name="bordes_r1_c1"

Los ojos cerrados a la espera del sol maduro

por Mario Vilca (UNJ)
 

La celebración de las almas en Llamerías, Puna de Jujuy


El presente trabajo plantea una reflexión a partir de la participación en la celebración a las almas en Llamerías, al sur de Puesto del Marqués, Puna de Jujuy, Noroeste Argentino. La misma se realiza en Todos Santos, mes de noviembre.

La celebración de los difuntos y la importancia de los ancestros en la vida económica y sociocultural de los andinos (en lo que actualmente es Bolivia, Perú, norte de Chile y de Argentina) han sido ampliamente documentadas por los cronistas desde los inicios de la conquista. Su persistencia ha sido motivo de constante preocupación para la iglesia católica en la colonia ya que ha constituido una de las celebraciones en donde la constelación de valores indígenas ha persistido. En líneas generales la celebración a los difuntos se basa en la concepción de que las almas están relacionadas con la vida cotidiana de las personas, que tienen el poder de determinar modalidades y situaciones fastas o nefastas para su existencia. Las comunidades andinas “esperan a las almas” con bebida, comida, rezos y cantos. Se las alegra para que estén contentas y su llegada sea propiciatoria.

 
Las almas llegan a Llamerías, Puesto del Marqués

Puesto del Marqués en la provincia de Jujuy, Argentina, situado en la puna. Es un poblado de aproximadamente 200 habitantes y se levanta sobre la ruta nacional 9, y está a una altura de aproximadamente 3600 msnm. Es conocido por su producción de quesos de vaca y oveja y sus celebraciones a Candelaria, Santiago y Copacabana. Fuertes vientos y escasez de agua, cambios bruscos de temperatura durante el día, vegetación arbustiva, caracterizan esta región de la Puna.

Llamerías constituye la mitad sur de Puesto del Marqués, cuyo centro es la capilla y se extiende sobre aproximadamente 10 Km. de radio, limitando al oeste con la serranía de Cochinoca. Se trata de una zona de población rural dispersa en la que se diseminan casas distanciadas entre sí con sus respectivos corrales. A 2 Km. del pueblo vive la familia Cussi, Eufemia Mamaní de (65) y Valentín Cussi (68) crían sus vacas, ovejas y llamas ayudados por nietos o familiares del lugar. Para las celebraciones importantes (Carnaval, Candelaria, Santiago, Todos Santos) llegan sus hijos de la ciudad a ayudarles. En esta ocasión llegan Blanca (32) y José (30).

El 1° de noviembre cerca del mediodía se pone la mesa para las almas. A la tarde se va a la misa de los difuntos en el cementerio del pueblo. Cada familia da de comer y beber a las almitas allí, se las acompaña durante toda la tarde, hasta casi caer la noche. Se llevan flores, coronas de papel morado y negro para los mayores y colores blancos y rosados para las almitas de niños. Se acompaña a las almas toda la tarde hasta el anochecer, se les convida cerveza, vino, alcohol y coca a las almas. Se reza y se canta. Después se saluda a los familiares, se presenta a los que no se conocen, se conversa animadamente, se ríe y se bromea. Luego se despide de las almas con oraciones y cantos.

El día 2 de noviembre al mediodía la mesa ya está completa para las almas. La cabecera en mantel negro en dirección a la salida del sol. Colorida y surtida de frutas, rosquetes dulces, caramelos, galletitas, alfajores, gaseosas, picadillo, mortadela, empanadillas de cayote, chicha, coca, vino, cerveza, entre otros presentes. Para el lado oeste de la mesa estaba una mesita con coca, velas y agua bendita, la que había que asperjar al rezar. Hay una profusión del blanco: los pochoclos, las palomitas de maíz, los rosquetes “blanqueados”[1], las velas, la flor blanca de cebolla, la canasta de caramelo, las ofrendas principales (como la escalera y la pirámide tienen ese aspecto pálido no cocido).

En la cabecera había tres ofrendas con iniciales de difuntos, adornados con ramas de un vegetal[2] y flores de cebolla en el centro de la cabecera, culminando la disposición una escalera de pan rodeada de un rosario. La escalera de pan “es para que suban y bajen las almitas” dice Eufemia.

Los “turcos”[3], ofrendas de pan, tenían forma de palomitas, solas o en pareja, llamitas, estrellas, quirquinchos, formas dobles con ojos, roscas cubiertas con clara de huevo, roscas dulces. No se hacen animales “del diablo[4], según cuenta Blanca la hija mayor de Eufemia, tales como víbora, sapo o lagarto, ni de animales “de la casa”.

Hay personas que son designadas para “levantar” la mesa; en esta ocasión Eufemia indica que Blanca y su cuñada lo hagan.

Nos sentamos en círculo a fin de recibir los “turcos”. Había también bolsitas dispuestas para los otros hijos que están en Buenos Aires, a fin de hacérselas llegar posteriormente. En primer lugar se sirve el plato para la tierra, los presentes vierten su bebida al recipiente donde se deposita las ofrendas que luego comerá y beberá la tierra en el “despacho”, detrás de la casa.

Como es mucha la comida que recibimos tratamos de comer lo más que podemos y bebemos una diversidad de bebidas. Eufemia nos dice que “hay que comer todo, que es pa' las almitas”. Dada la cantidad no alcanzamos a definir el tono de sus palabras, si es en serio o en broma. También fumamos y coqueamos con las almas. Se me da la chicha para repartir a todos los presentes, para los niños hay gaseosa.

Después de reír y bromear, comer y beber, se levanta la mesa. Se recogen los restos de cigarro, coca, alimentos, tapitas de gaseosa, corchos de botella, todo resto orgánico o no orgánicos y se lo incluye para enterrarlo en el “despacho”[5], que en términos generales se relaciona con la despedida de las almas que vuelven a su mundo.

 
“Despachando” las almas. Yaqueta Yumpe

Al atardecer salimos a “despachar”[6] al campo, nos dirigimos a un mojón situado detrás de la casa, hacia donde se pone el sol. No es el mojón de los animales (llamas, ovejas y vacas). Está ubicado al lado de un cauce de agua. Valentín, esposo de Eufemia, señala un promontorio de piedras blancas diseminadas. Allí se hizo el despacho el año pasado. Indica a su nieto que vaya a recoger piedras blancas. Valentín pide permiso a los presentes, al lugar, a las almas y procedió a cavar. Mientras Eufemia estaba de rodillas cavó en forma de rectángulo[7] que tenía la dirección este-oeste, la cabecera estaba en dirección a la salida del sol, mientras los presentes se servían bebida, coqueaban y fumaban. Cavamos como medio metro de profundidad. Comenzó Eufemia depositando las ofrendas recogidas en la casa y también las bebidas, luego Valentín y Blanca, y así en siguiendo un orden en relación con la jerarquía del parentesco. Eufemia colocó las plantas y la flor de cebolla en forma de cruz en la cabecera de la boca, en dirección al sol naciente. En el cabezal en dirección al sol naciente plantó los vegetales y flores en forma de cruz, finalmente incrustó las piedras blancas en forma de cruz sobre el promontorio.

Valentín nos indicó que “hay que ch'allar[8] a la salud de la almita Yaqueta Yumpe y decir con quien va a tomar.” Entonces Eufemia le daba de beber a quien se nombraba, se trata de beber de a dos junto a la almita Yaqueta.

El que recibía el vaso repetía estas palabras. No debe equivocarse, pues si se equivocaba debía ser “multado”[9]. Posteriormente contaba que años antes se jugaba a brindar de este modo, se contaban chistes y bromas y se copleaba.

Después, Eufemia, como dueña de casa, continuamente arrodillada, nos hizo abrazarla de rodillas uno por uno. Nos agradeció muy emocionada “el compartir”. Finalmente roció con agua bendita[10] por el lado de la cabecera este, musitando:

Para la tierra, para que no caiga el rayo”, nombrando a la abuela Santusa y al abuelo Juan Alberto, los difuntos mayores que han sido dueños de esos lugares. Después se habló sobre los problemas de límites y sus luchas por las tierras, Eufemia nombró la ayuda de una ONG en la normalización de los “papeles”. Finalmente retornamos a la casa, a la puesta del sol.

El “despacho” de las almas en la casa es más íntimo que la visita a las almas en el cementerio. Contiene otros componentes: se celebra en el terreno familiar[11], lo oficia la dueña de casa y no el cura; se pone al “despacho” piedras blancas, hay abrazos ceremoniales; se invoca al alma Yaqueta Yumpe y se cha'lla los campos de pastoreo.

 
El llanto de los ojos aún no abiertos. El canto de la espera

La celebración en la casa es una celebración familiar, como se expresó. La disposición de la mesa tiene la dirección oeste-este; el pequeño altar, como un cabezal, está dirigido hacia la salida del sol; la forma de la mesa y los “turcos” forman un promontorio que se parece a un sepulcro alargado. A los pies están las velas, el agua bendita y otros elementos católicos, una disposición tal que parece que se estuviese en un velatorio. La misma forma y disposición tendrá luego el mojón del despacho, que es también “la boca de la pacha”. El color del alma parece ser blanco, según Fernández Juárez el “ajayu” vuelve si aparece una mariposa blanca[12]. Tal vez el color blanco denota también relación con la leche[13], el semen, el resplandor del rayo, la nieve, las nubes y también el granizo.

La “coronilla” de ese cuerpo complejo de ofrendas que se “cambia” con las almas está dirigida en dirección a la salida del sol. Recordemos que el “ánimo” que reside en la coronilla del enfermo al asustarse se va por esa abertura y también vuelve por ella. El curandero/a le “grita” al ánimo que vuelva: “venííte, venííte (nombra al asustado)” En este caso se intercambia (“turkakipaña”) coca, cigarro, alcohol por el ánimo.

Preguntamos: ¿con que “se cambia” (“turkakipaña”) toda esta mesa? ¿Qué dan en cambio las almas?

Si el nacer es salir de coronilla desde el útero de la madre en dirección a la luz del sol, ¿Se busca mantener el cordón umbilical entre el “ajayu” y el sol? Paralelamente, la disposición del alma en la mesa y en el “despacho” no permite que ella mire directamente a la salida del sol. Más bien si se levantara, si se incorporara, es decir si volviera a la vida, sus ojos verían la puesta del sol. O sea que en el momento en que sale el sol el alma no puede verlo. Esto coincide, llamativamente, con que los ojos del recién nacido están cerrados a la luz del sol. Así los ojos del difunto y los ojos del recién nacido están cerrados. Los ojos no tienen directa relación con el sol, es como si la vista o el mirar fuese “madurando” para luego abrirse a la luz.

Esto ¿tiene relación con las lluvias y por ende con el reverdecimiento de los campos, la procreación de los animales y de la comunidad?

Denise Arnold (1998:59) refiere que Doña Bernaldita Quispe describe que los Chullpas construían sus casas mirando al este, pues creían que el sol aparecería por el oeste. El sol se levantó por el este y los quemó hasta convertirlos en cenizas, dejándolos como momias secas.

Teniendo en cuenta que la dirección es la cabeza- este[14], podemos conjeturar entonces que, en estos casos de entierro con la coronilla hacia es dirección se busca no enterrar los deudos como Chullpas. Esto significaría que se conviertan en ceniza o momias secas[15]. En este estado no podrían volver a nacer, reverdecer; no harían llover, no retornarían a la comunidad periódicamente. Estarían muertos eternamente.

Guaman Poma (1987:342) al referirse al mes de noviembre:

“en este mes ay gran falta de agua del cielo como de las asecyas. Se secan de tanto calor y sol que ay y ancí se llama este mes chacra carpay (mes de regar las sementeras), yaco uanay quilla (mes de la sequía)

(“en este mes hay gran falta de agua, del cielo como de las acequias (ojos de agua, lagunas). Se secan de tanto calor y sol que hay, y así se llama este mes “mes de regar las sementeras”, “mes de la sequía””)

Los “ojos de agua”, “pujios”, (asecyas) “no lloran”. Entonces el imperativo consiste en “que los ojos lloren”. Es decir que lloren los humanos y los no humanos, las bestias y los dioses (“el cielo”)[16], como referiremos más adelante.

Es necesario que el sol no “seque” al alma, tal como secó a los Chullpas; pues el alma no podrá llorar, es decir no lloverá. El sentido de las palabras murmuradas por Eufemia cuando rocía con agua bendita el campo “para que no caiga el rayo” parece estar asociado a que no caiga la sequía[17].

Por eso se alegra y se juega, se multa y se ríe, en la confianza en que “turkt'asuña”, el cambio “recíproco”, se va a cumplir.

En Santa Catalina para Todos Santos se baila la “lojleada”,[18] se baila en círculo al son de las anatas. “Llujlay” significa “inundar”, “salir de cauce”. Ello nos hace pensar en una danza que aleja la sequía y propicia las lluvias.

¿Qué sentidos podemos encontrar en el nombre del alma Yaqueta Yumpe?

Según Bertonio, L. (1612)[19] “llaquitha” significa “entristecerse por algo”. De aquí podemos pensar que “Yaqueta” (como pronuncia Valentín) está relacionado con “llaquitha”, el alma triste.

Por su parte “Yumpe” tiene relaciones con los términos “llumppitha” que es “arrastrar el vestido”, que para nosotros refiere al vestido[20] que lleva el alma triste. También “llumppithatatha”, significa “rebosar el río”. Este rebosar el río también parece relacionarse con el llanto asociado a “llaquitha”, el estar triste ¿Qué connotaciones tiene este “rebosar el río” para el poblador de la Puna? Guaman Poma (1987:1236) refiere:

En este mes (noviembre) los Yngas mandaua hazer prociciones y penetencias en todo el rreyno deziendo:

Aya uya ucaylle, aya uya puypuylle; Lutu puchac uamrayqui; Uacalla sumquim; Yaco unoloayquita, Cacharimouay; uacacchallayquiman

(“En este mes (noviembre) los Yngas mandaban hacer procesiones y penitencias en todo el reyno, diciendo:

Con caras de muerto, llorosos; con caras de muerto, tiernos; tus niños de pecho; te imploran; envíanos tu agua, tu lluvia; a nosotros; tus pobrecitos)

Entonces los vivos, a semejanza del alma Yaqueta Yumpe, también están “con caras de muertos, llorosos”. ¿Por qué se invoca a esta alma sólo en el despacho? Como “niños de pecho” piden a la madre tierra les den de mamar, es decir agua, agua que riegue las pasturas de los campos. “Wakchaykita”, tiene relación con huérfanos, sin padres (“wajchos”). Aún más, el llorar como un niño, puede hacer referencia a haber nacido como “alma nueva”, con los ojos cerrados. De ahí su relación con Yaqueta Yumpe.

Acá se tocan dos sentidos extremos “caras de muertos” (difuntos) - “niños de pecho” (recién nacidos). Es decir el momento de la muerte y el momento del nacimiento. Ambos momentos están relacionados al llanto. El recién nacido al ser “dado a luz” debe irrumpir en llanto, el difunto provoca el llanto en sus deudos. Se pide lluvia a través del llanto. Se quiere “hacer llorar” a la divinidad buscando conmoverla.

Guaman Poma (1987:246) refiere que los Incas también acudían a los animales a que les ayudasen a llorar:

atauan otros carneros negros en la plasa pública y no les dauan de comer (...) para que ayudasen a llorar. Acimismo, atauan perros...

(“ataban otros carneros negros (llamas negras) en la plaza pública y nos les deban de comer (…) para que ayudasen a llorar. Asimismo ataban perros…”)

Los carneros “negros”[21], el color de las nubes henchidas de agua. Por su parte el “tocoro” como planta que carga agua[22] para las almitas como refieren docentes de Maimará y de La Quiaca[23] armada en forma de cruz e insertada como cabecera del “despacho”, a orilla de un cauce de río. Nos da una idea suficiente de su relación con las aguas, en una región carente de lluvias. Se cuenta que antiguamente había una mujer muy hermosa que regaba su chacra llorando, se llamaba Chuquisuso. Se convirtió en piedra a la orilla de su acequia. Según el texto en la limpieza de la acequia solían convidar generosamente maíz, chicha y demás alimentos para recordarla[24].

El despacho se hace por parejas, la dueña de casa (Eufemia) abraza a uno por uno, y al brindar por la almita Yaqueta Yumpe se nombra a un compañero/a para ch'allar[25].

El compañero/a es el complemento necesario en estos momentos. ¿Quién es el complemento del alma Yaqueta Yumpe? Otro de los significados de “llump'i”: ropa amplia que usada por las t'allas (L. Pairumani,F; 1987:115) Tal vez el sol, ya viejo, es decir el que se está envejeciendo hacia el oeste, lugar donde van las almas, está relacionado con esta t'alla[26].

Hay un predominio del juego, del humor, del canto y de las coplas, el baile al son de las anatas, una paradojal exigencia de “no equivocarse”, de mantener el orden, de hacer lo correcto, de hablar correctamente o desempeñar bien la función que se le ha asignado. Y de la “multa” (“alguna bebida fuerte”) en caso de no hacer lo que se espera. La “multa” apunta a que el sujeto se deslice desde lo consciente y racional al ámbito de lo no objetivo, lo no consciente, lo cual es visto como bueno y deseable. Tal vez en este estado podemos escuchar lo que hablan las almas.

Finalmente, es muy significativo que el “despacho”[27] de las almas se haga por el lado poniente de la casa, y además en el atardecer, cuando el sol ha traspasado el cenit.

En síntesis. Esta aproximación nos muestra que la celebración de las almas tiende a que éstas se constituyan en permanentes interlocutores de los humanos con los cuales se establece una relación de intercambio (“turkaña”). Celebración en donde los que vienen del otro mundo lo hacen con los ojos cerrados. Estos ojos deben madurar hasta recoger la plena luz del sol al mediodía de la vida.

 
Bibliografía

Ávila, G; (ed.) (2008), Ritos y tradiciones de Huarochirí, Lima, Ed. IFEA-IEP-UNMSM.

Arnold, D. Yapita J. D, (1996) Madre melliza y sus crías. Antología de la papa, La Paz., Edición Hisbol-ILCA.

Arnold, D. en colaboración con Espejo Ayka E. y Yapita J. D. (2007), Hilos sueltos: los Andes desde el textil, pp.301-350, La Paz, Edición ILCA- Plural.

Arnold, D. y Yapita, J. D. (1998), Río de vellón, río de canto. Cantar a los animales, una poética andina de la creación. La Paz, Edición ILCA-Hisbol- Universidad Mayor de San Andrés.

Amara Revista (2002), Año 1, Nº 1, noviembre, Ministerio Gobierno, Justicia y Educación, San Salvador de Jujuy.

Fernández Juárez, G., (1995) El Banquete Aymara, La Paz, Ed. Hisbol.

Fernández Juárez G. (1998) “Todos santos” “Todos almas” en Revista Andina, Año 16, Nª 1, Cusco, Ed. CBC.

Guaman Poma de Ayala, F. (1987) Nueva Crónica y buen gobierno. (Ed.de J. V. Murra J., Adorno R. y Urioste J.) Colección Crónica de América nº 29, 3 tomos. Madrid. Editorial Historia 16.

Rosenszvaig, E. (2000), Historia de la cultura funeraria del norte argentino, Tucumán, Ed. Universidad Nacional de Tucumán.

Layme Pairumani, F., (2004), Diccionario Bilingüe aymara castellano, La Paz, Ed.CEA.

Spedding Pallet, A. (2004), Gracias a Dios y a los Achachilas. Ensayos de sociología de la religión en los Andes. La Paz, Ed. Plural / ISEAT.



[1] Lucila Bugallo refiere que el merengue sobre los rosquetes le dicen “blanqueado” en la Puna (comunicación personal, noviembre de 2008).

[2] En la Quebrada de Humahuaca lo llaman “tocoro”. Según Lara (2001:255) su tallo consta de canutos largos gruesos y huecos que contienen abundante agua.

[3] Según Pairumani (2004) “turkaña” significa “cambio, permuta”, mientras que “turkt'asuña” refiere a cambiar “recíprocamente”.

[4] Animales “del diablo” relacionados más con lo demoníaco del mundo cristiano que con el mundo “saxra” de lo andino.

[5] Si en un contexto profano se suele llamar “basura” todos estos elementos, en un contexto sacro ello es parte de una restitución a la tierra, de lo que ella ha generado para el bienestar de los vivos. Si el sujeto vive cotidianamente esta sacralidad, la noción de “basura” no es pertinente aquí.

[6] Es el significado español de “cacharpaya”, o también de “cacharpari” en quechua (Lara, J: 2001:342). En el aymara, Pairumani (2004:88) traduce “kacharpaya”: despedida. La última pieza de música de despedida de la fiesta.

[7] La “boca” para ofrendar a la tierra tenía forma de ataúd.

[8] Para el Quechua, Lara, J (o.c.:86) anota: “Ch'allasqa”: rociado, asperjado. Para el Aymara, L. Pairumani (o.c:57) : “Ch'allaña”, rociar, esparcir gotas menudas de líquido.

[9] “Multa” es un término de la burocracia administrativa, y hace referencia a pena en dinero que se le aplica a quien transgrede las normas estipuladas. En este caso hace referencia al vaso de bebida que se debe tomar. Valentín cuenta cómo algunos se “equivocan” a fin de tomar mas frecuentemente.

[10] El agua “bendita” está presente en muchos momentos: en la misa, donde se hace bendecir las botellas, en el rezo de la medianoche antes que las almas lleguen, antes de comer (“levantar”) los “turcos”, al cerrar la boca de la pacha, al concluir el “despacho”, entre los principales momentos.

[11] Sofía Chiliguay, oriunda de Puesto del Marqués, refiere al “despacho”: “se lo hace en el campo donde pastan los animales”. José Vilca, criado allí dice que “El “despacho” también se lo hace en el corral. (Comunicación personal, noviembre de 2008) Vemos entonces que el “despacho” de las almas tiene también una fuerte relación con los animales que se crían, con su fecundidad y reproducción.

[12] Fernández Juárez, F., (1995) El Banquete Aymara, La Paz, Ed. Hisbol.

[13] En el sur de Oruro la leche de Tunupa afligida se convierte en la sal de Uyuni.

[14] Esta dirección al sol tendrá que ver la cabeza que, en tanto semilla, puede brotar de nuevo. Arnold, D (1996) Por su parte Fernández J, G (1998) refiere que, según los campesinos aymaras, las almas vienen desde el oeste.

[15] Es significativa la oposición entre los Chullpas y el sol, que muestran los diversos relatos en todo el área andina. Diríase que los difuntos dan la espalda al sol para que no los queme como a los Chullpas originarios. Para que puedan fecundar a modo de semilla, y propiciar las lluvias a través del “lloro”. También se considera la “coronilla” (sunqi) del textil (Arnold,D (1996:69) . A veces al terminar esta parte se nombra al Padre sol como si él cuidara la parte superior del mundo textil.

[16] En la funeraria del NOA podemos ver las vasijas “lloronas” relacionadas con deidades que lloran, así como la institución de las “lloronas” que se contratan en los entierros cfr. Rosenszvaig, E. (2000).

[17] Illapa se asocia con la sequía. Es el sentido que asocia Van den Berg en referencia al informante 64 de Tschopik que manifiesta: “Cuando llueve demasiado, se arrojan al fuego serpientes vivas” (Spedding P, A ; 2004:164).

[18] Programa de apoyo al mejoramiento de la escuela media (2007) IFDC Nº 1, La Quiaca, Jujuy.

[19] Bertonio, L (1612) Vocabulario de la lengua aymara, La Paz, Ed. El Lector.

[20] Guaman Poma; F (1987:248) Refiere: “En este mes (nobiembre) sacan lo defuntos de sus bóbedas que llaman pucullo y le dan de comer y de ueuer y le bisten de sus bestidos rricos y le ponen plumas en la cauesa y cantan y dansan con ellos”. Es decir el nuevo vestido del alma Yaqueta. Subrayado nuestro.

[21] Una relación con la gran constelación de la Llama Negra. Avila, F (2008:125) refiere cómo una mancha negra llamada Yacana baja del cielo para beber agua: “Se dice que viene por el cielo poniéndose cada vez más negra”.

[22] Fernández J,G (1998) refiere que los comunarios de Toque Ajllata de Achacachi, piensan que las cebollas son las “cantimploras” de las almas en su peregrinar constante.

[23] Lucila Bugallo (diciembre de 2008), comunicación personal.

[24] (Ávila, G; 2008:47)

[25] En la Quebrada de Humahuaca Carolina Paniagua relata que al levantar” la mesa: “se eligen dos personas para levantar la mesa, y dos para cuidar la mesa...los que están sentados intentan “robar” de la mesa o esconder alguna bebida. Si no cuidaban bien, tenían que pagar una multa, se dice, o sea que te hace salud de alguna bebida fuerte” (Revista Amara:2002)

[26] Cfr.Tata Curi, en Arnold, D, Hilos sueltos (2007:34).

[27] “Despachar” no solo tiene el sentido de “despedir”, he constatado que en lo comercios se dice “despachar” por “atender” o sea establecer una adecuada relación con el que viene a comprar algo. Entonces está relacionado con el intercambio en reciprocidad.

/ / /

La estética de la ética y la política de la neutralidad

por Jorge Majfud, The University of Georgia

La Inteligencia colectiva

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Palabras que curan, palabras que matan

por Jorge Majfud, The University of Georgia

La realidad del deseo

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Breve historia de la idiotez ajena

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Entre curandero y terapeuta o el miedo a la libertad

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Blanco x Negro = Negro

por Jorge Majfud, The University of Georgia

En defensa de los valores de la inferioridad natural de las mujeres

por Jorge Majfud, University of Georgia

América y la utopía que descubrió el capitalismo

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Venezuela, la encrucijada Histórica de un pueblo

por Maximilien Arvelaiz, Moises Durand

Estados desunidos de América

por Jorge Majfud

LA RECUPERACION DEL PARAISO

por Alejandro Serrano Caldera

El imperio de los falsos dilemas. Providas y proabortos

por Jorge Majfud

La rebelión de la alegría

por Jorge Majfud

Una sola Bolivia, blanca y próspera

por Jorge Majfud, The University of Georgia

El bombardeo de los símbolos

por Jorge Majfud

Bienaventuranzas del libre mercado

por José Toledo Alcalde

La irrupción de lo invisible

por William Ospina

La gestación del pueblo brasilero, la universidad y el saber popular

por Leonardo Boff / Servicios Koinonia

"Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en México" Carta alusiva del autor

por Ricardo Melgar

La revolución en los claustros

por Por Julián Bruschtein

Eduardo Galeano y los ojos abiertos de América Latina

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

El complejo de Malinche

por Jorge Majfud, Lincoln University

El continente mestizo Adelanto de las conclusiones finales del libro La literatura del compromiso

por Jorge Majfud

Al César lo que es de Dios

por Jorge Majfud, Lincoln University

El feminismo conservador

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

Estado, divino tesoro

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

¿Por qué vivo en Estados Unidos?

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

Diez tesis acerca del sentido y la orientación actuales de la investigación sobre la globalización

por François de Bernard

El eterno retorno de Quetzalcóatl II* Quetzalcóatl y Ernesto Che Guevara

por Jorge Majfud, Lincoln University

La política santa y el temblar de los templos

por Jorge Majfud, Lincoln University

Revistas de Pensamiento y Estudios Latinoamericanos:

por CECIES

El capital intelectual

por Jorge Majfud, Lincoln University

Trabajo y migración en las fronteras de la precarización

por Daniela Romina Ferreyra (FFL, UBA)

Entre la pedagogía freireana y el pensamiento decolonial

por Inés Fernández Moujan, Universidad Nacional de Río Negro

(DIS)LOCACIONES DE LA GLOBALIZACIÓN

por Ana Carolina Dilling, FFL UBA

Colonialidad del ser, delimitaciones conceptuales

por María Marta Quintana, Universidad Nacional de Río Negro

LA OPCIÓN DECOLONIAL

por Zulma Palermo, Univ. Nac. de Salta

Racismo cultural, migración y ciudadanía

por Lucía Alicia Aguerre

Monopolio de la palabra y disputa de sentido

por Rosario Sánchez (UBA)

El Desastre Natural. Una lectura alternativa

por Margarita Gascón (CONICET, Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales, Centro Científic)

Cine latinoamericano

por Jorge Majfud, Lincoln University

Notas al margen del camino*

por Jorge Majfud

Pensamientos sobre la integración latinoamericana: un corpus textual

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP-USES

El Producto de la Bestia Interior

por Jorge Majfud, Lincoln University

Disculpen la molestia

por Eduardo Galeano

UNA DECLARACIÓN FEMINISTA AUTÓNOMA

por Encuentro Feminista Autónomo, Ciudad de México

AHORA, QUE JUEGEN LOS NIÑOS

por Eduardo Bustelo Graffigna, Universidad de Cuyo

Interculturalidad, verdad y justicia

por Dina Picotti, Universidad de General Sarmiento

SEGUNDA INDEPENDENCIA, Nuevas formas de democracia en América Latina

por Dina Picotti, Universidad de General Sarmiento

El realismo mágico latinoamericano Honduras y Uruguay: tan diferentes, tanto iguales

por Jorge Majfud, Lincoln University

Cultura Popular e Imaginario Social

por Adriana Fernández Vecchi

La guerra ilustrada, una visión del conflicto hispano norteamericano

por Carlos Javier Pretti (CONICET)

Morir en América latina en los tiempos de las revoluciones

por Gustavo Ortiz (CONICET)

¿INDIANISMO O INDIGENISMO?

por Gustavo R. Cruz

Superhéroes (V) La cultura de las máscaras

por Jorge Majfud, Lincoln University.

La Virgen y el Quetzal, memoria profunda de Amerindia

por Jorge Majfud, Lincoln University

Salvación colectiva por la sociedad

por Canzutti Alan, UNCo

La vanidad de los pueblos

por Jorge Majfud, Lincoln University.

Armas y letras

por Jorge Majfud, Jacksonville University

El insospechado universo de Amerindia (I)

por Jorge Majfud, PhD. Jacksonville University

Soliloquio debajo del puente Lavalle (San Salvador de Jujuy)

por Mario Vilca (UNJ)

El hombre nuevo en la crítica moderna

por Jorge Majfud, Jacksonville University

Los ojos cerrados a la espera del sol maduro

por Mario Vilca (UNJ)

Manifiesto Antipaisajístico

por Mario Vilca (UNJ)

El motor de las contradicciones

por Jorge Majfud, PhD. Jacksonville University

El vuelo de la serpiente en el pensamiento latinoamericano

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

El nacimiento del humanismo moderno

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Poder, autoridad y desobediencia

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Carta a los rectores de las universidades europeas

por Antonin Artaud

Lo que siempre son los otros

por Manuel Cruz

Memorias de estudiante

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

El identificador de textos

por Jorge Majfud

El futuro del Foro Social Mundial

por Sergio Ferrari

Revoluciones, nuevas tecnologías y el factor etario

por Jorge Majfud

Reorientaciones temáticas y giros conceptuales en la Filosofía de la Liberación contemporánea

por Gerardo Oviedo (UBA, UCES, UNC)

Nuestro idioma es mejor porque se entiende

por Jorge Majfud

Ernesto Sábato, un profeta altermundista

por René Báez

Historicidad y crisis económica

por Norman Palma (Univ. París)

2012 y la cosmología Maya

por Norman Palma (Univ. París)

PENSAMIENTO ALTERNATIVO en la ARGENTINA

por Juana Fátima Luna (UCES)

La Identidad juvenil en el contexto de la Generación de la Reforma Universitaria de 1918

por Uriondo, Ernesto Manuel UNLa

La imaginación de la historia

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Política y economía norteamericana

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Mitos fundamentales sobre la inmigración

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Un ejercicio de pensamiento alternativo latinoamericano

por Ricardo Nicolon

Barbarie, un antiguo debate

por Gregorio A. Caro Figueroa (Todo es historia)

Sarmiento, un torrente vital

por Gregorio A. Caro Figueroa

EL PENSAMIENTO ALTERNATIVO

por Julian Sabogal Tamayo

LAS TEORÍAS DEL MODELO IMPERANTE Y LA NECESIDAD DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO

por Julian Sabogal Tamayo

Indignación

por Chantal Maillard

Althusser, los estudios culturales y el concepto de ideología

por Santiago Castro-Gómez (Universidad Javeriana)

La hora del individuo mundo

por Edgar Borges

Cultura y culturas: Desde la colonialidad del poder y desde los pueblos indígenas (Parte I)

por Rodrigo Montoya Rojas

Una admirable radiografía del disparate que nos comprende como humanos

por Jorge Dobal

La construcción histórica y pluriétnica de los Derechos

por Alberto Filippi (Università degli Studi di Camerino)

Algunas apreciaciones de la juventud latinoamericana

por Ernesto Uriondo (Universidad Nacional de Lanús)

Vigencia de Braudel

por Gregorio A. Caro Figueroa

Entrevista a Jorge Majfud

por Analía Gómez Vidal

Arquitectura, urbanismo y modernidad

por Rafael Ojeda

La identidad del nuevo cine crítico estadounidense

por Jorge Vergara Estévez

Crítica del paradigma del progreso

por René Báez

Iconografía del libro CONTRACULTURA JUVENIL

por Hugo E. Biagini (CONICET - Academia de Ciencias)

Quo vadis Europa?

por Francois de Bernard (GERM)

Cuna de la utopía

por Javier Lajo

La cultura desde las culturas

por Javier Lajo

Horacio C. Guldberg, lector de Ezequiel Martínez Estrada. Praxis utópica y ensayo latinoamericano

por Gerardo Oviedo, Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de Córdoba.

Crítica literaria: Antología de crónica latinoamericana actual

por Darío Jaramillo Agudelo

El peso del pasado

por Gregorio A. Caro Figueroa

La generación FaceNoBook

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

La realidad y la contra realidad

por Edgar Borges

Carlos Fuentes y la identidad latinoamericana

por Alejandro Serrano Caldera

El preservar y el cambiar

por Gregorio A. Caro Figueroa

Bolivarianos de la Revolución de Mayo

por Jorge Torres Roggero

Lo americano en los circuitos del espanto. Rodolfo Kusch

por Mario Vilca (Universidad Nacional de Jujuy)

‘Intellectus interruptus’: El recorte y la austeridad llegan a la literatura periodística

por Jorge Majfud

A propósito del Día Internacional de la Mujer: Rosa y Clara, dos nombres para la libertad

por Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

La ciudadanía sudamericana

por Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Primero de mayo

por Dr.Ricardo Melgar Bao Instituto Nacional de Antropología e Historia

LOS LINEAMIENTOS DE CUBA A LA LUZ DE LA CRÍTICA DEL CHE A LA ECONOMÍA DE LA URSS

por Sirio López Velasco (FURG-Brasil)

Hacia una historia para la integración latinoamericana

por Edmundo Aníbal Heredia (CONICET)

¿Qué interculturalidad?

por Julio Eduardo Torres Pallara

La humanidad y el planeta

por Rodolfo Bassarsky

El juez de fútbol y el juicio ético

por Hugo Lovisolo, Ronaldo Helal

Mito, utopía y cuestionamiento en la conquista y colonización de América

por Ernesto Barnach-Calbó, Miembro a título individual del Consejo Español de Estudios Iberoamericanos

Manuel Ugarte anduvo en los senderos del Ecuador (I)

por Por Daniel Kersffeld, especial para El Telégrafo

EXPLICITAÇÃO DOS CONCEITOS DAS DIRETRIZES CURRICULARES GERAIS NACIONAIS PARA A EDUCAÇÃO AMBIENTAL

por Sirio Lopez Velasco

EN TORNO A LA OTREDAD: PARADIGMAS Y COMPORTAMIENTOS

por Ernesto Barnach-Calbó Martínez (CEEIB)

Ambrosio Lasso, el ‘Coronel’ de los indígenas

por Daniel Kersffeld

Enrique Terán o el socialismo del desencanto

por Daniel Kersffeld

Reflexiones sobre la “Declaración Universal de la Democracia”

por V COLOQUIO INTERNACIONAL DE FILOSOFIA POLITICA

La segunda juventud de Marx

por Francesc Arroyo

UN CIUDADANO ESCLARECIDO: SILVIO KREMENCHUZKY

por SILVIO KREMENCHUZKY

Yo, Artigas

por Sirio López Velasco

La soledad latinoamericana

por Emir Sader (UERJ)

Integración Programática y Fáctica de la Primera Independencia a Unasur

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias de Buenos Aires)

Hermes Benítez: “Los partidarios del magnicidio de Allende no comprenden el significado de su sacrif

por Mario Casasús

Costa Rica y Brasil: jóvenes disconformes

por Rafael Cuevas Molina (Presidente AUNA-Costa Rica)

El ensayo Nuestra América y el tiempo presente

por Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

UNA ENSEÑANZA SIN REPROBACIÓN ES POSIBLE

por Sirio López Velasco

Éloge de la lenteur / Elogio de la lentitud

por François de Bernard

PRESENTACIÓN DE EL NEUROLIBERALISMO Y LA ETICA DEL MÁS FUERTE

por Hugo Biagini

El adolescente y el mundo contemporáneo de la economía de mercado

por Jesús María Dapena Botero

Bolívar en la revolución latinoamericana

por Laureano Vicuña Izquierdo / El Telégrafo (Ecuador)

La Dirección de Ayotzinapa

por Fernando Buen Abad Domínguez

La lectura: ¿una práctica en extinción?

por Marcelo Colussi

Mensaje de Federico Mayor

por Federico Mayor

Albert Camus, del enigma y de la rebeldía. La revuelta. El gran grito de la rebeldía humana

por Gabriella Bianco

Ética de la Reciprocidad y Educación Andina

por Macario Coarite Quispe

ASÍ EN LA PAZ COMO EN LA GUERRA

por Jorge Brioso (Carleton College) y Jesús M. Díaz Álvarez (UNED)

Charlie Hebdo: una reflexión difícil

por Boaventura de Sousa (Universidad de Coimbra - Portugal)

UNA NACIÓN ANTROPOLÓGICA

por Edmundo Heredia (UNC-CONICET)

Desafío para la Filosofía en el siglo XXI

por José Luis Ayala

Alegato contra el coleccionismo privado de manuscritos

por Horacio Tarcus (Doctor en Historia, director CeDInCI/UNSAM, investigador independiente del Conicet)

El graffíti como forma de expresión contra-hegemónica y de emancipación social

por Randal Cárdenas-Gutiérrez

“TODOS SOMOS AMERICANOS” (El Presidente Obama)

por Ernesto Barnach-Calbó

Que la tortilla se vuelva. Una mirada sobre La Voz de la Mujer

por Camila Roccatagliata (Universidad Nacional de La Plata)

Análisis sintético de El Eterno Retorno de los Populismos

por Nidia Carrizo de Muñoz

Texto alusivo a la presentación del libro EL SUPLICIO DE LAS ALEGORÍAS de Gerardo Oviedo

por Hugo E. Biagini

CORREDOR DE LAS IDEAS DEL CONO SUR: REPERTORIO DOCUMENTAL

por Hugo Biagini, Lucio Lucchesi (comps.)

Pensamiento emancipador en el Caribe

por Adalberto Santana

Las traducciones al español de Le temps retrouvé de Marcel Proust

por Herbert E. Craig (Universidad de Nebraska)

Presentación del libro Cartas de Ricardo Rojas

por Hugo Biagini

El posprogresismo en América Latina. Algunas ideas pensadas en voz alta

por Sirio López Velasco

Fernando Aínsa, la reinvención de la utopía

por Edgar Montiel

Las reescrituras del yo en los borradores del último Alberdi

por Élida Lois

ROSARIO BLÉFARI O LA PALABRA MEDIÚMNICA

por Hugo Biagini

Entre cabezas y trash. Cine y clases subalternas en la Argentina 1990-2016

por Demian Alsina Argerich

A World Beyond Global Disorder: The Courage to Hope

por Fred Dallmayr y Edward Demenchonok (eds.)

ENSAYISTAS.ORG incorporó al CECIES entre sus páginas

por CECIES

El Corredor de las Ideas en Pacarina del Sur

por CECIES

UNA FIGURA CONSULAR

por Hugo E. Biagini

L’écoute d’un ami hors norme

por Marcelo Velarde Cañazares

EL MISTERIOSO TRASFONDO DE UNA PIEL ROSADA

por Hugo E. Biagini

José Jara Du retour d’Ulysse à Valparaiso à la pensée posthume de l’exil

por Patrice Vermeren (Université Paris 8)

Razones y caminos del Che (*)

por René Báez (**)

/
/ /
/