma parte central en la convivencia. En efecto, lo que aquí se enfatiza dice relación con la manera cómo el orden del ethos cobra una visibilidad de enorme peso al interior de la cultura en comunidad, donde la experiencia colectivo-amorosa se vuelve central en el “alma” de esa agrupación. El papel simbólico-cultural que esto representa, resalta la colectividad cuando se vuelve, por lo mismo, fuente de actos. En el nivel de la práctica histórica de los sujetos se orientan los fundamentos para que la cotidianidad se vuelva al amar (o “esté en el amar “ayuntado” o “enganchado”, siguiendo en paralelo a Kusch).

Así, lo que hace bien a la vida se manifiesta en la justa integración dada por todos los componentes de una comunidad. En el ser “yuntas”. Los sistemas de valores que se anudan en este contexto se alzan como sistemas de mediación y conciliación. De aquí surge el compromiso comunitario por responder a un modo de existir: la vida, amorosamente en común, núcleo desde donde se forman los saberes, sentidos, símbolos con que las personas nutren sus mundos y modos de práctica existencial. En esta perspectiva, se focaliza como un aspecto crucial de la convivencia en el amar la mediación simbólica del ser-nosotros; esto, como nexos intersubjetivos que reproducen comportamientos prácticos y espirituales y cuyo principio fuerza dice relación con la continuidad y el despliegue de la vida. De lo formulado hasta aquí se infiere que parte importante de este tipo de sustrato cultural, aspira a la concreción del bien común a través de y en la plena vinculación entre la experiencia corriente de las relaciones y comportamientos grupales. Así, el orden de la cotidianidad necesariamente se observa y se revela en la relación profunda entre la persona con su comunidad y con la naturaleza, vaciándose de puro intelectualismo y en privilegio del sentimiento intensamente amable. En este ámbito se asienta el sentido vital que convierte los momentos caóticos de la existencia en el cosmos que asegura los propósitos de la vida comunitaria.

La representación de la colectividad, al interior de esta visión, la sitúa siempre en un lugar próximo, sosteniendo los lazos comunes de la existencia y, por esto mismo, como agente de reproducción integral de la vida. Este rasgo cultural, de fuerte resonancia campesina, se halla aún presente en el convivir de los estratos populares de la ciudad, y es lo que otorga principal sentido a sus experiencias de vida. Quizás, hasta hoy, sea este rasgo una de las dimensiones de mayor relevancia que define el propio ser e identidad cultural de América Latina (Larraín 2001:173). En efecto, y como toda acción social, este tipo de práctica –“con significado intersubjetivo que produce y reproduce la trama social y que se desarrolla condicionada y condicionando a las estructuras sociales” (Parker 1992:15)– se ha visto históricamente interferida por las pautas culturales que imponen e institucionalizan las elites hegemónicas. Consecuencia de esto, los espacios de autonomía socio-cultural de los sectores populares, han interactuado algunas veces dialécticamente, integrándose en parte a aquéllas, pero en la mayoría de los casos desarrollan una necesidad de resistencia y organización, precisamente cuando condiciones de opresión, amenaza y deslegitimación actúan sobre su campo simbólico y lazos sociales. En América del Sur, levantamientos indígenas, movimientos y luchas populares de la ciudad han rebasado, muchas veces, las políticas de opresión y aun de sistemático terror estatal cuando el orden de la vida se ha visto crítica y violentamente transgredido. La necesidad de “ayuntarse” para resistir ha sido la tónica.
 

Fuentes: A. Colombres, Sobre la cultura y el arte popular. Buenos Aires: Ediciones del Sol S.R.L., 2007 – M. De Barros Souza y otro, Teología de la tierra. Madrid: Ediciones Paulinas, 1988 – R. Eisler, Placer sagrado. Sexo, Mitos y Política del Cuerpo. Trad. Elena Olivos. Santiago de Chile: Cuatro Vientos Editorial, 1998 – R. Kusch, El pensamiento indígena y popular en América Latina. Buenos Aires: Hachette, 1977 – J. Larraín, Identidad chilena. Santiago de Chile: LOM, 2001 – H. Maturana, El sentido de lo humano. Santiago de Chile: J.C. Sáez Editor, 2008 – M. Marzal, Estudios sobre religiosidad campesina. Lima: PUC, 1977 – C. Parker, Animitas, machis y santiguadoras en Chile. Santiago de Chile: Rehue – CERC, 1992 – M. Salinas, M., Gracias a Dios que comí. El cristianismo en Iberoamérica y el Caribe. Siglos XV – XX. México: Ediciones Dabar, 2000.



[1] Téngase presente que “yunta”, como expresión de compañerismo, deriva del trabajo campesino (“Ir yuntos los surcos”: Par de bueyes, mulas u otros animales que sirven en la labor del campo).

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Tragedia Americana

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Vitalidad

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Pensamiento Heterológico

por Jorge Brower, Universidad de Santiago de Chile

Geo-epistemología

por Claudio Canaparo, University of Exeter

Estado de Bienestar

por Cerdá, Juan Manuel, CONICET - UNQ

Macedonismo

por Horacio Eduardo Ruiz

Garantismo

por Marisa Miranda, Gustavo Vallejo (CONICET)

Educabilidad

por Clara Inés Stramiello (UCA –UNLA)

A Priori Vital

por Gerardo Oviedo

Recursos naturales

por Marina Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Miranda (CONICET)

Superposiciones Culturales

por Fernan Gustavo Carreras (UNSE y UNT)

Educación alternativa

por Mariana Alvarado (CONICET)

Ecofeminismo

por Celina A. Lértora Mendoza, Conicet-FEPAI, USAL

Existencialismo Latinoamericano

por Marcelo Velarde Cañazares, Paris VIII

Desarrollo sustentable

por Marina Laura Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Adriana Miranda (CONICET)

Hora Americana

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Teoría del Caos

por Fernando Vilardo, UBA

Conservacionismo

por Adrian Monjeau y Herminia Solari, Universidad de Mar del Plata

Políticas Identitarias

por María Luisa Rubinelli, Universidad de Jujuy

Crecimiento sostenido

por Felipe Livitsanos, UBA

Crítica

por Pedro Karczmarczyk, Conicet UNLP

Inmigrante argentino

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Indocumentado

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Resiliencia

por Horacio Eduardo Ruiz, UBA

Filosofía antihegemónica

por Álvaro B. Márquez-Fernández, Centro de Estudios Sociológicos y Antropológicos, Universidad del Zulia

Subalterno

por Rafael Ojeda

Panfleto Politíco

por Natalia Paula Fanduzzi, Universidad Nacional de Sur

Revistas

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Integracentrismo

por Jorge Rueda (Universidad de Santiago de Chile)

Género

por Alejandra de Arce (UNQ)

Unidad Latinoamericana

por Carlos Pérez Zavala (Universidad de Río Cuarto)

Poder simbólico

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Gestión Participativa de las Diversidades

por Ricardo Romero: Instituto Nacional contra la Discriminación.

Chacarero

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

Ambientalismo

por Marina Laura Lanfranco Vazquez (CIC)

Ecumenismo Latinoamericano

por María Teresa Brachetta

Acción directa

por Julián Rebón (UBA)

Agricultura Familiar

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

JUSTICIA EMANCIPADORA

por Zulay C. Díaz Montiel (Universidad del Zulia)

Sanitarismo

por Norma Sánchez (UBA)

Concientización

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Eticidad

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Laicismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

No violencia

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Pluralismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Infancia

por Germán S. M. Torres (UNQ)

Territorio Libre

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Antilenguaje

por Patricia Vallejos LLobet (Universidad Nacional del Sur)

Antisemiología

por Jorge Brower Beltramin (Universidad de Santiago de Chile)

Contrahegemonía

por Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador)

Neopopulismo

por Roberto Follari (Univ. Nacional de Cuyo)

Fiestas Míticas

por Claudia Bonicelli (UGNS)

Filosofar Latinoamericano

por Hugo Biagini (CONICET, Academia de Ciencias)

Autogestión

por Antonio Colomer Viadel, FADE UPV, INAUCO.

Discurso

por Carolina E. López, Universidad Nacional del Sur

Filosofía ambiental

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

Filosofía ambiental argentina

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

El Concepto Crítico de la Política

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

La Crisis de la Política y la Pospolítica

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

Comunidad de Cuestionamiento

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Filosofía con niños

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Experiencia de pensamiento

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado (CONICET)

Ciudadanía holística

por Ana Irene Méndez

Arte relacional

por Ferrari, Ludmila (Universidad Javeriana de Colombia)

Estudios Visuales

por Marta Cabrera, Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá-Colombia)

Sincretismo

por María Luisa Rubinelli, Universidad Nacional de Jujuy

Política Cultural

por Arturo Chavolla, Universidad de Guadalajara

Troskismo Argentino

por Daniel de Lucia, Instituto del Profesorado Joaquín V. Gonzalez

Desarrollo sostenido

por Juan Kornblihtt, CEICS

Descentralización educativa

por Romina De Luca, CEICS

Justicia distributiva

por Gerardo Baladrón, CEICS

Justicia internacional

por Germán Suárez, CEICS

Universalismo contextualista

por Gregor Sauerwald, Universidades de Ciencias de Münster y Católica de Montevideo

Movilidad social

por Marina Kabat, CEICS

Participación política

por Liliana Giorgis, UNCU

Salto cualitativo

por Fabián Harari, CEICS

Salud reproductiva

por Rosana López Rodríguez, CEICS

Subversión

por Stella Grenat, CEICS

Liberación (Filosofía)

por Cristina Liendo, UNC

Literaturas heterogéneas

por Graciela Maglia, Universidad Javeriana

Neozapatismo

por René Báez, Pontificia Universidad Católica, Ecuador

Memoria sonora

por Analía Lutowicz y Alejandro Herrero, Universidad Nacional de Lanús

Pedagogías de las diferencias

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado, Marcelo Cunha Bueno, Universidad Nacional de Cuyo

Autodidaxis

por Dante Aimino, UNCo

Universidad Trashumante

por Juan Carlos Suárez, Universidad Nacional de Lanús

Legitimación

por Carlos Javier Pretti, CONICET

Abuelidad

por Hugo E. Biagini, Academia de Ciencias-Conicet

Convivencia

por Buatu Batubenge Omer, Adriana Mancilla Margalli y Benjamín Panduro Muñoz

Derecho alternativo

por Carlos Ponce de León UNCo

Transversalidad

por Maria Beatriz Quintana, UNJu.

Recursos hídricos

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Agriculturalización

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Formación Nacional

por Fabio Luis, Universidad de San Pablo

Contrahegemonía Nuestramericana

por Claudio Gallegos CONICET/ Universidad Nacional del Sur

Alteridad americana / Otredad americana

por Rafael Ojeda

Derechos Sociales

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

Adolescencia

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

YUNTA

por Jorge Rueda C. (Universidad de Santiago de Chile)

Nosotros

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Humor

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Mártir

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

GIRO DESCOLONIAL

por Alejandro De Oto

PENSAMIENTO DESCOLONIAL/DECOLONIAL[1]

por Alejandro De Oto

Justicialismo

por Eduardo J. Vior (Universidad de Foz de Iguazú, Brasil)

Republicanismo

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias)

Malestar en la cultura

por Mario Orozco Guzmán y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo)

Movilización

por David Pavón Cuéllar (UMSNH) y José Manuel Sabucedo (USC)

Fuerzas Morales

por Susana Raquel Barbosa (Conicet, Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires)

Inconsciente

por Ian Parker (Universidad Metropolitana de Manchester) y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana)

Georgismo

por Daniel De Lucia (Instituto Profesorado Joaquín V. González)

GAMBETA

por Di Giano, Roberto; Massarino, Marcelo; Ponisio, Julián; (Universidad de Buenos Aires)

Del principio de la igualdad

por Norman Palma (Univ. París)

Emergencia

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

La imaginación

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Transdisciplina

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM) Alejandra Ruiz Trujillo (Posgrado-UNAM)

Incertidumbre

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Reapropiación

por Brenda Tovar García

Razón ensayística.

por Janusz Wojcieszak (Universidad de Varsovia)

Ética ambiental

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

El Logos (Pensamiento-Lenguaje) alternativo: El “Che” Suramericano

por Ricardo Nicolon

Memoria individual y colectiva

por Fernando Aínsa (Escritor y ensayista)

Ilustración Americana

por Rafael Ojeda

Sindicalismo de bases como alternativa frente a la burocracia

por Antonio Salgado

Desprejuicio

por Lucía Alicia Aguerre (UBA - CONICET)

Turismo social

por Erica Schenkel (CONICET - UNS)

Turismo alternativo

por Canoni Juan Pablo (UNS) y Schenkel Erica (CONICET - UNS)

Analogía

por Gerardo Oviedo, UBA-UNC-UCES

CIUDADANÍA AMBIENTAL

por Daniel Eduardo Gutiérrez

Compañero

por Ofelia Jany

Ecofeminismo latinoamericano

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

Liberalismo latinoamericano

por Diego Alejandro Fernández Peychaux

Colonialidad

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Sujeto criollo

por RAFAEL OJEDA

Economía Solidaria

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Colonialismo Interno

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Tribus urbanas

por Carlos Junquera Rubio

Evaluación educativa

por JUAN VICENTE ORTIZ FRANCO (Fundación Universitaria Los Libertadores)

CHAMPURRIA/CHAMPURRIADO

por Jorge Rueda Castro (Universidad de Santiago de Chile)

Onomantitesis

por Paolo Galassi (Università di Bologna)

Emancipación

por Elena Torre

Antagonismo

por Agustín Artese

Violencia marginal

por Florencia Prego

Extractivismo

por Andrea Cardoso (UBA-UNAJ)

Represor/a

por Analía Goldentul (IEALC/CONICET)

Integración Latinoamericana

por Juan Manuel Karg

Intelectual Latinoamericano

por Silvia E. Romagnolo

Pensamiento fronterizo

por Jung Eun Lee(UBA)

Investigación comunitaria intercultural

por Sebastián Levalle

Relativismo Cultural

por Rodrigo A. Gómez Tortosa

Mula

por María Cecilia Sánchez

Territorio

por Javier Eduardo Serrano Besil

Refugiado

por Laura Lopresti (UBA)

Campesinado

por Vannessa Morales Castro

Turismo rural comunitario

por Florencia Lance

Experimentalismo plástico latinoamericano

por Ana Beatriz Villar

Educatividad

por Osvaldo Concha

UNIVERSIDAD INTERCULTURAL

por Ana Paola Miyagusuku Miyasato

Curaduría en la periferia

por Elizabeth Hernández López, y Roberto Sanz Bustillo (UNAM, México)

Comunidad

por AA.VV.

Utopismo

por Mauro Leandro Asnes (UNS)

Insurrección

por María Eugenia Chedrese (UNS)

Ciencia

por Nora Ftulis (UNS)

Retórica

por Pablo Maximiliano Pellejero (UNS)

Exteriorismo

por Sergio Raimondi (UNS)

Nuevo Hombre

por Marina P. Verdini Aguilar (CEINA/UNS/CONICET)

FRACTURA

por Paolo Galassi (CEINA/CONICET/UNS)

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