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Proyecto: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II

Hora Americana

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias
 


Puede hablarse de “Hora americana” con relación a diversos ciclos históricos culminantes que han propiciado la autodeterminación regional y espacios institucionales supranacionales, sea ello en el terreno programático o en el dominio de la acción. Una serie de autores, obras y emprendimientos se han orientado a sostener la causa de la unidad territorial para acceder a un desarrollo equitativo. La preservación y promoción del patrimonio común latinoamericano, tanto en el orden material como en el plano simbólico, representa un leit motiv por excelencia del pensamiento continental frente a poderosos intereses enajenantes de extra e intramuros.

A diferencia de lo ocurrido con fenómenos como los de la Comunidad Europea o el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), la idea latente de una gran nación americana exhibe una prolongada tradición. Ya en tiempos de la Independencia se alcanzó a sobrepasar las barreras geográficas y a bosquejar la especificidad de lo americano; con una solidaridad y una integración fácticas que fueron puestas de manifiesto, por ejemplo, en tierra peruana. La misma gesta emancipadora fue visualizada como un gran esfuerzo continental, como una revolución americana: “Bastaba haber nacido en América para poder actuar en cualquier parte del continente como oriundo de Ella. Los ejemplos son innumerables. Hubo oficiales argentinos al mando del ejército chileno y centenares de voluntarios chilenos […] pelearon por la libertad del Plata como la del propio país. Parecida solidaridad se manifestó en las luchas que tuvieron como escenario la Nueva Granada y Venezuela, alternativamente. Luchando por la emancipación del continente se trabajaba por la de la patria pequeña” (Roubik y Schmidt). Además, se aspiraba a plasmar un programa que venía recorriendo nuestras tierras a través de expositores como Miranda, Bolívar o Andrés Bello hasta llegar a la Guatemala de José Cecilio del Valle, quien aseguraba: “La América será desde hoy mi ocupación exclusiva. América de día cuando escriba: América de noche cuando piense. El estudio más digno de un americano es América”. El mismo Del Valle presenta una propuesta de alianza sudamericana dotada de una fuerza de l5 millones para impedir “toda agresión”. Esta idea será retomada por Bernardo Monteagudo en su Ensayo sobre la necesidad de una Federación General entre los Estados Hispanoamericanos, donde exhorta a la unión continental para neutralizar los afanes anexionistas de aquellos bloques que, al estilo de la Santa Alianza, condenaban la soberanía de los pueblos, mientras señala los fundamentos para ese proyecto integrador: “Existen entre las repúblicas hispanoamericanas afinidades políticas creadas por la revolución, que unidas a otras analogías morales y semejanzas físicas, hacen que la tempestad que sufre, o el movimiento que recibe alguna de ellas, se comunique a las demás”. Propuestas como las de Monteagudo y Del Valle anticipan el congreso bolivariano de 1826, convocado para edificar la mayor nación del mundo en extensión y libertades. Dichos planes autoctonistas contenían avances superiores, como el propósito de forjar institucionalmente una nueva humanidad y una nueva nación, con ostensibles acercamientos de los patriotas al tronco aborigen, por más que el mismo seguiría siendo excluido hasta la actualidad. Pese a las presiones externas y locales, que terminaron por imponer la división territorial, comienza a insinuarse por aquella época la idea de una patria y una ciudadanía comunes la concepción de América Latina como un mismo país diferenciado de España, el credo sobre la unión moral de nuestras repúblicas y su respectiva coalición.

Pese a las tesis segregacionistas y al desmembramiento producido por la formación de los Estados nacionales, la magna utopía unionista resurge a fines del siglo XIX hasta su brusco corte ante la sucesión de golpes estatales, de la política neoliberal y del llamado realismo periférico, de subordinación a las potencias dominantes. A luz del ímpetu expansionista estadounidense, disfrazado de panamericanismo, José Martí sostuvo que había llegado la hora de que nuestra América, la mestiza y empobrecida, declarase su segunda independencia. Luego, con la generación de 1900, se reanudan los planteamientos indoamericanistas y se buscan modelos culturales endógenos. Si bien hubo casos paradigmáticos como el Ateneo de la Juventud en México, los planteos no sólo exhibieron una faceta intelectual sino que también adoptaron ribetes institucionales específicos, a través de gestiones presidenciales como las de Hipólito Yrigoyen en Argentina, inclinado hacia una política exterior de autonomismo y confianza en nuestro común destino histórico. Vinieron también las campañas de organizaciones civiles como la Unión Latinoamericana para salvaguardar la soberanía de nuestro continente austral y obtener la nacionalización de las fuentes de riqueza, la repartición de la tierra y la socialización de la industria. Durante el período de alta ebullición transformadora que va de 1900 a 1930 ha abundado el ensayismo socio-político en torno al problema de la integración y al establecimiento de ligas continentales defensivas; una línea de pensamiento vigorizada por los reformistas cordobeses de 1918 y en cierto modo por los congresos americanos de estudiantes efectuados entre 1908 y 1912. En el primero de estos encuentros, realizado en Montevideo, se proclamó que había llegado la hora de la emancipación bajo el ideal de la unión americana, partiendo de las necesidades de nuestros pueblos y desconfiando de los sectores consuetudinarios del poder. Por su parte el adalid de la Reforma Universitaria, Deodoro Roca, cuestiona los extravíos evidenciados durante la Colonia y el siglo XIX —cuando se transitaba por la tierra de América sin vivir en ella—, mientras destaca la actitud de las nuevas generaciones que, sin cerrarse a la cultura mundial, se preocupaban por los propios problemas y sentían como “la recia imposición de la hora” la urdimbre del hombre americano. Los líderes juveniles sintieron que se estaba asistiendo en América a un ciclo civilizatorio distinto, de amplia democracia y con un cambio total en los valores humanos. Se propiciaba el nacionalismo continental para acabar con un estatuto factoril. Con la unificación de Indoamérica el imperialismo debía sufrir un fuerte desequilibrio al no tener pueblos para sojuzgar, con lo cual se prepararía el fin del sistema capitalista. Se creía atravesar una revolución y una auténtica “hora americana”, según sentenciaba el manifiesto fundacional y un libro clave de Saúl Taborda, Reflexiones sobre el ideal político de América: “El régimen social consagrado por Europa ha carecido de eficacia para hacer efectiva la paz y con la paz el bienestar del mundo [...] Una nueva estructura se levantará sobre el orden de cosas abatido. ¡América, hazte ojo! ¡América, hazte canto! [...] un momento histórico hay que decide el derrotero en el oscuro laberinto de las encrucijadas; una hora sin retorno pone sus vibraciones en el reloj del tiempo, señalando el camino de la acción [...] ¡América, la hora!”. Por otro lado, apelándose al germen revolucionario soviética se hablaba también de una “nueva vida”, con “nuevos horizontes”: “¡Uruguayos, peruanos, argentinos, chilenos y americanos todos! [...] la ‘hora de América' [...] es la hora de Rusia y será la hora del mundo”. Similares vivencias identitarias, sumadas al componente tercermundista, habrá de experimentarse más tarde con el influjo irradiado por la Revolución cubana.

En vísperas del bicentenario del proceso emancipador, con el advenimiento de gobiernos populares, la institucionalización de organismos regionales y el protagonismo de los movimientos sociales e indígenas, va cobrando cuerpo una nueva hora americana en la cual puede renacer y afianzarse el sueño bolivariano, o sea, un programa como el de la integración que suscitó tantos desvelos generacionales. Tras mucho más de un siglo de aislamiento y luchas fraticidas en Nuestramérica, con aplicación indiscriminada del dogma neoliberal en la década del noventa, se prevé la implementación de un superbloque con una población superior a la de Estados Unidos y una superficie equiparable a la mitad del continente. Se han planificado varias obras ambiciosas, como una carretera interoceánica y un anillo energético, cuyas áreas prioritarias se han focalizado en la lucha contra las asimetrías sociales y en la atención al campo popular. Se trata de una Unión Sudamericana o UNASUR que podría llegar a convertirse en la quinta economía mundial, como primera exportadora de alimentos, con la mayor biodiversidad y reserva ecológica, con su vasto caudal en agua dulce, bosques, minerales e hidrocarburos, sumado a la gran demanda de materias primas y a la creación de un Banco Sudamericano que permitiría absorber muchos millones de dólares depositados en el Norte. Junto a ello se busca promover el turismo regional —mediante interconexión aérea— y el comercio dentro del bloque, sin desestimar los acuerdos con otras naciones hacia un mundo multipolar. Estaríamos ante la perspectiva de mancomunar países y pueblos que poseen muchos más antecedentes amalgamadores que el de otros bloques ya consolidados, por limitados que hayan sido sus logros y finalidades. Con el avance del nacionalismo defensivo y de las izquierdas gubernamentales, el panorama sobre integración resulta bastante más alentador que el de los años '90, gracias al dinamismo que ha ido adquiriendo el pensamiento y las salidas alternativas en nuestros suelos irredentos, a través de nuevas expresiones, sujetos y espacios que bregan por la regulación estatal y la preservación del patrimonio público. Se halla pues en juego una alianza para crear la anhelada Patria Grande y construir uno de los bloques más gravitantes y humanitarios del planeta. No se está aludiendo a una hora puramente cartográfica sino a un tiempo basado en la protección de los pueblos, de la sociedad civil y del mismo medio ambiente. Estaríamos también ante un programa inmerso en circuitos culturales y políticos que, en esta era globalizadora, cuentan con una nutrida intelectualidad principista, articulaciones y múltiples actividades afirmativas, como es el caso del Foro Mundial de Alternativas, la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad o la Alternativa Bolivariana para las Américas. Más allá de los vaivenes que ha sufrido la ajetreada causa integracionista, hoy parecen menos remotos los proyectos y experiencias encaminadas hacia un desarrollo sostenido con equidad, a una utopía realmente a vivir y, a largo plazo, nuestra unificación constitucional, jurídica, política, parlamentaria, monetaria y aduanera.

Fuentes: F. Ainsa, La reconstrucción de la utopía, Buenos Aires, Del Sol, 1999. – H. E. Biagini y A.A. Roig (comps.), América Latina hacia su segunda independencia, Aguilar, Alfaguara, 2007. - F. Colom González (ed.), La construcción de las identidades nacionales en el mundo hispánico, Madrid, Iberoamericana, 2005. – M. Guerrero, El Mercosur, Caracas, Vadell, 2005. - R. Marsiske (comp.), Movimientos estudiantiles III, México UNAM, 2006. – G. Recondo, Gregorio, El sueño de la Patria Grande, B. Aires, Ciccus, 2001. – C. Roubik y M. Schmidt, Los orígenes de la integración latinoamericana. México. IPGH, 1994. - J. Santos Herceg (comp.), Integración e interculturalidad, Sgo. de Chile, Instituto de Estudios Avanzados, 2008 - VV.AA., Puertas del Bicentenario, Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad, 2007.

 

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Tragedia Americana

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Vitalidad

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP

Pensamiento Heterológico

por Jorge Brower, Universidad de Santiago de Chile

Geo-epistemología

por Claudio Canaparo, University of Exeter

Estado de Bienestar

por Cerdá, Juan Manuel, CONICET - UNQ

Macedonismo

por Horacio Eduardo Ruiz

Garantismo

por Marisa Miranda, Gustavo Vallejo (CONICET)

Educabilidad

por Clara Inés Stramiello (UCA –UNLA)

A Priori Vital

por Gerardo Oviedo

Recursos naturales

por Marina Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Miranda (CONICET)

Superposiciones Culturales

por Fernan Gustavo Carreras (UNSE y UNT)

Educación alternativa

por Mariana Alvarado (CONICET)

Ecofeminismo

por Celina A. Lértora Mendoza, Conicet-FEPAI, USAL

Existencialismo Latinoamericano

por Marcelo Velarde Cañazares, Paris VIII

Desarrollo sustentable

por Marina Laura Lanfranco Vázquez (CIC) y Marisa Adriana Miranda (CONICET)

Hora Americana

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Teoría del Caos

por Fernando Vilardo, UBA

Conservacionismo

por Adrian Monjeau y Herminia Solari, Universidad de Mar del Plata

Políticas Identitarias

por María Luisa Rubinelli, Universidad de Jujuy

Crecimiento sostenido

por Felipe Livitsanos, UBA

Crítica

por Pedro Karczmarczyk, Conicet UNLP

Inmigrante argentino

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Indocumentado

por Graciela Hayes, Universidad de Rosario

Resiliencia

por Horacio Eduardo Ruiz, UBA

Filosofía antihegemónica

por Álvaro B. Márquez-Fernández, Centro de Estudios Sociológicos y Antropológicos, Universidad del Zulia

Subalterno

por Rafael Ojeda

Panfleto Politíco

por Natalia Paula Fanduzzi, Universidad Nacional de Sur

Revistas

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Integracentrismo

por Jorge Rueda (Universidad de Santiago de Chile)

Género

por Alejandra de Arce (UNQ)

Unidad Latinoamericana

por Carlos Pérez Zavala (Universidad de Río Cuarto)

Poder simbólico

por Noemí M. Girbal-Blacha (CONICET)

Gestión Participativa de las Diversidades

por Ricardo Romero: Instituto Nacional contra la Discriminación.

Chacarero

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

Ambientalismo

por Marina Laura Lanfranco Vazquez (CIC)

Ecumenismo Latinoamericano

por María Teresa Brachetta

Acción directa

por Julián Rebón (UBA)

Agricultura Familiar

por José Muzlera Klappenbach (UNQ)

JUSTICIA EMANCIPADORA

por Zulay C. Díaz Montiel (Universidad del Zulia)

Sanitarismo

por Norma Sánchez (UBA)

Concientización

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Eticidad

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Laicismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

No violencia

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Pluralismo

por Gabriella Bianco (Corredor de las Ideas)

Infancia

por Germán S. M. Torres (UNQ)

Territorio Libre

por Hugo E. Biagini, CONICET, Academia de Ciencias

Antilenguaje

por Patricia Vallejos LLobet (Universidad Nacional del Sur)

Antisemiología

por Jorge Brower Beltramin (Universidad de Santiago de Chile)

Contrahegemonía

por Francisco Hidalgo Flor (Universidad Central del Ecuador)

Neopopulismo

por Roberto Follari (Univ. Nacional de Cuyo)

Fiestas Míticas

por Claudia Bonicelli (UGNS)

Filosofar Latinoamericano

por Hugo Biagini (CONICET, Academia de Ciencias)

Autogestión

por Antonio Colomer Viadel, FADE UPV, INAUCO.

Discurso

por Carolina E. López, Universidad Nacional del Sur

Filosofía ambiental

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

Filosofía ambiental argentina

por Alicia Irene Bugallo (UCES)

El Concepto Crítico de la Política

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

La Crisis de la Política y la Pospolítica

por Claudia Yarza, Universidad Nacional de Cuyo

Comunidad de Cuestionamiento

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Filosofía con niños

por Mariana Alvarado, Silvana Vignale (CONICET)

Experiencia de pensamiento

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado (CONICET)

Ciudadanía holística

por Ana Irene Méndez

Arte relacional

por Ferrari, Ludmila (Universidad Javeriana de Colombia)

Estudios Visuales

por Marta Cabrera, Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá-Colombia)

Sincretismo

por María Luisa Rubinelli, Universidad Nacional de Jujuy

Política Cultural

por Arturo Chavolla, Universidad de Guadalajara

Troskismo Argentino

por Daniel de Lucia, Instituto del Profesorado Joaquín V. Gonzalez

Desarrollo sostenido

por Juan Kornblihtt, CEICS

Descentralización educativa

por Romina De Luca, CEICS

Justicia distributiva

por Gerardo Baladrón, CEICS

Justicia internacional

por Germán Suárez, CEICS

Universalismo contextualista

por Gregor Sauerwald, Universidades de Ciencias de Münster y Católica de Montevideo

Movilidad social

por Marina Kabat, CEICS

Participación política

por Liliana Giorgis, UNCU

Salto cualitativo

por Fabián Harari, CEICS

Salud reproductiva

por Rosana López Rodríguez, CEICS

Subversión

por Stella Grenat, CEICS

Liberación (Filosofía)

por Cristina Liendo, UNC

Literaturas heterogéneas

por Graciela Maglia, Universidad Javeriana

Neozapatismo

por René Báez, Pontificia Universidad Católica, Ecuador

Memoria sonora

por Analía Lutowicz y Alejandro Herrero, Universidad Nacional de Lanús

Pedagogías de las diferencias

por Silvana Vignale, Mariana Alvarado, Marcelo Cunha Bueno, Universidad Nacional de Cuyo

Autodidaxis

por Dante Aimino, UNCo

Universidad Trashumante

por Juan Carlos Suárez, Universidad Nacional de Lanús

Legitimación

por Carlos Javier Pretti, CONICET

Abuelidad

por Hugo E. Biagini, Academia de Ciencias-Conicet

Convivencia

por Buatu Batubenge Omer, Adriana Mancilla Margalli y Benjamín Panduro Muñoz

Derecho alternativo

por Carlos Ponce de León UNCo

Transversalidad

por Maria Beatriz Quintana, UNJu.

Recursos hídricos

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Agriculturalización

por María Cristina Sandoval, U.N.L.Z

Formación Nacional

por Fabio Luis, Universidad de San Pablo

Contrahegemonía Nuestramericana

por Claudio Gallegos CONICET/ Universidad Nacional del Sur

Alteridad americana / Otredad americana

por Rafael Ojeda

Derechos Sociales

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

Adolescencia

por Mónica Fernández (UNQ-UNLa)

YUNTA

por Jorge Rueda C. (Universidad de Santiago de Chile)

Nosotros

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Humor

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

Mártir

por Ricardo Melgar Bao (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México)

GIRO DESCOLONIAL

por Alejandro De Oto

PENSAMIENTO DESCOLONIAL/DECOLONIAL[1]

por Alejandro De Oto

Justicialismo

por Eduardo J. Vior (Universidad de Foz de Iguazú, Brasil)

Republicanismo

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias)

Malestar en la cultura

por Mario Orozco Guzmán y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo)

Movilización

por David Pavón Cuéllar (UMSNH) y José Manuel Sabucedo (USC)

Fuerzas Morales

por Susana Raquel Barbosa (Conicet, Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires)

Inconsciente

por Ian Parker (Universidad Metropolitana de Manchester) y David Pavón Cuéllar (Universidad Michoacana)

Georgismo

por Daniel De Lucia (Instituto Profesorado Joaquín V. González)

GAMBETA

por Di Giano, Roberto; Massarino, Marcelo; Ponisio, Julián; (Universidad de Buenos Aires)

Del principio de la igualdad

por Norman Palma (Univ. París)

Emergencia

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

La imaginación

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Transdisciplina

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM) Alejandra Ruiz Trujillo (Posgrado-UNAM)

Incertidumbre

por Rafael Pérez-Taylor (IIA-UNAM)

Reapropiación

por Brenda Tovar García

Razón ensayística.

por Janusz Wojcieszak (Universidad de Varsovia)

Ética ambiental

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

El Logos (Pensamiento-Lenguaje) alternativo: El “Che” Suramericano

por Ricardo Nicolon

Memoria individual y colectiva

por Fernando Aínsa (Escritor y ensayista)

Ilustración Americana

por Rafael Ojeda

Sindicalismo de bases como alternativa frente a la burocracia

por Antonio Salgado

Desprejuicio

por Lucía Alicia Aguerre (UBA - CONICET)

Turismo social

por Erica Schenkel (CONICET - UNS)

Turismo alternativo

por Canoni Juan Pablo (UNS) y Schenkel Erica (CONICET - UNS)

Analogía

por Gerardo Oviedo, UBA-UNC-UCES

CIUDADANÍA AMBIENTAL

por Daniel Eduardo Gutiérrez

Compañero

por Ofelia Jany

Ecofeminismo latinoamericano

por Celina A. Lértora Mendoza (FEPAI)

Liberalismo latinoamericano

por Diego Alejandro Fernández Peychaux

Colonialidad

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Sujeto criollo

por RAFAEL OJEDA

Economía Solidaria

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Colonialismo Interno

por Pablo Quintero (UBA - CONICET)

Tribus urbanas

por Carlos Junquera Rubio

Evaluación educativa

por JUAN VICENTE ORTIZ FRANCO (Fundación Universitaria Los Libertadores)

CHAMPURRIA/CHAMPURRIADO

por Jorge Rueda Castro (Universidad de Santiago de Chile)

Onomantitesis

por Paolo Galassi (Università di Bologna)

Emancipación

por Elena Torre

Antagonismo

por Agustín Artese

Violencia marginal

por Florencia Prego

Extractivismo

por Andrea Cardoso (UBA-UNAJ)

Represor/a

por Analía Goldentul (IEALC/CONICET)

Integración Latinoamericana

por Juan Manuel Karg

Intelectual Latinoamericano

por Silvia E. Romagnolo

Pensamiento fronterizo

por Jung Eun Lee(UBA)

Investigación comunitaria intercultural

por Sebastián Levalle

Relativismo Cultural

por Rodrigo A. Gómez Tortosa

Mula

por María Cecilia Sánchez

Territorio

por Javier Eduardo Serrano Besil

Refugiado

por Laura Lopresti (UBA)

Campesinado

por Vannessa Morales Castro

Turismo rural comunitario

por Florencia Lance

Experimentalismo plástico latinoamericano

por Ana Beatriz Villar

Educatividad

por Osvaldo Concha

UNIVERSIDAD INTERCULTURAL

por Ana Paola Miyagusuku Miyasato

Curaduría en la periferia

por Elizabeth Hernández López, y Roberto Sanz Bustillo (UNAM, México)

Comunidad

por AA.VV.

Utopismo

por Mauro Leandro Asnes (UNS)

Insurrección

por María Eugenia Chedrese (UNS)

Ciencia

por Nora Ftulis (UNS)

Retórica

por Pablo Maximiliano Pellejero (UNS)

Exteriorismo

por Sergio Raimondi (UNS)

Nuevo Hombre

por Marina P. Verdini Aguilar (CEINA/UNS/CONICET)

FRACTURA

por Paolo Galassi (CEINA/CONICET/UNS)

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