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Proyecto: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II

Alteridad americana / Otredad americana

por Rafael Ojeda
 


Edward Said empieza uno de sus libros citando una frase demoledora de Karl Marx, que revela el sesgo totalitario y devoción logocéntrica del ethos Occidental: “No pueden representarse a sí mismos, deben ser representados”. Idea con la que Marx reforzaba el prejuicio eurocéntrico que terminó contaminando incluso las teorías revolucionarias y emancipatorias del viejo y nuevo mundo, subsumidas también a ese diferencial colonialista, entre el Yo y el Otro, que hace imposible conferirle a los otros capacidad de agenciamiento o autorepresentación. Por lo que Said sustentándose en aquella antigua segmentación binaria del mundo, escribió: “Oriente ha servido para que Europa [u Occidente] se defina en contraposición a su imagen, su idea, su personalidad y su experiencia”.

Esto nos refiere a un esquema mental fuerte en el que el Otro es construido como alteridad –del latín alter que significa otro-, a partir de un juego de oposiciones en el que siempre pierde, pasando a encarnar todo lo que “nosotros”-si lo planteamos desde un punto personal colectivo- hemos dejado de ser, no somos, o nunca hemos deseado ser. Es decir, nuestro diferencial en una escala de representaciones cualitativamente baja, convirtiéndolo en una suerte de “exterioridad pura”, tele-construida y encubierta, a partir de un discurso que, al serle impuesto como la imagen real de sí mismo, le dará luces para reconocerse como sujeto, a partir de la mirada del colonizador-intérprete. Con las instancias representacionales nunca estables, pues éstas fueron variando a medida que se asentaba la colonia, desde aquel mito inicial que presentaba a América como lugar edénico de la inocencia y naturaleza, en el que no se había experimentado el pecado original, hasta ser el espacio de caníbales, sodomitas, violentos e idólatras que rendían tributo y sacrificios a sus dioses sanguinarios.

Tras el Descubrimiento de América -o lo que en las pompas del “Quinto centenario” se quiso llamar “Encuentro de dos mundos”, como salida idílica que graficaba una relación horizontal que no victimiza ni ensalza, pero que no dejaba de encubrir la cruenta realidad de la invasión, conquista o “recolonización”-, todas estas tensiones y posibilidades representacionales fueron trasladadas a tierras americanas, como posibilidades exacerbadas, debido a la irrupción de una diferencia radicalmente no prevista en la noción europea de mundo, ni en sus cartografías epistemológicas y revelaciones místicas. Pues, la evidencia de un “Nuevo mundo” echaba por tierra las bases de las todas creencias tradicionalmente occidentales, presentándose esto, como inestabilidades y crisis que pretendió ser corregida a partir de la apropiación y reinvención de aquella novísima alter-realidad en la que el colonizado-conquistado pasó a ser, en vez de sujeto potencialmente análogo o referente para la comunicación intercultural e intersubjetiva, un objeto de análisis subalternizado, deshumanizado y desubjetivizado.

De allí que el Otro americano, exotizado en su otredad “no occidental” ante la mirada etnocéntrica del logos hegemónico, fue experimentando el totalitarismo de conceptos como evangelización, civilización y occidentalización, convertidos en sinónimos de modernización, ante su “eficacia” profiláctica, ordenadora y desarrollista, con la que América fue insertada en una gramática de tiempo lineal y modernista, en la que el utopismo y el salvacionismo renacentista se presentaron como las dos caras de una misma empresa colonizadora.

Para Emmanuel Levinas la relación con otro no es una relación idílica y armoniosa de comunión y empatía mediante la cual podamos ponernos en su lugar y reconocerlo como semejante y al mismo tiempo exterior a nosotros, pues “la relación con el otro es una relación con un misterio”. Y a esa exterioridad, que puede ser entendida también como ajenidad, Levinas la ha planteado como alteridad que ontológicamente se revela en la existencia, en la muerte, en Dios, en el lenguaje, en el tiempo y en la persona del Otro, encerrando al sujeto en el espacio de sí mismo, es decir, en lo que constituye todo su ser.

La confrontación entre Occidente y el Nuevo Mundo se elevó también a esas alturas ontológicas que Edmundo O'Gorman ha denominado “invención” y Leopoldo Zea y Dussel han preferido llamar “encubrimiento”. Ante la posibilidad de descubrir a los otros en uno mismo, pues para los europeos, la cercanía del Otro “no americano” -es decir de los africanos, árabes o asiáticos-, los hacía menos extraños a los ojos del “descubridor-conquistador”, y a los procesos de “orientalización” definidos en el tránsito entre “Oriente Próximo” y “Extremo Oriente”, como una escala de alteridad y diferencia, en la que Oriente próximo no sólo ha sido el vecino inmediato de Europa occidental, sino también su contrincante cultural y foco de transferencias. En tanto el lejano Oriente ha sido visto como el lugar idílico de fábulas y pesadillas.

Said ha escrito que para el occidental lo oriental siempre se parecía a un aspecto de Occidente. Pero la labor del orientalista consiste siempre en convertir Oriente en algo diferente de lo que es, en otra cosa” y lo hace en su beneficio, en el de su cultura y, en algunos casos, por lo que cree es un bien para el oriental. De allí que Oriente fuera “orientalizado”, es decir construido como Oriente, desde la mirada europea, que fue proyectando en el espejo Otro sus falencias, ausencias y miedos, para ir domesticando su exotismo, hasta convertirlo en algo menos temible a la convivencia. Pues en el espacio simbólico, el discurso de la diferencia es un discurso difícil, que implica también relaciones de poder.

Con el Nuevo Mundo, en cambio, el etnocentrismo occidental descubrió la alteridad radical, una diferencia tan radicalmente inusitada e impensada, que movió al cataclismo mental a Occidente. Debido al grave descuido divino que en sus revelaciones no había considerado esta “alteridad radical” americana. Descuido cuya culpa fue trasladada, por los regentes de la fe, a los aborígenes americanos, que, pese a la defensa de piadosos cristianos, como Bartolomé de las Casas, movió al sacro exterminio, extirpación cultural y usurpación territorial de los naturales del continente.

América se presentó a los ojos europeos como algo substancialmente extraño, por lo que su “descubrimiento”, o más precisamente el descubrimiento de los americanos, fue sin duda el “encuentro” más asombroso de la historia, debido a que sus pobladores se presentaban a los ojos de Occidente como una realidad antropológica, social, cultural y simbólica totalmente nueva y nunca antes vista ni oída. Como exterioridad cultural pura que los arrastró a la estupefacción. Iniciándose así una posibilidad relacional totalmente nueva, en la que lo desconocido se presentó como diferencia radical y discontinuidad del espacio americano con respecto al europeo. Lo que, motivó la reconfiguración racionalista y desacralización social de Europa, que alcanzó su cenit en el Siglo de las luces y el pensamiento ilustrado. Un sentimiento de “extrañeza radical” ausente en el “descubrimiento” de los otros continentes nunca del todo desconocidos para Occidente, ya que el recuerdo africano, indio o chino está presente desde los orígenes de la civilización occidental.

Hay una frase que resulta paradigmática para comprender el acceso hacia esta dimensión extrema de la diferencia, de la “alteridad radical” de Jean Baudrillard: “La medusa significa una alteridad tan radical que no es posible mirarla sin morir”. Pues Occidente no ha querido verse desde la mirada del Otro, desde los ojos de la diferencia. Diferencia que al final resulta un peligro de muerte que confirma el tradicional vértigo eurocéntrico a lo anormal, a lo diferente, a lo incierto, en suma al “vacío conceptual”, que se intensifica en la noción de “alteridad radical”, como una entidad autónoma que tras su puro contacto con el logos occidental, es eliminado en un proceso de normalización colonial o simplemente aniquilado; formas análogas de significación que explican por qué esa sensación de peligro terminal ante la alteridad americana devino en el mayor de los genocidios humanos y culturales de la historia. Convirtiéndose en la razón de la saña mostrada por los españoles e ingleses en destruir al Otro americano. Genocidio que no se justificaba religiosa ni económicamente salvo por lo que Baudrillard ha llamado “el crimen absoluto: la incomprensión de la diferencia”, dándose así la forma más sutil de exterminio en el que intervinieron las virtudes humanistas de la modernidad.

En América, la idea de descubrimiento y conquista fueron términos análogos y sustituibles, así como el descubrimiento/encubrimiento implicó el paso hacia una nueva dimensión del mundo, en el que los hombres (nosotros y los otros) fueron descubriendo la totalidad de la que formaban parte, concibiéndose desde ahí, al planeta cerrado en su globalidad universal, pero como globalidad problemática. Pues, a diferencia de Occidente, las culturas no occidentales no han pretendido la universalidad, pues habían vivido únicamente de su singularidad. En tanto, Occidente, sujeto hegemónico y dueño de los símbolos universales que construyeron la alteridad y la diferencia, se apropió del mundo y de sus símbolos, representándose como antropológicamente superior, sometiendo al Otro, a su logos colonial-universalista, donde el conquistador-colonizador, pretendió llenar el “vacío de significación” que implicó para ellos la degradada imagen que construyeron de América.

Mas, ese paso de Oriente a Occidente, en el que la diferencia fue asumida como “vacío semántico”, y la “racionalidad o primitivismo impío de los naturales” como un “obstáculo epistemológico”, fue mostrando salidas que pretendieron legitimar una política de apropiación/colonización del espacio simbólico, además del geográfico y su alteridad radical, como un proyecto civilizatorio de “transterritorialización” cultural y exterminio antropológico y simbólico de América, obedeciendo esto a las resistencias europeas a entregarle a Oriente la posesión simbólica de una tierra tan nueva y feraz, como era el espacio americano. Además de un pragmatismo conceptual, que no les recomendaba escapar de aquel esquema binario de poder, en el que América, occidentalizada a partir de un proceso de resemantización y reconceptualización, en la estrategia de construcción de una alteridad colonial, pasó a formar parte del Mundo como el “extremo de Occidente”, ante la institucionalización de las Indias Occidentales, pese a que fue Oriente la inspiración de Colón que lo condujo al “descubrimiento”.

Por ello, al descubrimiento le siguió inmediatamente el encubrimiento, pues América representaba el circuito emotivo de Europa, como ruta hacia Oriente, interrumpida providencialmente con su aparición durante el auge renacentista. En un período en el que los antiguos mitos arcádicos fueron trasplantados como utopía terrenable, al paraíso de la “no significación” que vislumbraron en el Nuevo Mundo: el lugar del descubrimiento por antonomasia, y en el que sólo hay posibilidad de confrontarse con la diferencia. Donde los afanes de los navegantes y capitanes fueron cediendo al de los viajeros, misioneros, mercaderes y naturalistas.

Mas, estos “vacíos de significación”, “vacío conceptual” o “ausencia de conocimiento”, con el que fue presentado el espacio americano, ante el vértigo occidental o imposibilidad de asir la exterioridad radical desde la diferencia, como diferencia extrema o alteridad radical, no encasillable en los esquemas universalistas eurocéntricos, fueron llenados a partir de una suerte de colonización conceptual, en un proceso de semantización totalitario, sustentado en una cercanía pragmática y aleatoria. Pues para la pretensión del conquistador-colonizador, o el naturalista de todos los tiempos, lo desconocido ha implicado mundos para los que aún no existían conceptos ni lenguaje, desplazándose con la actitud de un pionner que refuerza constantemente aquella necesidad de descubrir y apropiarse de lo desconocido, incluyendo al Otro integrado a su entorno natural, a partir de un reduccionismo logocéntrico, en el que lo existente sólo adquiere sentido en el campo del conocimiento, cuando alguien lo nomina, lo significa y contextualiza dentro de un marco teórico que implica la comprensión.

Algo que con la irrupción positivo-cientificista de Occidente, fue exacerbado hasta desubjetivar la otredad americana, hasta reducirla a la condición sutil de materia de estudio, implicando esto también el inicio del ocultamiento epistemológico de la “razón” americana, pues hasta nuestros días el conocimiento de esta parte del mundo, ha tendido a reproducir las estrategias de ocultamiento e invisibilización antropológica hegemónica, siendo subsumido al logos colonialista occidental, desde un “logos totalitario” que fue absorbiendo para sí todo lo conceptualizable, teorizable, visualizable, cosificable y universalizable.

De allí la importancia de crónicas indias y mestizas de América, como las de Guamán Poma de Ayala o el Inca Garcilaso de la Vega, cuya publicación empieza a relativizar la idea de ese “vacío” americano, incidiendo, pese a sus limitaciones y contaminaciones, en la progresiva visibilización de una razón representacional diferente, donde la organización social prehispánica, cuyo imaginario incaico influyó en el universo utópico del Renacimiento, o las invocaciones de “buen gobierno”, fueron esbozando algunos nexos que, ante una conciencia posmoderna o transmoderna de la diferencia, está posibilitando la reconstrucción de las estructuras lógicas de una tradición y un autoreconocimiento colectivo diferente. Salvando así al continente americano del “vacío conceptual” en el que se le había sumido desde la conquista. Al presentar la alteridad americana, como sujeto y proyecto civilizatorio análogo al occidental. Algo que ha continuado discutiéndose a partir de auténticas vanguardias latinoamericanas como la Teología de la liberación, la Filosofía de la liberación o la Teoría de la dependencia, además de los actuales proyectos de descolonización epistemológica que se hallan circulando crecientemente.
 

Fuentes: E. Said, W. Orientalismo. Madrid, Libertarias 1990 - T. Todorov, La conquista de América. México, Siglo XXI, 1997 - E. Levinas, El tiempo y el Otro, Barcelona, Paidós, 1993 - E. Levinas, Totalidad e infinito, Salamanca, Sígueme, 1987 - J. Baudrillard, La transparencia del mal. Barcelona, Anagrama, 1995 - R. Campa, América Latina y la cultura occidental, México, CIALC, 2007 – A. Gerbi, Viejas polémicas sobre el Nuevo Mundo, Lima, Banco de Crédito, 1943 - E. O' Gorman, La invención de América, México, FCE, 1958 - L. Zea, Filosofía de la historia americana, México, F.C.E. 1978 - E. Dussel, 1492 El encubrimiento del otro, La Paz, Plural, 1994 – W. Mignolo, La idea de América Latina, Barcelona, Gedisa, 2005.

 
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Tragedia Americana

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Vitalidad

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Pensamiento Heterológico

por Jorge Brower, Universidad de Santiago de Chile

Geo-epistemología

por Claudio Canaparo, University of Exeter

Estado de Bienestar

por Cerdá, Juan Manuel, CONICET - UNQ

Macedonismo

por Horacio Eduardo Ruiz

Garantismo

por Marisa Miranda, Gustavo Vallejo (CONICET)

Educabilidad

por Clara Inés Stramiello (UCA –UNLA)

A Priori Vital

por Gerardo Oviedo

Recursos naturales

por Marina Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Miranda (CONICET)

Superposiciones Culturales

por Fernan Gustavo Carreras (UNSE y UNT)

Educación alternativa

por Mariana Alvarado (CONICET)

Ecofeminismo

por Celina A. Lértora Mendoza, Conicet-FEPAI, USAL

Existencialismo Latinoamericano

por Marcelo Velarde Cañazares, Paris VIII

Desarrollo sustentable

por Marina Laura Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Adriana Miranda (CONICET)

Hora Americana

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Teoría del Caos

por Fernando Vilardo, UBA

Conservacionismo

por Adrian Monjeau y Herminia Solari, Universidad de Mar del Plata

Políticas Identitarias

por María Luisa Rubinelli, Universidad de Jujuy

Crecimiento sostenido

por Felipe Livitsanos, UBA

Crítica

por Pedro Karczmarczyk, Conicet UNLP

Inmigrante argentino

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Indocumentado

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Resiliencia

por Horacio Eduardo Ruiz, UBA

Filosofía antihegemónica

por Álvaro B. Márquez-Fernández, Centro de Estudios Sociológicos y Antropológicos, Universidad del Zulia

Subalterno

por Rafael Ojeda

Panfleto Politíco

por Natalia Paula Fanduzzi, Universidad Nacional de Sur

Revistas

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Integracentrismo

por Jorge Rueda (Universidad de Santiago de Chile)

Género

por Alejandra de Arce (UNQ)

Unidad Latinoamericana

por Carlos Pérez Zavala (Universidad de Río Cuarto)

Poder simbólico

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Gestión Participativa de las Diversidades

por Ricardo Romero: Instituto Nacional contra la Discriminación.

Chacarero

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

Ambientalismo

por Marina Laura Lanfranco Vazquez (CIC)

Ecumenismo Latinoamericano

por María Teresa Brachetta

Acción directa

por Julián Rebón (UBA)

Agricultura Familiar

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

JUSTICIA EMANCIPADORA

por Zulay C. Díaz Montiel (Universidad del Zulia)

Sanitarismo

por Norma Sánchez (UBA)

Concientización

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Eticidad

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Laicismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

No violencia

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Pluralismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Infancia

por Germán S. M. Torres (UNQ)

Territorio Libre

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Antilenguaje

por Patricia Vallejos LLobet (Universidad Nacional del Sur)

Antisemiología

por Jorge Brower Beltramin (Universidad de Santiago de Chile)

Contrahegemonía

por Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador)

Neopopulismo

por Roberto Follari (Univ. Nacional de Cuyo)

Fiestas Míticas

por Claudia Bonicelli (UGNS)

Filosofar Latinoamericano

por Hugo Biagini (CONICET, Academia de Ciencias)

Autogestión

por Antonio Colomer Viadel, FADE UPV, INAUCO.

Discurso

por Carolina E. López, Universidad Nacional del Sur

Filosofía ambiental

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

Filosofía ambiental argentina

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

El Concepto Crítico de la Política

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

La Crisis de la Política y la Pospolítica

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

Comunidad de Cuestionamiento

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Filosofía con niños

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Experiencia de pensamiento

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado (CONICET)

Ciudadanía holística

por Ana Irene Méndez

Arte relacional

por Ferrari, Ludmila (Universidad Javeriana de Colombia)

Estudios Visuales

por Marta Cabrera, Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá-Colombia)

Sincretismo

por María Luisa Rubinelli, Universidad Nacional de Jujuy

Política Cultural

por Arturo Chavolla, Universidad de Guadalajara

Troskismo Argentino

por Daniel de Lucia, Instituto del Profesorado Joaquín V. Gonzalez

Desarrollo sostenido

por Juan Kornblihtt, CEICS

Descentralización educativa

por Romina De Luca, CEICS

Justicia distributiva

por Gerardo Baladrón, CEICS

Justicia internacional

por Germán Suárez, CEICS

Universalismo contextualista

por Gregor Sauerwald, Universidades de Ciencias de Münster y Católica de Montevideo

Movilidad social

por Marina Kabat, CEICS

Participación política

por Liliana Giorgis, UNCU

Salto cualitativo

por Fabián Harari, CEICS

Salud reproductiva

por Rosana López Rodríguez, CEICS

Subversión

por Stella Grenat, CEICS

Liberación (Filosofía)

por Cristina Liendo, UNC

Literaturas heterogéneas

por Graciela Maglia, Universidad Javeriana

Neozapatismo

por René Báez, Pontificia Universidad Católica, Ecuador

Memoria sonora

por Analía Lutowicz y Alejandro Herrero, Universidad Nacional de Lanús

Pedagogías de las diferencias

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado, Marcelo Cunha Bueno, Universidad Nacional de Cuyo

Autodidaxis

por Dante Aimino, UNCo

Universidad Trashumante

por Juan Carlos Suárez, Universidad Nacional de Lanús

Legitimación

por Carlos Javier Pretti, CONICET

Abuelidad

por Hugo E. Biagini, Academia de Ciencias-Conicet

Convivencia

por Buatu Batubenge Omer, Adriana Mancilla Margalli y Benjamín Panduro Muñoz

Derecho alternativo

por Carlos Ponce de León UNCo

Transversalidad

por Maria Beatriz Quintana, UNJu.

Recursos hídricos

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Agriculturalización

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Formación Nacional

por Fabio Luis, Universidad de San Pablo

Contrahegemonía Nuestramericana

por Claudio Gallegos CONICET/ Universidad Nacional del Sur

Alteridad americana / Otredad americana

por Rafael Ojeda

Derechos Sociales

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

Adolescencia

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

YUNTA

por Jorge Rueda C. (Universidad de Santiago de Chile)

Nosotros

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Humor

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Mártir

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

GIRO DESCOLONIAL

por Alejandro De Oto

PENSAMIENTO DESCOLONIAL/DECOLONIAL[1]

por Alejandro De Oto

Justicialismo

por Eduardo J. Vior (Universidad de Foz de Iguazú, Brasil)

Republicanismo

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias)

Malestar en la cultura

por Mario Orozco Guzmán y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo)

Movilización

por David Pavón Cuéllar (UMSNH) y José Manuel Sabucedo (USC)

Fuerzas Morales

por Susana Raquel Barbosa (Conicet, Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires)

Inconsciente

por Ian Parker (Universidad Metropolitana de Manchester) y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana)

Georgismo

por Daniel De Lucia (Instituto Profesorado Joaquín V. González)

GAMBETA

por Di Giano, Roberto; Massarino, Marcelo; Ponisio, Julián; (Universidad de Buenos Aires)

Del principio de la igualdad

por Norman Palma (Univ. París)

Emergencia

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

La imaginación

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Transdisciplina

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM) Alejandra Ruiz Trujillo (Posgrado-UNAM)

Incertidumbre

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Reapropiación

por Brenda Tovar García

Razón ensayística.

por Janusz Wojcieszak (Universidad de Varsovia)

Ética ambiental

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

El Logos (Pensamiento-Lenguaje) alternativo: El “Che” Suramericano

por Ricardo Nicolon

Memoria individual y colectiva

por Fernando Aínsa (Escritor y ensayista)

Ilustración Americana

por Rafael Ojeda

Sindicalismo de bases como alternativa frente a la burocracia

por Antonio Salgado

Desprejuicio

por Lucía Alicia Aguerre (UBA - CONICET)

Turismo social

por Erica Schenkel (CONICET - UNS)

Turismo alternativo

por Canoni Juan Pablo (UNS) y Schenkel Erica (CONICET - UNS)

Analogía

por Gerardo Oviedo, UBA-UNC-UCES

CIUDADANÍA AMBIENTAL

por Daniel Eduardo Gutiérrez

Compañero

por Ofelia Jany

Ecofeminismo latinoamericano

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

Liberalismo latinoamericano

por Diego Alejandro Fernández Peychaux

Colonialidad

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Sujeto criollo

por RAFAEL OJEDA

Economía Solidaria

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Colonialismo Interno

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Tribus urbanas

por Carlos Junquera Rubio

Evaluación educativa

por JUAN VICENTE ORTIZ FRANCO (Fundación Universitaria Los Libertadores)

CHAMPURRIA/CHAMPURRIADO

por Jorge Rueda Castro (Universidad de Santiago de Chile)

Onomantitesis

por Paolo Galassi (Università di Bologna)

Emancipación

por Elena Torre

Antagonismo

por Agustín Artese

Violencia marginal

por Florencia Prego

Extractivismo

por Andrea Cardoso (UBA-UNAJ)

Represor/a

por Analía Goldentul (IEALC/CONICET)

Integración Latinoamericana

por Juan Manuel Karg

Intelectual Latinoamericano

por Silvia E. Romagnolo

Pensamiento fronterizo

por Jung Eun Lee(UBA)

Investigación comunitaria intercultural

por Sebastián Levalle

Relativismo Cultural

por Rodrigo A. Gómez Tortosa

Mula

por María Cecilia Sánchez

Territorio

por Javier Eduardo Serrano Besil

Refugiado

por Laura Lopresti (UBA)

Campesinado

por Vannessa Morales Castro

Turismo rural comunitario

por Florencia Lance

Experimentalismo plástico latinoamericano

por Ana Beatriz Villar

Educatividad

por Osvaldo Concha

UNIVERSIDAD INTERCULTURAL

por Ana Paola Miyagusuku Miyasato

Curaduría en la periferia

por Elizabeth Hernández López, y Roberto Sanz Bustillo (UNAM, México)

Comunidad

por AA.VV.

Utopismo

por Mauro Leandro Asnes (UNS)

Insurrección

por María Eugenia Chedrese (UNS)

Ciencia

por Nora Ftulis (UNS)

Retórica

por Pablo Maximiliano Pellejero (UNS)

Exteriorismo

por Sergio Raimondi (UNS)

Nuevo Hombre

por Marina P. Verdini Aguilar (CEINA/UNS/CONICET)

FRACTURA

por Paolo Galassi (CEINA/CONICET/UNS)

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